GENERACIÓN X. Pedro Poitevin

Ahora que mi mundo empequeñece con el coronavirus, me parece que en nuestras juventudes todos hemos sido pillos ruidosos y blasfemos. Quizá algún día, en una biblioteca, una señora encanecida y seca, llevándose dos dedos a la boca,nos increpó –“¡silencio!”– y “¡vieja loca!” fue lo primero que pensamos, peroahora entre mis libros, prisionero, su severa … Continuar

EL AVAL, de Carmen Martínez Pineda o la dura experiencia de la supervivencia.

El aval, novela de la narradora española Carmen Martínez Pineda (Murcia, España), finalista del Premio XX de Novela Ciudad de Badajoz y de la XVI Bienal de novela José Eustasio Rivera, en Colombia, publicada por la Editorial Última línea, nos regresa a la historia de la Guerra Civil en España, desde una perspectiva tan personal … Continuar

ESTADO DE ALARMA. Tercer día. Eduard Reboll

a mi gente de Miami Barcelona. Lunes. 7,45.am Desde la legalidad y el apremio por permanecer sano y salvo en este mundo, cogí mi bolsa reciclada para ir a comprar víveres; y salí a la calle. Una hogaza y unos dulces de crema: 4,55 euros en el horno de pan. Antes de entrar en Mercadona, … Continuar

VENTANAS PARA SOÑAR CON EL PASADO. Obra plástica de Jorge Jurado. Gloria MiládelaRoca

Entre postales y tarjetas de artistas que obtengo cuando visito alguna galería o museo, hoy me topé con la de Jorge Jurado, a quien quise conocer y hablar en este artículo, sobre las obras de su última serie.   Lo primero que salta a la vista en la obra de este creador, es que lo primordial no está en primer … Continuar

ESTA NO ES LA ETERNIDAD: La pasión según G.H., de Clarice Lispector. Elidio La Torre Lagares

La mujer entra al cuarto de su criada y se sorprende. Se sorprende porque encuentra la habitación muy limpia, recogida y llena de luz. Si la carencia es no tener lo que uno tiene posibilidad de tener, para la mujer se siente incompleta. Irrealizada. Nota un dibujo en una de las paredes y, por un … Continuar

LA BIBLIOTECA DE BRUJAS. Omar Nieto

Dice que fue un artista, que le cortaron la mano en un castigo comunitario en medio de los reclamos del pueblo. En el parque se me acerca, convencido: “Le conozco”, me dice. Yo le contesto: “No es posible”. Él remarca: “Debe creerlo”. Me mira a los ojos y se aleja. Entonces, repito: “No es posible”. … Continuar