Prometí a Gabriel Goldberg, culé como yo, o lo que es lo mismo, seguidor del F. C. Barcelona, escribir una reseña en clave barcelonista de su novela, La mala sangre, publicada en la Argentina por Interzona, aunque escrita desde Miami (o desde el pantano, como afirma repetidas veces el narrador). Y uno encuentra paralelismos entre … Continuado