PRESENCIA Y ESENCIA DEL ESCRITOR PEDRO MEDINA LEÓN: PARTE I. Héctor Manuel Gutiérrez

Dicho en el mejor de los sentidos, el escritor Pedro Medina León es un personaje pintoresco.  Lo define una personalidad abierta, sencilla, agradable, más el don de llegarle a la gente. Esto es obvio en sus apariciones en las diversas actividades intelectuales que, por suerte para nuestra cultura, continúa proliferándose civilizadamente en Miami y sus vecindades. Mas es el impacto que han producido las peculiaridades obvias y no tan obvias de la zona metropolitana del sur de la Florida en su duende creativo, lo que me ha motivado a acercarme a él, y a formularle algunas de las preguntas generadas por mis lecturas de algunos de sus libros, que no son pocos.

1 Antes que nada, agradezco tu entusiasta disponibilidad para participar en mis proyectos y te disparo el primer bloque de preguntas. ¿Qué aspectos circunstanciales [familia, educación, concatenación de hechos nacionales y limeños en El Perú de tu juventud, más otros fenómenos de mayor o menor trascendencia] provocaron la decisión de dejar al país? ¿A qué aspiraciones apuntaban tus inquietudes de años mozos? ¿Tenías planes de ubicarte en el camino de alguna profesión en particular en tu vida? ¿Los seguiste como habías planeado o hubo alguna razón para cambiar de rumbo?

Vista de la capital peruana

En primer lugar, el desencanto profesional. Cuando emigré a Miami, estaba terminando la carrera de Derecho en la Universidad de Lima, cursaba el último semestre. Pero a mitad de la carrera, caí en cuenta que no quería, ni me interesaba, ejercer esa profesión; sino que lo que realmente quería era escribir libros de ficción y no demandas judiciales. Fue una decisión que evalué por dos o tres años, y no me armaba de valor para dar el salto, pero cuando vi que terminar la carrera estaba a la vuelta de la esquina y sería inminente ponerme el disfraz del abogado, quemé las naves y me fui. Ahora bien, y aquí el segundo factor que me sacó del país, lo cual podría decir que fue la “coartada perfecta” y es que la situación económica en mi casa se había deteriorado mucho. Las clases medias latinoamericanas siempre están colgando en un hilo, y en mi caso, ese hilo se rompió. Digo que esto fue la coartada perfecta porque cuando dejé Lima lo hice, en teoría, de manera temporal, de cierta manera para dar un respiro al bolsillo de la casa que debía pagar mes a mes unos estudios universitarios bastante costosos. Yo sabía, sin embargo, que mi partida no sería temporal, y que me marchaba con algunos cuentos bajo el brazo, el borrador de una novela, libretas de notas y el sueño de hacerme escritor que debe ser uno de los sueños más lindos que he tenido.

 

2 ¿Qué diferencias notaste en el acercamiento a la enseñanza en los centros de estudios superiores donde estudiaste? Recuerdas los nombres de algunos profesores que te impactaron tanto en Lima como en Miami? Si así es, ¿podrías comentar la experiencia?

 

Otra vista de Lima

 

La vida universitaria fue muy diferente entre Lima y Miami. No creo que sean experiencias comparables. En Lima era un estudiante con todo lo que implica el concepto: pasaba las horas en los pasillos de la facultad, con los compañeros de clase, pensando que íbamos a cambiar el mundo y cerrábamos la jornada, habitualmente, frente a unas cervezas en uno de los kioskos de afuera de la universidad. En Miami, en cambio, era un inmigrante y estaba armando una vida desde cero, no tenía tiempo para sentarme en los pasillos de la Florida International University porque tenía que trabajar. Generalmente la vida del inmigrante gira en torno al trabajo, claro. Y además arrastraba cuatro años de vida sin documentos (recién regularicé mi situación legal entre el cuarto y quinto año), entonces el camino por andar era aún más espinoso. Tengo muy buenos recuerdos de mis profesores en Florida International University, algunos de ellos, con quienes hasta ahora mantengo contacto por una u otra razón, son María Asunción Gómez, Erick Camayd-Freixas, Ricardo Castells, Magda Watson.

 

3 ¿Podrías elaborar en tus impresiones del Miami de principios de siglo cuando te estableciste acá? ¿Qué elementos disímiles encontraste en el “carácter” de la ciudad con respecto a la Lima que dejaste?

 

 

Era un Miami cosmopolita, pero diferente al de ahora que tiene un predominio venezolano que antes no tenía. Era un Miami que aún no salía del susto del atentado de las Torres Gemelas (llegué el 11 de septiembre del 2002) y no había quién no dijera que a raíz del 11S todo había cambiado para los inmigrantes y peor aún para los inmigrantes indocumentados: era imposible que un indocumentado se abriera camino. Era un Miami con una oferta cultural mucho más limitada que la de ahora con actividades culturales en cada esquina, con una robusta Feria del Libro en nuestro idioma, con festivales de cine, con editoriales, con revistas. Era un Miami sin la explosión gastronómica de los últimos años, hoy Miami debe ser uno de los destinos gastronómicos más interesantes del mundo y no porque sea dueño de una gastronomía propia si no por su carácter internacional y por las fusiones. Respecto a elementos disimiles con Lima, creo que absolutamente todo. Lima es una ciudad donde todos son limeños, no es cosmopolita y es una ciudad con mucha tradición, cosa que Miami no tiene. Todo es muy diferente entre una y otra como para delimitar solo unos cuantos elementos.

