EL BOSQUE DE LAS COSAS Y OTROS POEMAS. Jorge Arbeleche

El bosque de las cosas

Nunca están todas las cosas en su sitio.

Ni antes ni después de la tormenta. Siempre

hay un desborde una arruga un pliegue

fuera de lugar. Una vez sola –a veces–

se juntan la aguja del reloj que da la hora

con el eje del minutero y del segundo.

Pero una sola vez. Y no se advierte.

Porque aquel aire que fue primero brisa

luego ventisca o ráfaga o tornado

no vuelve más al aire. Y el ventarrón

arranca la careta feliz de la sonrisa y muestra

la mueca del dolor y el disimulo

la raja de la angustia electrizada

la que se esconde la que no se nombra

la que se calla la que no se escribe

–pudor vergüenza miedo rebeldía–

la que aparece cuando el verso llega

sin llamarlo y pretende oficiar de bálsamo

o consuelo en tanto el escudero que lo blande

no lo quiere ni blando ni manso ni sereno

porque en combate singular será feroz

torrentoso en combatida antemural filoso

como punta de flecha como lanza venablo

daga sable puñal tijera espada

que destripe el torpe remiendo de la máscara

para mostrar al descubierto al descampado

a cara limpia sin afeites ni adorno

la desdentada faz de la intemperie.

Porque nunca vuelven las cosas a su sitio.

Alguna vez –alguna– forman un círculo

el círculo del bosque. Y desafiando

la ley de la gravedad un chorro de agua

se eleva se sostiene y canta. Es una fuente

un surtidor oculto una vertiente un río.

O acaso nada más un caño roto.

Aquí

la nombro fuente

pues necesito soñar el manantial.

El vuelo de la torcaz borda la siesta

con hilo delicado

al tejido del bosque va hilvanando

el tiempo y el espacio de las cosas.

Veían su reposo los cirios encendidos

–sin principio ni fin–

en el regazo sosegado de su Gracia.

A Leonardo Garet y a Selva Casal.

 

De El bosque de las cosas – 2006

Rapiña

La Ausencia es una rapiña

un arrancón un hueco un arrebato

es el sordo alarido de los mudos

es un relincho ciego un niño muerto

un ángel quemándose en el aire

es un caballo desbocado sin corcel ni jinete

es una araña roja pespunteada de negro

es el lugar donde existió un latido

un corazón en redoblante

un estallido de campanas

un huracán una tormenta

una brisa una caricia una voz

y luego

ahora

un eco sin comienzo sin fin y sin sonido

De La Sagrada Familia – 2010

Helena

Soy Helena.

La más odiada de todas las mujeres.

La más amada.

Por mi pasión se derrumbaron

murallas y guerreros. Torres erguidas

invencibles, mordieron el olvido. Yo,

sola, les salvé la memoria.

Con el polvo se confundieron

el trono la corona y el cetro.

Todo el orgullo cedió a la pasión bella.

Voló con el humo la ciudad poderosa

la más alta la que ostentaba

la indestructible almena.

Me culparon de todo. Me otorgaron de todo.

Me privaron de todo. De nada me arrepiento

de aquello que me acusan. Fui la única

que amó con desmesura. Soy la que más amó.

Y fui la más amada. Preferí

la gloria del tálamo a la ternura de mis hijos.

De nada me arrepiento. Soy la más puta,

y acaso la más santa. Ofrendé a mis dioses

mi gracia y mi desgracia.

Mi amante fue el más bello cobarde

que Troya me brindara. Plantó en medio

de mi lecho el árbol del jazmín. Y floreció.

Él es el más hermoso,

más aún que la espuma del mar.

Igual a un dios en la batalla o en su sueño.

Mató al tiempo cuando duerme,

en el jardín de su vigilia lo detiene,

mientras yo tejo cuentos y canciones que luego

cantarán los niños y pastores

entre riscos y cabras montañeras.

El juicio de los siglos tal vez me absolverá.

Fui tan perdida así como ganada.

De nada me arrepiento.

Soy la que más amó.

Y fui la más amada.

De Parecido a la noche – 2013 

Conjugación del canto

 

Se despereza temprano la mañana.

Sosiego entre la niebla, detrás

el monte, lejos el bosque, siempre

el mar en empapado ecuador que los rodea.

 

Deshojada la Rosa de los Vientos.

 

El zafiro de Oriente se engarzó

en el Oeste, el Norte respira

como el Sur y el Sur respira

con el Norte, los ríos retornan

a ser dioses y los jóvenes vuelven

a ser ríos. Estrenan la hermosura.

La fundan. Vuelve a nacer el mar.

 

Abierta queda la morada del canto.

De Cuaderno de las Conjugaciones – 2016 [INÉDITO]

© All rights reserved Jorge Arbeleche

Jorge Arbeleche. Nacido en Montevideo, República Oriental del Uruguay en 1943.

Profesor de Literatura egresado del Instituto de Profesores Artigas (IPA). Cursó estudios en la Facultad de Humanidades.

Ha desempeñado los diferentes cargos y funciones, entre ellos: profesor en Enseñanza Media, en la Universidad de la República, Presidente de la Academia Nacional de Letras, miembro de la Real Academia de la Lengua Gallega, Director del Departamento de Letras del Ministerio de Educación y Cultura y asesor literario de la Biblioteca Nacional.

Fue invitado por la Universidad de Iowa (EE.UU) donde participó en el programa International Writing Program (1981).

En el ámbito del género poético ha publicado, entre otros numerosos libros: Sangre de la luz (1968), Montevideo; Los instantes (1970), Madrid; La casa de la piedra negra (1983), Montevideo; Auto de fe (1997), México; El velo de los dioses (2000), Buenos Aires; El oficiante (2001), Buenos Aires; El guerrero (2005), Montevideo; El bosque de las cosas (2006), Montevideo; 40 poesie (Antología bilingüe español – italiano), (2009), Roma; La sagrada familia (2010), Montevideo; Canto y contracanto (2012), (antología), Montevideo; Parecido a la Noche (2013), Ediciones Vitruvio, Madrid; Mito (2016), Ediciones Vitruvio, Madrid; Peregrino (2017), Ediciones Vitruvio, Madrid; El repetido escándalo del gallo (antología), (2018), Ediciones Vitruvio, Madrid.

Dictó conferencias y lecturas en la Biblioteca Nacional, el Ministerio de Educación y Cultura, Ateneo de Madrid, Casa de América de Madrid, Biblioteca Nacional de Argentina, Universidades de Italia, Francia, España, Perú, México, Estados Unidos, Colombia.

Participó en Festivales y Congresos en Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Medellín, México, La Habana, Nueva York, Washington, California, Salamanca, Madrid, París, Roma, Florencia, Nápoles, Atenas, Teherán y Nueva Delhi.

Ha sido merecedor de los siguientes premios: Premio de ensayo (Inst. Cultura Hispánica), Madrid 1993; Premio de Teatro (Revista Plural), México 1991; Premio de Poesía (Revista Plural), México 1993; Premio de Poesía (Ministerio de Cultura), Uruguay (1996 – 1997 – 2000 – 2004 – 2007 – 2008 – 2010 – 2015 – 2016); Premio Morosoli a la trayectoria 2007; Premio Bartolomé Hidalgo a la trayectoria 2015.

One response to “EL BOSQUE DE LAS COSAS Y OTROS POEMAS. Jorge Arbeleche

  1. un placer disfrutar en este espacio de la excelente poesía de Jorge Arbeleche, gran referente de la poesía uruguaya e hispanoamericana : mis felicitaciones a Nagari y mi abrazo a Jorge

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