La costura silenciosa
Cae una pluma.
De su descenso
debería brotar un sonido—
pero responde el silencio.
La habitación pesa.
No hay zumbido,
ni rastro
de una canción fugaz.
Silencio que asusta y cautiva.
Con agujas púrpuras
coso el silencio.
Atravieso su calma
y dejo diminutos orificios
para que respire.
Lo extiendo en el suelo.
Camino a su lado.
La nada envuelve el sendero.
Y él permanece.
Cautivos
Ahí vienen los cautivos,
arrastrando su danza.
Es discurso de los muertos,
un murmullo que atraviesa la piel.
La sombra que los sigue se retuerce,
rechaza el compás.
Ellos no cesan:
giran, tiemblan, respiran
como brisa sin fin.
La sombra se aparta,
y la música se filtra por los poros:
nace una partitura de carne.
Cuando el crepúsculo desciende,
se envuelven en niebla gris,
y la danza de locos se desvanece en el aire.
Sombra
Cada vez que intento seguir otro camino
una sombra líquida coloca sus pisadas sobre mis rastros.
Quiero detenerme y gritar.
Unas manos de perlas lo impiden.
Soy la música sin oído,
el paladar cubierto de cenizas.
Si suspiramos durante el recorrido
la lluvia nos reconocerá como un solo espíritu.
© All rights reserved Blanca Caballero

Blanca Caballero (Cuba/Estados Unidos) es escritora y poeta. Ha publicado los libros El jardín de las delicias y de las desquicias, Palabras fugaces, palabras perennes y otras obras poéticas y narrativas donde explora la memoria, los afectos, la identidad y los territorios del sueño. Su escritura transita entre lo íntimo y lo simbólico, con una voz que aborda las luces y sombras de la existencia cotidiana. Actualmente trabaja en un libro bilingüe que reúne poesía y narrativa breve. Algunos de sus textos han sido seleccionados y publicados en revistas literarias internacionales.