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Agosto 2026

SIN LUZ Y OTROS POEMAS. In Memoriam Silvia Jorgelina Castro.

SIN LUZ

La ciudad se ha vuelto ciega,

de repente.

Una hoguera de oscuridad tiembla

y se nutre

de borrachos estériles y esclavas prostitutas.

Las calles como antesalas de sacrificio

guardan clamores.

Una gran bruja austera

silba trucos de semáforos, gladiadores

y amuletos.

Las primeras víctimas se asocian

hurtando su elegía de silencio.

Inclemente la noche, se parece a una bestia

senil y agazapada.

Los gigantes vigilan.

Dos perros vagabundos se devoran

las sobras.

La ciega se ha dormido.

El cielo, áspero todo,

es una bocanada de amantes y susurros.

SILVIA JORGELINA CASTRO, 1978

(Argentina, 1959 – 1984)

ENCUENTRO

Y fuimos domadores

midiéndose las ganas,

jugando a un acertijo

de celos y escolleras.

Petulantes y anónimos

donde la noche acaba.

Donde cábalas nítidas

de grillos y rameras

nos desataron cálidas

resurrecciones magras.

Después volvió a su puesto

de gran ilusionista.

Yo me arrojé a las calles,

tiritando.

Sonámbula.

SILVIA JORGELINA CASTRO, 1978

(Argentina, 1959 – 1984)

UN POEMA SENTIMENTAL

con gusto a menta.

Placentero e impersonal

pero aguardiente.

Perseverante, hosco

en víspera y perfume.

Con un poquito de pétalo

y una añoranza.

Tibio caparazón

mullida música.

Para un viaje de retamas

donde quizás hubiese

una arboleda de fuego

y algún rincón de calma.

SILVIA JORGELINA CASTRO, 1973

(Argentina, 1959 – 1984)

ME PROPUSE

ser todo lo malo

para que la gente sepa

que me ciega

la ambición

de navegar hasta cansarme

hacia donde sea;

que poseo

el egoísmo

de contagiarle

una sonrisa, un suspiro,

una quimera;

que me puebla

la soberbia

de sentirme acompañada

cuando quiera,

que soy tan caprichosa

como para pretender

una calle, un césped,

una plaza

a la hora de la siesta;

que mi

orgullo

es sentir

los sueños compartidos

y la espera;

que tengo

la absoluta vanidad

de haber inventado

el beso, la luz

la primavera.

SILVIA JORGELINA CASTRO, 1969

(Argentina, 1959 – 1984)

 

INDAGAR

por la arena

hasta que el sol nos lastime

los pies desnudos.

Descender

hasta la luna

atravesando rocas

entre surcos de espuma.

Abrir

madrugadas de ternura

en cada rincón

del parque mudo.

Alojarnos

en el paisaje de este sueño

bajo las más

dulces sombras oscuras.

SILVIA JORGELINA CASTRO, 1970

(Argentina, 1959 – 1984)

Silvia Jorgelina Castro nació en Buenos Aires, República Argentina, el 14 de octubre de 1950 y falleció a sus jóvenes 33 años en 1984.

Un ser de luz permanente, de intensa sensibilidad , alegría y destacada inteligencia. Cursó estudios de abogacía hasta tercer año. A pesar de sus distinguidas notas, su mencionada sensibilidad la llevó a abandonar esos estudios para abrazar la carrera de psicología, donde obtuvo su título con la misma solvencia y notables calificaciones.

En paralelo, tenía una gran vocación por la poesía, era una ávida lectora de grandes autores, participó de un taller literario dirigido por el poeta y ensayista Osvaldo Rossler, donde adquirió las herramientas para pulir su escritura que ya desarrollaba desde muy joven.

Una cruenta enfermedad se la llevó del plano terrenal, dejando un legado de vida en el hijo que tuvimos en común, Pablo.

El Consejo Editorial de Nagari, a quien agradezco profunda y sentidamente, me ofreció seleccionar poemas de Silvia, In Memoriam, para la revista.

Alfredo Palacio

Julio 2026

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