POESÍA de Rosa Mirambell

Esa mano

me cubrirá la boca cuando vaya

a decirlo, y la palabra

quedará en mi garganta gota a gota,

se anudará a mi lengua con la espuma

y nadie

oirá lo que es la muerte. Como todos

dejaré los caminos sin señales,

porque la ola llegará a borrarme

con veloz remolino, ligeramente crespo.

Todas las cuerdas batirán a un viento

demoledor de estatuas, que en la arena,

escribirá palabras imposibles

gimiendo como un  perro encanecido

perdedor de algún amo ciego y loco.

Querámonos sin miedo, que la tarde

destila aún, despacio,

unas gotas de sangre.

Aún no es de noche. Sobre tu cuerpo,

suave como musgo, afelpado de negro,

marino fondo húmedo, desliza la ironía

sus rasantes cuchillos; te corta con cuidado

un vestido de aire. Un ligero temblor,

un sutil vaho apenas nos defiende

de las ácidas tardes y de noches tan densas.

Y tú respiras misteriosamente,

galaxia enorme, aquí, bajo mi vista,

vertiginoso amor de tus estrellas

a miles y millares bajo tu piel rojiza;

¿un vestido de humo, cuánto dura?

No mires la ventana,

no agites más  navajas contra el cristal tan fino.

Quiero verte aún más durmiendo como un buque

navegante de noches de cien lunas

contra el cielo de afuera; ese

cuerpo nocturno que amenaza

vomitarnos encima sus planetas.

© All rights reserved Rosa Mirambell

Rosa Mirambell. (Barcelona, 1933) Con una decidida vocación por la pintura, a los 15 años entró a trabajar de miniaturista en el taller de Consol Mascareñas, mientras estudiaba en la Escuela La Llotja y más tarde en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi, ambas en Barcelona, donde se doctoró.

También estudió danza en el Institut del Teatre, y en 1995 comenzó estudios de solfeo, canto y piano, actividades que no ha abandonado, sin descuidar su dedicación a las letras y a la pintura.

Su obra figura en muchos museos, tanto de España como de Europa.

Ha cultivado la escritura desde muy joven escribiendo sus diarios, que resumió en el ensayo Música per a pintors i viceversa (Abadia de Montserrat, 2008). También cultivó la poesía, de los años 50 a los 80, publicando en alguna revista alentada por Francisco Hernández-Pinzón, sobrino y secretario de Juan Ramón Jiménez, quien había leído sus poemas, y por José Corredor-Matheos, jurado del premio Ciudad de Barcelona, en el que quedó semifinalista, en su primera edición.

En 2018 salió su novela Cançó sense bressol (Parnass) y en 2021 su poemario Viaje a Libra (Parnass).

Leave a Reply