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enero 2024

JOSÉ HUGO FERNÁNDEZ GARCÍA, MAESTRO DE MAESTROS [PARTE II]. Héctor Manuel Gutiérrez

6] Considerando el contexto de las respuestas anteriores, es prácticamente imposible separar su apego a la lectura de poesías de su afición a la escritura narrativa. ¿No cree usted que es esto una marca sui géneris que lo define o talvez lo persigue?

No creo que sea sui géneris. Generalmente los narradores son fieles lectores de poesía, casi todos escribieron versos antes de dedicarse a narrar, y muchos no abandonan nunca la escritura de poemas, aun cuando no los publiquen o no los reúnan en libro. En mi caso, la particularidad (si lo fuera) radica en que, como lector me gusta mucho más leer poesía que narrativa, pero como escritor prefiero la narrativa y el ensayo.

7] Usted menciona un buen número de autores que ha leído, incluyendo aquellos del mundo anglosajón. Es obvio que la lectura en general y el imaginario cubano en particular, han marcado su formación cultural y perspectiva literaria. De ahí que note que sus novelas, que no son pocas, abordan los temas cargados de una impresionante franqueza vivencial, cuando nos brinda un acontecer inmediato exento de conflictos inspirados en cuestionamientos filosóficos. ¿Significa esto que la nostalgia personal del ambiente isleño en que se formó, en cierta manera modula su inclinación a concentrarse en una especie de realismo del siglo XXI que, a pesar de su carga cotidiana, gusta además de escoger títulos a la par con algunas tendencias vanguardistas que definen a otros escritores contemporáneos?

 

No soy un escritor realista. Y no me interesa serlo. Muchos temas de mi novelas y relatos se relacionan con mis experiencias personales o en general con las vivencias de cubanos que residen dentro o fuera de la Isla. Pero muy rara vez me atengo a reproducir textualmente lo que podríamos llamar “la realidad”. Ésta me sirve sólo como materia prima para escribir ficciones. Tampoco hago lo que algunos otros escritores que se ocultan detrás de la ficción para no enfrentar a la dictadura escribiendo sobre la terrible situación que sufre la gente en Cuba. Quien se proponga escribir novelas o cuentos en clave meramente divulgativa, debiera tener presente que eso ya lo hace la prensa independiente, y lo hace muy bien. Pero los códigos de la literatura de ficción son otros, bien distintos. Aun cuando no se hayan enterado algunos escritores cubanos que se limitan a reimprimir un tipo de realismo sucio que es mucho más sucio que realista.

8] Recuerdo alguna vez haberlo citado a usted cuando dijo, al elogiar la existencia de una de las tertulias literarias del área: “si no existieran, como existen, otros enclaves semejantes o parecidos, creo que con éste bastaría para derrumbar el falso tópico que viene negándole a Miami, desde hace tiempo, una meritoria ubicación entre los buenos valedores de la cultura hispana en América”. ¿Qué carencia de elementos culturales en nuestra comunidad cree que perciben otros ojos fuera de nuestros entornos?

 

 

Durante mucho tiempo se dijo que en Miami no prosperaba la promoción cultural porque aquí el interés o el afán economicista no dejaban espacio para el auge de lo que mal nombran la alta cultura. Se llegó a decir que la ciudad era un páramo cultural, donde nadie movía un dedo por el desarrollo de infraestructuras ni a nadie le importaba la creación de hábitos y de ambientes públicos que beneficiaran el consumo de productos culturales. Aún muchos lo creen así, sobre todo en Europa, pero también en nuestro continente, puesto que detrás de ese prejuicio no sólo pesa el desconocimiento, también hay propaganda malsana. Es posible que en tiempos atrás existieran más o menos razones para justificar el sambenito. Pero lo cierto es que, hoy por hoy, Miami es un emporio de tradiciones vivas y de manifestaciones culturales de Latinoamérica. Hay ejemplos de sobra. Basta con buscarlos echando a un lado los tópicos.

