A las cuatro de la mañana Eugenio despertó. Se duchó con velocidad mecánica. Recorrió paso a paso la distancia para llegar al baño. Fielmente los mismos pasos. Salió del baño. Tomó el traje marrón planchado unas horas antes. Se vistió y calzó. Su ropa expelía el mismo olor a limpio de cada día. Se aseguró. … Continuado