EUGENIA: MÉXICO EN LA CIENCIA FICCIÓN.

Ni falta, que nuestra preciosa sangre no se creó  

para ser derramada, ni hay ideal humano ni divino  

que autorice o justifique el sacrificio de una sola vida…  

¡El patriotismo! ¡El honor nacional! ¡La bandera sacrosanta!  

Ésas eran las socorridas muletillas de nuestros bisabuelos,  

ésos eran los pretextos con que encubrían  

sus grandes crímenes colectivos. 

(Eugenia, 2019) 

 

Corría el año de 2218 

 

Catástrofe humana cuando el individuo lucha desde dentro para vencer las invisibles barreras del colectivo que puede anular su inquietud por fuerza o por ignorancia. El Estado tiene un control férreo de natalidad con un método propio del siglo XXIII. El sufrimiento y las emociones nos destruyen, pero al tener un nombre que darles y mantener su naturaleza colectiva de compartición, nos lleva a una empatía social capaz de comprendernos y salvarnos. 

¿Qué pasaría si nadie fuera capaz de compartir sus emociones porque nadie las conoce? Se perdieron paulatinamente y quedaron difuminadas por completo en el 2218, año en que Eduardo Urzaiz ubica su Esbozo novelesco de costumbres futuras, en Eugenia. Novela futurista de ciencia ficción mexicana a la que podemos acceder y descargar de manera gratuita Eugenia(1) México en sí mismo como ciencia ficción y sus futuros multiversos que en 1919 emergen de la mano del psiquiatra feminista, quien, además desarrolló teorías sobre enfermedades mentales en la primera década del XX, así como también fue miembro fundador de hospitales psiquiátricos. Un médico reconocido que realiza esta reflexión literaria con base en sus conocimientos médicos y la exploración de las dinámicas sociales. 

 

 

El Estado 

 

La psique y los cuerpos son susceptibles de ser modificados mediante estímulos externos. El Estado busca la regulación total sobre su población y uno de los temas que más preocupan siempre, es el control de natalidad. Pero no preocupa más en el 2218 cuando las naciones se han terminado, las armas no son requeridas, las guerras han quedado en el pasado. Existe cierta tensión mundial debido a cuestiones comerciales pero la guerra es imposible que suceda. La organización gubernamental y económica mundial otorga tranquilidad social a los habitantes del orbe. Los habitantes de Villautopía establecida en la Subconfederación de las Américas conviven sin diferencias sociales, de clases económicas o de razas. Es una sociedad perfectamente equilibrada. 

Estas dinámicas han modificado las relaciones. Para hacer posible el control del Estado sobre la natalidad, existe una selección que discrimina cuerpos y mentes que son considerados inestables e imperfectos. El método de gestación da un giro de 180º, ahora son los varones los que gestan los óvulos fecundados y extraídos de las procreadoras. Estos óvulos fecundados serán insertos en el vientre del varón para que dentro de él se realice la gestación. El proceso científico de traspaso en la gestación está acompañado, a su vez, de un proceso de reclutamiento del Estado que marca especificaciones cualitativas en los prospectos. De esta manera tanto varones como mujeres que no cumplen con las características estipuladas deben ser esterilizados. El Estado tiene el control total sobre la selección de sujetos gestores e igualmente de las mujeres fecundas. Al pasar de los años practicando estos métodos, los cuerpos adaptados a estos procesos terminaron por normalizar estas dinámicas. 

 

 

El individuo 

 

Las relaciones organizadas entre los individuos, es sin familias consanguíneas. Cada uno va eligiendo a su familia con respecto a afinidades de convivencia durante el crecimiento. No hay madres, no hay padres, pero sí familias. Su composición responde a la voluntad de elección de acuerdo con los factores que hacen afines a cierto grupo de individuos. Estos procesos que son el resultado de imposiciones del Estado logran modificar dentro de las dinámicas sociales, las emociones, y con ello, se consiguió dejar en el pasado la monogamia. Una sociedad que alcanzó la nulificación de las emociones de apego desde una perspectiva general. Practica una libre sexualidad sin compromisos de pareja, como el contrato social del matrimonio. No existe tal cosa. Una hermosa vida sexual con los fundamentos del poliamor. 

 

 

Celiana 

 

Representa el poder de una mujer reconocida en la sociedad por su trabajo intelectual en la ciencia sociológica. Es también maestra y en sus momentos de tranquilidad gusta de breves fumadas de cannabis que le permite dar vuelo a sus pensamientos y abrir posibilidades creativas en sus teorías. El piano también es para ella la posibilidad de crear armonías efímeras; ella hace su propia música. Estéril, dictaminada por el Estado, Celiana no lo consideraba un problema. Como maestra dedicaba el amor materno a los estudiantes, así como lo hacían las enfermeras que aún sentían esta especie de instinto. Había funciones sociales que permitían la sublimación de dichos sentimientos. Esta profesión docente acerca a Celiana con Ernesto. 

