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Septiembre 2026

Performatividad y “poesía” contemporaneísima. Ivan Pozzoni

Es realmente satisfactorio que Italia, con un retraso de veinte años respecto a la neoN-vanguardia (ya anacrónica y reemplazada por el tardomodernismo artístico), reconozca la centralidad de la pragmatics en el lenguaje técnico-estético, relanzando la originalísima teoría austiniana de How To Do Things With Words (1965), con la introducción de la distinción entre locution, illocution y perlocution, oficializada y organizada por John Searle en Speech Acts (1969), y culminando con la teoría de las implicaturas conversacionales y el principio de cooperación de Paul Grice en Lógica y conversación (1975). Lamentablemente, según Smith (1990), se había llegado a conclusiones semejantes ya en Die apriorischen Grundlagen des bürgerlichen Rechtes (Jahrbuch für Philosophie und phänomenologische Forschung I, 685-847) de 1913, de Adolf Reinach:

«Es más bien en la obra del fenomenólogo muniqués Adolf Reinach (1883-1917) donde se puede encontrar la primera teoría sistemática de fenómenos como prometer, pedir, exigir, mandar, acusar, etc., fenómenos que Reinach, al igual que Reid (pero casi con toda seguridad de manera independiente), agrupó bajo el concepto de “actos sociales”».

Incluso podríamos retroceder hasta Frege. Un problema que Agamben ignora por completo, careciendo de noción alguna sobre teoría del derecho. Se suman la teoría de la elección de Richard Mervyn Hare y la clásica aserción ilocutoria: «Bautizo este barco “Giorgio Linguaglossa”», que se distingue entre un frástico (existe un barco que estoy bautizando “Giorgio Linguaglossa”) locutorio y un neústico (notifico, con mi acto, que bautizo el barco con el nombre de “Giorgio Linguaglossa”) ilocutorio. Según la famosa ley de Hume, o Gran División, el frástico es una aserción sujeta a verificación/falsificación (“verdad objetiva”) y el neústico es un “mandato” sujeto a mera evaluación (“verdad subjetiva”). Por lo tanto, cada perlocución tiene un componente locutorio y un componente ilocutorio. Estamos, pues, de nuevo en el punto de partida, con buena paz de Agamben (yo me limitaría a sus estudios antropológicos sobre Walter Benjamin, Alexandre Kojève, Michel Foucault, Carl Schmitt y el mastodóntico Enzo Melandri, dejándolo descansar). Sin contar las demás críticas contemporáneas a la noción de “performatividad”: Davidson y Quine, Kubo, Holdcroft y Bertolet (indicadores de fuerza); Weigand y Cooren (clasificación de actos ilocutorios); Gazdar, Urmson y Searle (hipótesis performativa); Goffman, Levinson, Searle (interacción social del acto); Streeck, Sinclair y Sbisà (aplicabilidad). La NOE todavía tiene mucho camino por recorrer, a diferencia de la NSEAE, que ya ha analizado y neutralizado las críticas principales. La solución, sumamente difícil de alcanzar, se encuentra en el intento del Departamento de Filosofía del Derecho de la Universidad de Milán de unir la tradición analítica de los speech acts con la tradición continental del hermeneutischer Zirkel, mediante la teoría de la argumentación de Habermas/Apel (Ermeneutica y filosofía analítica, a cura de M. Jori). El futuro de la teoría de los actos lingüísticos dependerá del interés que despierte la propuesta de considerar el lenguaje como (inter)-acción, según dos tesis fundamentales:

  1. Se debe trazar una distinción entre el significado de una enunciación y la manera en que dicha enunciación se utiliza (su “fuerza”).
  2. La emisión de una enunciación puede considerarse como la ejecución de un acto, cualquiera que sea el tipo de enunciado que se profiera.

Para discutir pragmatics es necesario haber leído, al menos, el volumen (bastante anacrónico): Levinson, Stephen C. (1983), Pragmatics, Cambridge, Cambridge University Press, traducción italiana: Bologna, Il Mulino, 1985. Para los ignorantes, existe la versión italiana traducida deficientemente por Bertuccelli Papi. Es motivo de enorme satisfacción ver que la NOE ha seguido el movimiento KNSEAE, con su NSEAE, en el camino de sustituir la crítica literaria semántica por una crítica pragmática del text-context. En cuanto al hijacking, núcleo de la crítica pragmática, seguiremos esperando, temo, en vano, ad aeternum.

 

 

 

© All rights reserved Ivan Pozzoni

 

Ivan Pozzoni nació en Monza en 1976. Introdujo el Derecho y la Literatura en Italia. Ha publicado ensayos sobre filósofos italianos y sobre la ética y la teoría jurídica del mundo antiguo, y ha colaborado en varias revistas italianas e internacionales. Entre 2007 y 2018 se publicaron varias colecciones de sus versos: Underground y Riserva Indiana, con A&B Editrice, Versi Introversi, Mostri, Galata morente, Carmina non dant damen, Scarti di magazzino, Qui gli Austriaci sono più severi dei Borboni, Cherchez la troïka y La malattia invettiva con Limina Mentis, Lame da rasoi, con Joker, Il Guastatore, con Cleup, Patroclo non deve morire, con deComporre Edizioni, y e Kolektivne NSEAE con Divinafollia. Fue fundador y director de la revista literaria Il Guastatore – Quaderni «neon»-avanguardisti; fue fundador y director de la revista literaria L’Arrivista; fue redactor jefe de la revista filosófica internacional Información Filosófica; es o ha sido director de las series Esprit (Limina Mentis), Nidaba (Gilgamesh Edizioni) y Fuzzy (deComporre). Fundó una quincena de editoriales socialistas autogestionadas. Ha escrito/editado 150 volúmenes, redactado 1.000 ensayos, fundado un movimiento de vanguardia (NeoN-avant-gardismo, aprobado por Zygmunt Bauman), con un millar de movimientistas, y redactado un Antimanifiesto NeoN-avant-gardista. Se le menciona en los principales manuales universitarios de historia de la literatura, historiografía filosófica y en los principales volúmenes de crítica literaria. Su volumen La malattia invettiva gana Raduga, mencionado en la crítica de Montano y Strega. Está incluido en el Atlas de poetas italianos contemporáneos de la Universidad de Bolonia y aparece en varias ocasiones en la importante revista literaria internacional Gradiva. Sus versos han sido traducidos a 25 idiomas. En 2024, tras seis años de retirada total de los estudios académicos, regresó al mundo artístico italiano y fundó la Kolektivne NSEAE (Nuova antropología socio/etno/estética) [https://kolektivnenseae.wordpress.com/].

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