VIRUS. Último artículo; ninguno más. Eduard Reboll

Es evidente la estupidez del epígrafe. Una manera de negar la realidad del hoy.

Nos alentaron las autoridades sanitarias a sostener el anhelo hasta que llegaran las fiestas de Navidad durante el pasado verano. Y, no sólo no ha sido así, sino que los casos se han disparado. También los decesos, las oportunidades de trabajo, la salud psicológica, la desigualdad, el precio de los carburantes, la inflación, la tensión política internacional …la impaciencia de los vacunados.

 

 

 

Cuando todo parecía más o menos controlado, ha llegado una nueva variante: Ómicron. Vuelta a empezar. Hospitales llenos. Sanitarios hartos. Decisiones de alto nivel erróneas. Dudas en todos los circuitos de salud. Desasosiego. Las mismas preguntas periodísticas que al inicio de 2020 cuando escuchábamos la noticia desde aquél fétido mercado de Wuhan donde supuestamente se originó. Mirada tejida entre políticos e investigadores del contagio. Fracaso. O, mejor dicho: gracias a todas y a todos los que habéis diagnosticado esta pandemia.

 

Pero empezamos de nuevo, otra vez.

He hecho una reflexión sobre lo escrito desde aquel fatídico marzo de hace dos años. Y no puedo entender, cómo durante veinte meses, haya escrito una homilía casi mensual sobre lo mismo. Acepto mi obsesión y hago un resumen titular y aleatorio desde la escritura para una despedida del tema.

Así se inicia la pandemia y así me dirijo en el primer artículo y los siguientes hasta hoy. Escojo algunas oraciones, de cada uno, como muestra significativa de lo que viví en aquel período.

  • Estado de alarma. Tercer día. 1/4/2020. Abro la puerta de mi loft, y miro a derecha e izquierda de la calle. No hay nadie en las aceras. Estamos confinados. … lo que percibo, se llama silencio.
  • 1/5/2020 Barcelona es una caja sin su contenido vivencial en sus paseos. En los balcones anida un extraño aire puro.
  • Microcuentos sobre la coronamiseria-19 1/6/2020 Esta pandemia tiene otro virus congénito que está circulando entre las venas urbanas de cualquier ciudad. En estos días, la nada… también viaja.
  • Una casa …mi casa 1/8/2020. Mi hogar es un vestido de verano “covidal”; Dicho de otro modo: un espacio donde abrigarse lo incomprensible.
  • No sé 1/9/2020. No sabía qué abordar en este minuto coronavírico frente a mi computadora. Desconocer la conjugación del verbo “saber”, nos puede llevar al ocaso. Eliminen el adverbio de negación, sí o sí. Así es el título de mi artículo.
  • Una mascarilla es una mascarilla 1/10/2021 Teóricamente, la mascarilla, hoy, la lleva todo sujeto que habita en este planeta llamado Tierra.
  • La proximidad 1/11/2020 El hedor a piel, del sujeto que ahora está andando en solitario cubriéndose su boca para no lesionar tu figura, empieza a ser un hecho. Hay que huir de la cercanía social. La cercanía del otro es un peligro.
  • La vacuna 1/12/2020. Una vacuna es una preparación destinada a generar inmunidad adquirida contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Toda esperanza, la tenemos aquí.
  • La otra ciudad… de otra ciudad 1/2/2021 Otra ciudad habita, en la ciudad que resides o en la que te vio brotar junto a la madre. En el cementerio hay un habitante vivo …el recuerdo de la muerte de quien ya no está a tu lado.
  • Barcino …desnuda 1/2/2021 Así está hoy Barcelona, desde que la pandemia se despliega a principios de marzo: sin la ropa de costumbre que se otorga el turista. Lóbrega, por la situación económica. Y casi vacía de transeúntes.
  • 365 días coronando a un virus 1/3/2021 Desde hace un año, los niños y niñas en la escuela han dejado de conversar con sus émulos en la propia clase y en el patio. Se refugian en el dormitorio de casa. Los bares, cafeterías, restaurantes, hoteles están cerrados alternativamente. Los espacios de ocio, vacíos. No sólo lo económico, sino también lo emocional de sus clientes, proyecta una estampa melancólica en cualquier lugar donde te encuentres.
  • Dietario circunstancial 1/4/2021. 27 de marzo Decido qué días escojo y pongo mis dedos sobre el teclado para finiquitar este artículo. El último relato: solo tiene estas dos líneas que ves.
  • Entre el contendor y la papelera 1/9/2021 La ciudad, hoy, es un decorado malditamente romántico. Decenas de sujetos, con o sin hogar, deambulan sobre las baldosas de la acera pidiendo ayuda. Los utensilios en su cerebro son mínimos para seguir en el aquí y el ahora
  • Salud mental y el SRAS-Cov-2 1/12/2021 Por primera vez, la salud psicológica de los ciudadanos es una noticia en primicia. Y para ser más exactos: la mala salubridad mental del lugar donde habitamos, hoy, ya es un hecho por causa

del coronavirus. Todo dicho.

 

 

Desde que empezó la pandemia, 5,4 millones de personas nos han dejado en todo el mundo por esta razón. Hoy por respeto, silencio. A partir de mañana: «Feliz Año Nuevo». Doy por cerrada mi serie.

La vida sigue su curso, entre el círculo de la esperanza. Seguimos.

 

© All rights reserved Eduard Reboll

Eduard Reboll Barcelona,(Catalunya)

 

 

 

 

 

 

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