Cegado por la maravilla, entro: jardines, fuentes, muros, arabescos En una alcoba antiquísima: un vano impostor de Mío Cid, Su espada rompe el futuro y un resplandor repentino ciega mis pupilas Susurra mi pasado al oído, le revelo su futuro Un silencio nos conduce, a la Sala de los Ecos: Un aposento blanco … Continuado