 

 

Ernesto 

 

Apenas siendo niño fue protegido y cuidado por Celiana. Mientras fue creciendo su relación se fue afianzando de tal forma que se convierte en varias figuras para él: maestra, madre, hermana, protectora, confidente, y al final, su amante. Sin embargo, Ernesto recibe la carta del gobierno adulando sus características y solicitando como hijo del Estado que él mismo es, el cumplimiento de su compromiso como gestor debido a que cuenta con los rasgos físicos y mentales requeridos. Ante este innegable requerimiento del Estado, Ernesto y Celiana comienzan a sufrir cambios en su relación, la separación parece inminente. 

 

Miguel 

 

Antes de Ernesto fue amante de Celiana, y familia de ambos junto con la idílica pareja de Consuelo y Federico quienes estaban esterilizados. Miguel es amigo de Celiana. Cuando Celiana explica a Miguel su interés por Ernesto, Miguel experimenta levemente una decepción, pero entiende que, dada la libertad sexual, no hay por qué dar importancia a esa emoción, de la cual, desconoce el origen. Entonces él sobrevuela sus emociones y deja de sufrirlas para seguir viviendo en familia con sus elegidos de siempre, Ernesto, Celiana, Federico y Consuelo. También era un amante del discurso político, filosófico y literario. Este personaje representa la crítica al Estado, también la crítica literaria, al igual que es aficionado del discurso filosófico y los debates organizados en la plaza. 

 

Consuelo y Federico 

 

Representan la inocencia idílica que anómalamente sucede en esta sociedad del poliamor. Se podría conjeturar que son el referente para la familia, el motivo para mantenerse juntos. Sus dinámicas amorosas no son reconocidas como tal, sin embargo, fungen como el eje de inspiración para que la familia siga unida. 

 

 

Ernesto gestor 

 

La vida ha cambiado. Ernesto está obligado a llevar una vida sexual altamente activa y con distintas parejas. Por solicitud del Estado, Ernesto debe cumplir con una cuota de gestaciones, está obligado al poliamor; esto provoca que el alejamiento de su familia comience a darse sin remedio y, por supuesto la separación de Celiana. En este tránsito de idas y venidas en donde la relación entre él y Celiana se desgasta por la imposibilidad de hablar acerca de sus emociones, Ernesto conoce a Eugenia, mujer de la que se enamorará y con quien se dedicará a vivir un nuevo idilio para no volver más a su familia, a Celiana. 

 

 

Celiana sin Ernesto 

 

La experimentación de emociones, supuestamente erradicadas como los celos y el mismo amor monógamo, hacen presa de una terrible sensación a Celiana, quien, sin saber qué le pasa, comienza a atormentarse y a sentirse infeliz dentro de una sociedad que no conoce la insatisfacción y las sensaciones negativas han sido olvidadas. Desde la reflexión sobre su sentir, Celiana no puede resolverse, así que opta por visitar al gran maestro filósofo y literato con quien acuden todos. Finalmente, después de varios esfuerzos consigue una cita privada con el Maestro. Él no entiende a Celiana, la empatía murió con el método indolente del Estado y su fuerte reacción contra el apego. Así que compartir emociones no era una posibilidad para comprender al otro. Decepcionada por no encontrar respuestas a sus emociones, inicia su total decadencia. 

 

 

La carta 

 

Indolencia por falta de empatía es la naturaleza de la despedida epistolar que Ernesto envía a Celiana con Miguel, quien no entiende la razón de Celiana por sentirse así, pero quiere ayudar. La carta hunde por completo las esperanzas de Celiana de hallar en el lenguaje de Ernesto un poco del amor que se tuvieron, sin embargo, encuentra la indolencia y el desapego propio de la normalidad social en donde ahora ella debate su individualidad. La esperanza y la inmediata decepción por la carta aplasta por completo sus aspiraciones emocionales y queda pasmada ante la brutal indiferencia contenida en las palabras escritas de Ernesto. Decide abandonarse a sí misma ante la mirada atónita de Miguel quien había exigido a Ernesto la carta y él mismo la había entregado a Celiana. Ahora ella se hunde en el humo del cannabis, sin ningún otro propósito más que adormecer la realidad y poner a dormir el cuerpo. Abandonar toda actividad intelectual. Destruirse. 

 

 

De Celiana a Lenina  

 

Visionarios que han escrito al mismo tiempo en diferentes espacios, muy similares literaturas y teorías científicas. Te invito a conocer a Eugenia, buen lector. Y así descubrir otra vez, bajo un nuevo asombro, la ficción perteneciente a la universalidad de la ciencia y de las distintas sociedades. Existen muchos autores distópicos y los más conocidos, normalmente europeos o estadounidenses. Huxley, uno de ellos, el más cercano a nuestro Urzaiz. Lenina en Un mundo feliz y Celiana en la Eugenia, representan la imposibilidad del amor como vehículo para la redención, la satisfacción y, por ende, de la felicidad y la plenitud de una sociedad futura. 

 

 

1) Urzaiz, Eduardo, (2020), Eugenia. Esbozo novelesco de costumbres futuras, México, 1º Edición digital 26 agosto 2020, Colección Novelas en la frontera, UNAM. 

 

© All rights reserved Robert Herrero Lozano 

Roberto Herrero Lozano. Tragafuegos y lanzallamas. Escultor de la catástrofe del arte. Lengua futura en manos ciegas, con el alma perdida entre los desiertos de la literatura, la docencia y el teatro efímero. Poeta de las pausas. Mexicano. 

 

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