POESÍAS Y CRÓNICAS DE FELIPE SÉRVULO.

EL LABERINTO DE ARIADNA, UN PUNTO DE ENCUENTRO

Bienvenidos a esta sección, que abre sus puertas a los poetas de El Laberinto de Ariadna, colectivo literario que organiza tertulias en Barcelona (España) desde el año 2001. Durante su larga trayectoria esta asociación ha desplegado una gran actividad en su entorno, con el objetivo de fomentar y divulgar la poesía, la literatura y la cultura en general.

Las tertulias organizadas por El Laberinto de Ariadna se caracterizan por la diversidad de estilos y temáticas, como habrá ocasión de ver en los sucesivos números de Nagari. Y es que en su afán integrador, siempre ha prevalecido el amor por la belleza poética en un sentido amplio, generoso y sin cortapisas.

Fundamentalmente las actividades del colectivo se basan en presentaciones de libros, recitales poéticos, conferencias, charlas, intercambios con asociaciones afines, mesas redondas, performances y, en definitiva, en todo aquello que estimule el conocimiento y la creatividad. Asimismo, durante estos diecinueve años de existencia, se han editado pliegos poéticos y antologías con los trabajos de los socios: Tardes del Laberinto, Las voces de Ariadna (audiolibro), etc. También se promueven y organizan festivales poéticos, así como encuentros literarios y artísticos.

A través de esta sección en Nagari, la intención es dar a conocer este verdadero Laberinto literario, tocado por la inspiración de las musas Calíope y Erato. Su multiplicidad, su diversidad, la creación personal y auténtica de los que lo integran, son parte de su esencia.

“El Laberinto es el mejor lugar para perderse”, dijo un día uno de los socios. Esperamos que muy pronto tú también opines así, pues creemos firmemente que el gozo de crear se multiplica al traspasar fronteras, al compartir y difundir.

Web: https://ariadna-web.org/

Canal de YouTube: El laberinto de Ariadna tertulias

Correo de contacto: info@ariadna-web.org

POESÍA

 
Hay un instante

en que tu jardín se entristece.

 
Suele ser la hora

en la que se cierran las petunias.

 
Luego la casa prende

sus luces de verbena

y hay como otra historia

entre los moradores.

 
Nada mejor que unos abrazos

tras la ventana

y la ducha tibia

que atempera el abordaje.

 
La liturgia del mimo

y la fiesta permanente,

como si el ardor

fuera oxígeno,

agua, o lumbre.

 
Como si ya no hubiera

razón, medida, ni ley.

 
 
 
Descubro en tu masía

arbustos aromáticos,

que casi no necesitan agua

para vivir.

 
Árboles gigantes por doquier,

en el jardín donde queda

algún rastrojo,

de la penúltima temporada.

 
Donde hay plantados

además de pensamientos violeta,

la misteriosa

flor de la Pasión

y la rosa de Jericó.

 
Artemisa, brezo, caléndula

para el mal de ojo

y otros embrujos.

 
En un rincón el sauce

que calma las calenturas

de los amoríos.

 
Y debería plantar

la llave del deseo,

que por abril

ya será un árbol vigoroso

que dará sombra

en momentos feroces;

con sus frutos

iré abriendo tus estancias

selladas de indiferencia.

 
 
 
Que los años no pasan en balde,

ni como tú quisieras,

es algo que lamentan

casi todos los seres

que por el mundo han pasado.

 
—Hace mucho calor,

qué haremos el domingo,

qué grande está la niña—.

 

Envejeces claro que sí,

pero en ti

  

CRÓNICAS

 

Son begonias, Felipe

En una cafetería estaba repasando mi último poemario y de pronto han caído cuatro gotas. He levantado la vista y he reparado en la sencilla geometría de una ventana. En el alféizar, una maceta espectacular de flores rojas, que manos amorosas han hecho florecer.

—Begoña, ¿qué tipo de flores son?

—Son begonias, Felipe.

He sonreído y ella me ha guiñado un ojo; entonces he recordado el refrán que dice: «De la mujer que no ama las flores, no te enamores».

Pero Begoña sí que ama las flores.

Inesperadamente, me ha llegado ese enigmático olor que emana del útero de la tierra cuando llueve. Sin querer he pensado en los amigos que marcharon prematuramente: Josep Lluís, Roser, Enrique, Domingo, Montserrat… También en mi madre, que murió con noventa y nueve años. Ahora, atemperado el dolor, pienso que es una cifra bonita.

La tierra y su olor. Las begonias, la lluvia, Begoña, tantos ausentes me están indicando dónde está el camino.

Ahmed

La Seguridad Social, curiosamente, me ha liberado de una fidelidad que mantenía desde hace años: se ha jubilado Tomás, mi peluquero de toda la vida. Esa jubilosa circunstancia ha hecho que, por fin, pueda entrar en una peluquería que regenta un muchacho de aspecto magrebí.

Es temprano y quiero ser el primer cliente, ya que otra de mis muchas manías es que aborrezco hacer colas. En la puerta veo al joven, afanado, limpiando los cristales.

—Buenos días.

—Buenos días, amigo, pasa por favor —me contesta.

Se llama Ahmed, es guapetón y tiene un mostacho considerable. El local está reluciente y en un rincón se oye a todo trapo —¿podíamos decirlo así?— una radio con música árabe, y exhortaciones regulares y monótonas que parecen rezos.

Al sentarme, me ha preguntado de qué número me gustaría el corte. A mi desconcierto inicial, ha seguido una regresión espaciotemporal: estoy en el CIR 14 de Son Dureta, 8ª Compañía, en Palma de Mallorca. A los castigados, le aplican el temido «pelado al 0».

He sonreído nostálgico a la vez que animado, he levantado la voz, como si fuera una orden que nos daría un instructor de campamento, y he dicho:

—¡¡Al 0!!

—¡Eso es mucho, amigo! Mejor al 2 o 3 —me ha respondido.

He quedado un poco contrariado, pero como quiero caer bien a Ahmed he dado la contraorden:

—¡Pues al 2! ¡Adelante!

He salido minutos después niquelado y convertido en un recluta de la tercera edad ¡por cinco euros! Soldadito español, / soldadito valiente. / El orgullo del sol / es besarte la frente

 
 
© All rights reserved Felipe Sérvulo

Felipe Sérvulo. De Jaén. Residente en Castelldefels (Barcelona).

Licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona.

Vocal de l’Associació Col·legial d’Escriptors de Catalunya

Cofundador del colecivo de escritores El Laberinto de Ariadna.

Columnista de Wall Street International Magazine, edición en español.

Incluido en ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura. ARS POETICA.

Ha obtenido varios premios de poesía de ámbito nacional.

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