VIVIR LA SOLEDAD. Obra plástica de Francisco Rodríguez. Gloria MiládelaRoca

Estos días finales del mes pasado, han sido para muchos de nosotros, motivo de alegrías y reuniones familiares. Incluso, el entorno hogareño y los amigos más cercanos, deben haber disfrutado de algunos momentos decembrinos en la compañía del autor de esta serie: Francisco Rodríguez.

Pero no todos han tenido esa vivencia. Muchas personas, por alguna razón —que no siempre es acertada— han dejado de refugiarse en algunos momentos en la compañía de seres queridos y allegados, de sentir el calor familiar que muchos desean prodigar y otros necesitan abrazar.

Estas piezas, pertenecientes a la ultima serie del artista, están colmadas de ausencia. Todos o casi todos estos lienzos aparecen cercados por paredes o vallas que impiden el acercamiento de la realidad que él nos ofrece. El color de los muros, contrastantes con paredes, muebles e incluso algún personaje que suponemos es su autorretrato, muestran la negrura de la soledad.

Los ojos rasgados, entrecerrados inclusive en ciertas mascotas, que misteriosamente nos miran, le dan a la pieza un aire de incertidumbre y nosotros, los que observamos la obra, nos detenemos a analizar cuan solos o cercanos estamos de nuestras querencias.

En esta serie también encontramos un elemento resaltante: las manos.  Estas se ocultan bajo cierto color o algún otro elemento, pero podemos deducir que expresan parte del mundo interior del personaje en dicha pieza, haciendo alarde de la importancia de dar u ofrecer algo.

También percibimos al personaje que tímidamente inconsciente, deambula en ciertos recintos perfectamente delimitados por habitaciones o espacios cercados o cerrados. Formas sólidas, que encontramos en estos ambientes de las obras, una sensación de espacio aplanado. Una paleta contrastante marca este trabajo como perteneciente a las vivencias tempranas del creador y donde podemos observar su sensibilidad deliberadamente ingenua en estos escenarios domésticos, y como en la imagen de la mano incendiada a punto de accionar cierto gesto de entrega dentro de un ambiente convencional, cada lienzo está repleto de enseres domésticos como camas, muebles, cuadros y afiches familiares. Escenarios banales que fomentan eventos dramáticos, cargados de un significado ambiguo y el hábil manejo de los medios mixtos, realzan el drama de la escena.

Su estilo de dibujo, aparentemente simple crea en cada cuadro una atmosfera simple dentro del hábitat típicamente reconfortante y seguro que deberíamos sentir en el hogar.

Es así, con la serie de este creador, que deducimos la necesidad que surge dentro de nosotros del acercamiento intimo familiar, para lograr el crecimiento de emociones armónicas en nuestro entorno mas intimo. Y es que somos al fin de cuentas, seres conviviendo en sociedad.

Gloria MiládelaRoca

Contacto con el artista:

Francisco Rodríguez Pino

http://www.franciscorodriguezpino.com/

https://www.instagram.com/franciscorodriguezpino/

franzrp@gmail.com

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