-¡Ño, Se robaron el gallo! Se oyó una voz que estremeció La Pequeña Habana. El grito desgarrador provenía de uno de los propietarios de un restaurante local, al comprobar que la escultura que decoraba la entrada de su negocio, había sido arrancada de la plancha de metal que la sostenía. La Pequeña Habana es un sector … Continuado