Es cosa de respirar profundo y mirar siempre hacia adelante. Las palabras de Marcos bajan por mis oídos hasta la punta de los pies; su mano sobre mi mano, su mano sobre mi pierna, su mano perdiéndose en mi pelo siempre enredado. Tú tranquila, son sólo unos minutos. El taxi da vueltas y más vueltas, … Continuado