El Hotel Thomas Jefferson: Martina y nuestros impulsos homicidas
A Jessica Espíndola No me quedé en Tampa Bay, donde tenía asegurada esa estabilidad gris que todos buscan. Decidí ir a Miami, estar un tiempo, irme y regresar, como quien no puede evitar tocar una herida abierta. Miami, 1999 Hasta que no puse el dinero sobre la mesa, Jean Paul no dejó de … Continuado