LA POESÍA DE NEIL LEADBEATER. Luis Benítez

Neal Leadbeater picture from THE POET magazine.

La oportunidad de conocer otros estilos y otras búsquedas poéticas es siempre feliz, pero esa felicidad se incrementa cuando podemos acceder a obras que, como la de este interesante poeta de Escocia, nos permiten el hallazgo de versos que no escapan a la línea de la rica tradición poética de su país, pero que paralelamente la refrescan y enriquecen con nuevos aportes.

El poeta y narrador Neil Leadbeater nació en 1951, en Wolverhampton, Inglaterra. Se graduó en Repton School, Derbyshire, University of London (1973) y reside actualmente en Edimburgo. Su obra poética incluye, hasta la actualidad, los siguientes volúmenes:  Hoarding Conkers at Hailes Abbey (Littoral Press, 2010); Amazing World (Atlantean Publishing, 2010), Librettos for the Black Madonna (White Adder Press, 2011), The Worcester Fragments (Original Plus Press, 2013), The Loveliest Vein of Our Lives (Poetry Space, 2014), The Fragility of Moths (Bibliotheca Universalis, 2014), Sleeve Notes (Bibliohteca Universalis, 2016) y Finding the River Horse (The Littoral Press, 2017). Sus obras forman parte, entre otras, de las siguientes antologías: The Review of Contemporary Poetry (Ed. Gary Bills, Bluechrome Publishing, 2005); 101 Poets For a Cornish Assembly (Ed. Les Merton, Boho Press, 2006) y The Real Survivors Anthology (Ed. Barry Tebb, Sixties Press, 2006). Poemas y cuentos de su autoría han sido publicados en numerosas revistas de Gran Bretaña, Irlanda, Estados Unidos, Canadá, Chipre, Grecia, Rumania y Argentina.

En The Worcester Fragments Leadbeater no abandona la precisión y la concisión que sus lectores ya le conocemos, sino que ahonda aún más en las posibilidades de sentido que su mismo estilo le brinda, caracterizado por una engañosa sencillez expresiva que comunica todavía mejor la compleja trama de su universo personal. Como pocos otros autores, Neil Leadbeater sabe comunicar lo que parece ser inexpresable, aquello que su sensibilidad capta tanto en lo viviente como en las cosas, así sea en las relaciones interpersonales como en el lento pulido que el tiempo y la historia les imprimen. Sin embargo, esta reconocida capacidad del autor escocés no alcanzaría a ubicarlo como uno de los más interesantes poetas de Gran Bretaña, en la actualidad, si no tuviese además la capacidad de producir una identificación casi inmediata entre sus lectores. Es que a Neil Leadbeater le alcanza con algunos pocos versos para introducirnos en su mundo, donde las cosas son como nosotros las vemos más aquello que él nos revela: un toque, un destello del misterio casi sacro, al tiempo que profano que inunda imperceptiblemente cuanto nos rodea; Leadbeater se las ingenia no para correr bruscamente el telón y así mostrarnos algo que, por maravilloso que resulte, a la vez podría impresionarnos como ominoso. En vez de ello, el poeta escocés lo que hace es levantar suavemente el velo y así permitir que algo de ese enigmático fulgor llegue hasta nosotros. Con su acción, lo que hace es agregarle a nuestro mundo perceptivo una porción nueva, una que modifica todo lo que antes habíamos  conocido y reconocido como lo “natural” y también lo “humano”.

En The Worcester Fragments, me arriesgo a decir, esta capacidad del autor se muestra aún más acrecentada que en sus obras anteriores, lo que nos habla sin lugar a dudas de cómo Leadbeater fue afinando sus capacidades, tanto reflexivas como expositivas, en un proceso de maduración de su arte que se torna evidente al recorrer las páginas de este poemario breve pero de maravillosa consistencia, donde la potencia de la idea y sus núcleos de sentido se aúnan con la fuerza emotiva sin desbordes, nunca capaz de dirigir los significados implícitos en el texto al centro de la sensibilidad del lector.

En el desarrollo constante de sus capacidades expresivas, el poeta británico nos muestra cómo sus trabajos aúnan la buena digestión de los recursos minimalistas sin perder de vista lo trascendente escondido detrás de un lenguaje aparentemente llano y descriptivo. Ello se torna todavía más evidente en su poemario Finding the River Horse.

A diferencia de los neobjetivistas, en Leadbeater lo “real” que se expresa en sus versos no aparece como supuesta representación encerrada en sí misma, sino que amplía sus territorios a lo humano, abarcando un mundo que se extiende desde el reino de las cosas hasta el núcleo de la conciencia y la sensibilidad, que terminan siendo, al final de cada trabajo, las determinantes del poema.

Sin embargo, no se presentan estos poemas que integran Finding the River Horse como una suerte de “fábulas”, portadoras de algún mensaje moralizante o de otra clase; no hay un contenidismo buscado en ellos, sino una alusión sutil a elementos que parecen estar apenas insinuados, muy calladamente para que el lector, mientras el poema elude su objeto principal, construya en su lectura el o los sentidos posibles.

Por otra parte, Leadbeater participa de otra característica presente todavía en la poesía inglesa, como lo es la reminiscencia de aquella Inglaterra rural — “rural y marítima”, señaladamente, en la poesía de Leadbeater— desplazada hoy por la industrialización, que nutrió la inspiración de otros autores. Aunque debo señalar que en Leadbeater los elementos referidos a una nostalgia de aquel pasado rural se encuentran amenguados, situándose el poeta en una visión general de cómo coexisten, hoy, las huellas de aquel paisaje con la actividad humana presente y las contradicciones que esa forzosa convivencia genera.

El resultado de este punto de vista que participa de dos mundos a la vez es una visión más moderna, más abarcativa, y, sin duda, más efectiva en cuanto al impacto que causa en la sensibilidad y el intelecto del lector.

© All rights reserved Luis Benítez

Luis Benítez nació en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1956. Es miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo de New York, (EE.UU.) con sede en la Columbia University, de la World Poetry Society (EE.UU.); de World Poets (Grecia) y del Advisory Board de Poetry Press (La India). Ha recibido numerosos reconocimientos tanto locales como internacionales, entre ellos, el Primer Premio Internacional de Poesía La Porte des Poètes (París, 1991); el Segundo Premio Bienal de la Poesía Argentina (Buenos Aires, 1992); Primer Premio Joven Literatura (Poesía) de la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat (Buenos Aires, 1996); Primer Premio del Concurso Internacional de Ficción (Montevideo, 1996); Primo Premio Tuscolorum Di Poesia (Sicilia, Italia, 1996); Primer Premio de Novela Letras de Oro (Buenos Aires, 2003); Accesit 10éme. Concours International de Poésie (París, 2003) y el Premio Internacional para Obra Publicada “Macedonio Palomino” (México, 2008). Ha recibido el título de Compagnon de la Poèsie de la Association La Porte des Poètes, con sede en la Université de La Sorbonne, París, Francia. Miembro de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la República Argentina. Sus 36 libros de poesía, ensayo, narrativa y teatro fueron publicados en Argentina, Chile, España, EE.UU., Italia, México, Suecia, Venezuela y Uruguay.

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