LOS SEMINARISTAS A Osmán Avilés Marchan por la Calle Obispo bajo el látigo inclemente del verano. Tras las raídas sotanas se vislumbra el sexo de los hombres que deben consagrarse al pudor, la castidad y la doctrina. Las rústicas sandalias rozan los adoquines. Como una impúdica plegaria se eleva el olor de las … Continuado