Mi perro ha de burlarse de mí cada vez que le ladro al microondas. Reconoce el zumbido del electrodoméstico en marcha y corre a buscarme. Me observa sentado, con las patas delanteras marcando paso, la boca cerrada, las orejas atentas. Yo ladro en cuanto suena el pitido, lo más fuerte que me permiten las cuerdas … Continuado