Recién elaborado el manuscrito de varias hojas, reposaba sobre el escritorio para que aún la tinta fresca de sus letras secara. La caligrafía, ortografía y estilo gramatical eran impecables en su contenido, no obstante, el autor lo revisaba una y otra vez para asegurarse de que había plasmado con claridad y exactitud sus criterios y … Continuado