9] En su actitud personal e interior y su interrelación con la sociedad actual, ¿existe la influencia de algún pensamiento filosófico, siempre presente en la percepción que guía sus instintos y preferencias? En vista de los acontecimientos mundiales de las últimas décadas, que incluyen crisis económicas, conflictos bélicos, migraciones masivas, abusos de poder, aumento de crímenes, y demás fenómenos humanos y naturales, como individuo pensante, ¿le preocupa la situación mundial? ¿se siente optimista, pesimista, o intervienen otras modalidades en su perspectiva?

 

 

 

Soy un optimista incurable. Por lo que junto a esas desventuras que usted menciona, y que son tan reales como dramáticas, yo pondría algunas venturas esperanzadoras y muy dignas de elogio. Por sólo citar un ejemplo: nuevos descubrimientos de la ciencia y avances tecnológicos, sobre todo en materia médica, recursos que pueden mejorar las perspectivas de vida entre los humanos y que eran inimaginables hasta ayer de tarde. Además, creo que en general el mayor de los peligros que enfrenta hoy el mundo no es nuevo, mucho menos surgió en las últimas décadas. Se trata de la idiotez y la miseria espiritual, que son tan viejas como la existencia humana sobre la Tierra. Sólo que ahora están más a la vista, debido, paradójicamente, a otro de los grandes adelantos tecnológicos de nuestra época: Internet con su andanada informativa y sus variantes de intercomunicación social. En cuanto a mi actitud filosófica o religiosa o política, no padezco ninguno de esos lastres, al menos como afiliación o postura rígida. Sólo aborrezco visceralmente a las dictaduras y rechazo a los líderes, a todos sin excepción.

10] Teniendo en cuenta su itinerario como escritor de ficción y periodista independiente, además de su regular interacción con colegas dentro y fuera de la isla ¿cómo desearía usted que las próximas generaciones lo recuerden?

No estoy interesado en que me recuerden. Sólo me gustaría que lean mis libros, preferiblemente antes de que muera.

Quod scripsi, scripsi.

FIN PARTE II

©All rights reserved Héctor Manuel Gutiérrez.

Héctor Manuel Gutiérrez, Ph.D., es instructor de español avanzado y literatura hispana. Funge como Lector Oficial de Literatura y Cultura Hispánicas en el programa de evaluación superior Advanced Placement, College Board/ETS. Colaborador mensual de la revista musical «Latin Beat», Gardena, California. Miembro/fundador de la revista literaria «La huella azul», FIU, Miami, Florida. Editor de contribuciones, «Revista Poetas y Escritores Miami», Miami, Florida. Colaborador «Revista Suburbano», Miami, Florida. Colaborador/ columnista, «Nagari Magazine», Miami, Florida. Colaborador «Linden Lane Magazine», Fort Worth, Texas, Colaborador, «Insularis Magazine», Miami, Florida. Es autor de los libros: Cuarentenas, marzo 2011, Cuarentenas: Segunda Edición, Cuando el viento es amigo, Dossier Homenaje a Lilliam Moro, De autoría: ensayos al reverso. Les da los toques finales a Encuentros a la carta: entrevistas en ciernes, a publicarse en 2024, La utopía interior: estudio analítico de la ensayística de Ernesto Sábato, a publicarse en 2025, y la novela El arrobo de la sospecha, a publicarse en 2026.

 

 

" Además, creo que en general el mayor de los peligros que enfrenta hoy el mundo no es nuevo, mucho menos surgió en las últimas décadas. Se trata de la idiotez y la miseria espiritual, que son tan viejas como la existencia humana sobre la Tierra. Sólo que ahora están más a la vista, debido, paradójicamente, a otro de los grandes adelantos tecnológicos de nuestra época: Internet con su andanada informativa y sus variantes de intercomunicación social".

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