 

 

4 Después de casi dos décadas radicado en el sur de la península, ¿has notado cambios que merecen mención? En tus visitas a Lima, ¿te han impactado algunos aspectos de la vida de aquella ciudad que dejaste? ¿Has notado avatares en la forma en que ves ahora tu antigua ciudad?

 

Sí; y creo que los menciono en la respuesta anterior. Pero si tuviera que hacer hincapié en alguna, sería en la escena cultural literaria, que es la que conozco de cerca porque me desenvuelvo en ella. Cuando llegué, la única comunidad asentada culturalmente en términos literarios era la cubana. Algo lógico porque fue la comunidad cubana la primera en asentarse en Miami, la que abrió la puerta, pero con el correr de los años en la ciudad se fueron asentando otras comunidades, como la venezolana a gran escala, por ejemplo, y como la argentina, la colombiana, la peruana, por mencionar algunas, cuyos miembros provenientes de clases medias o medias altas, llegaron a replicar los modelos de vida que dejaron atrás, y dentro de esos modelos se encuentra un mayor acceso y aprecio a la cultura y el arte. Es así que, a la fecha, en Miami conviven muchas comunidades literarias de habla hispana, y no sorprende encontrar antologías bastante democráticas que reúnan estas distintas voces. Todo esto ha llevado a Miami a convertirse en punta de lanza cuando la miramos desde el enfoque de toda la literatura en español en Estados Unidos, donde las ciudades que predominan son Miami, New York y Chicago, inclinándome a decir que Miami ocupa el lugar de la cúspide de la pirámide.

 

A Lima la visito poco, tengo una relación distante con mi ciudad, de amor/odio, si la queremos etiquetar. Amor porque Lima es un cúmulo de afectos, si bien acá ya tengo a mi familia cercana, allá quedan primos, amigos, tíos que siempre se les extraña y son el motivo para volver. Y odio porque son muchos los rasgos de la sociedad limeña que no comparto y que rechazo, como las tan marcadas diferencias sociales y de clase. El Perú es un país con una gran brecha social, como muy pocos la deben tener, de pensamiento anacrónico y rancio en este aspecto, y eso aprendí a no aceptarlo desde acá.

5 Entrando de lleno en las publicaciones: en algún momento he hablado o escrito sobre la importancia de las antologías en el devenir de ciertos aspectos importantes en la proyección de las culturas. Recuerdo por lo menos dos que fueron creadas por ti: Viaje One Way y Miami Unplugged. ¿Podrías ahondar un poco en tu experiencia como editor de este tipo de publicación? ¿Cuál sería, desde tu perspectiva, una sinopsis precisa para cada uno de estos dos cuadernos? ¿Cómo nacieron esos títulos que a primera vista sugieren temas sincréticos?

 

 

 

Este tipo de publicaciones buscó, en su momento, proponer una muestra de autores afincados en Miami que ya tenían ciertos años y trayectoria escribiendo desde esta ciudad. Viaje One Way es una antología de cuentos, mientras que Miami (Un) plugged es de ensayos y crónicas personales. Ambos libros son parte del ADN literario de la ciudad, pues ambos fueron los pioneros que se publicaron donde se reúnen autores de distintas nacionalidades, hasta antes de esos libros, Miami no registraba ninguno así, si no que más bien existían antologías de autores de nacionalidades específicas, por ejemplo: autores cubanos desde Miami o autores colombianos desde Miami. Cuando pienso, sobre todo en Viaje One Way que fue la primera, pienso que el libro marcó un antes y un después de en la literatura de Miami, su carácter multicultural realmente representa a la ciudad, y suele ser material de lectura en cursos universitarios en todo el país, también se le han escrito muchas reseñas y ha sido material de investigación en múltiples estudios de tesis doctoral. No en vano, una entrevista o nota respecto a la antología, un medio se refirió a ella diciendo lo siguiente: “todo el mundo habla de Miami, ahora por fin tiene su libro”. Respecto a los títulos, Viaje One Way salió porque todos los que llegamos a Miami y participamos de esa antología, llegamos a quedarnos, con solo un boleto de ida. Y Miami (Un) plugged, porque es un Miami desenchufado el que encuentras en sus páginas, un Miami lejano al neón y a la música electrónica, un Miami sin tanto voltaje.

FIN PARTE I

© All rights reserved Héctor Manuel Gutiérrez.

Héctor Manuel Gutiérrez, Ph.D., es instructor de español avanzado y literatura hispana. Funge como Lector Oficial de Literatura y Cultura Hispánicas en el programa de evaluación superior Advanced Placement, College Board/ETS. Colaborador mensual de la revista musical «Latin Beat», Gardena, California. Miembro/fundador de la revista literaria «La huella azul», FIU, Miami, Florida. Editor de contribuciones, «Revista Poetas y Escritores Miami», Miami, Florida. Colaborador «Revista Suburbano», Miami, Florida. Colaborador/ columnista, «Nagari Magazine», Miami, Florida. Colaborador, «Insularis Magazine», Miami, Florida. Es autor de los libros: Cuarentenas, AuthorHouse, marzo 2011, Cuarentenas: Segunda Edición, AuthorHouse, Junio 2015, Cuando el viento es amigo, iUniverse, 2019, Dossier Homenaje a Lilliam Moro, Editorial Dos Islas, 2021, De autoría: ensayos al reverso, Editorial Dos Islas, 2022, Encuentros a la carta: entrevistas en ciernes, a publicarse en 2022, La utopía interior: estudio analítico de la ensayística de Ernesto Sábatoa publicarse en 2023.

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