GOOGLEANDO A LA MUERTE. Eduard Reboll

El juego del algoritmo llega hasta el sondeo de la desaparición. Allí suceden noticias relacionadas sobre la búsqueda del término. Cuando indagas, las crónicas ofrecen un sinfín de atisbos sobre el ocaso. Lo que ocurre es que, el esqueleto, ya reposa en su lugar para unos, mientras otros seguimos especulando con el recreo que nos ofrece este fenómeno. Eso sí, siempre en busca, de preguntarnos su porqué. Conclusión: Iniciemos algo muy del siglo XXI y tecleemos este sintagma a ver qué sucede.

Muerte y duelo. La pérdida requiere un tiempo necesario para digerir aquello que ya no se encuentra a tu lado. Una mujer, cerca la luz en una sala de estar en Medellín, mira las fotografías de un su hijo asesinado y rehace su memoria. El criminal… mientras, escucha en las telenoticias el aniversario de su delito en el comedor social de la cárcel Modelo de Bogotá. Junto a la madre, una copita de licor y un café. Frente al asesino, agua en un vaso de plástico y el inicio de un motín.

Simula su propia defunción para hacer un festejo con sus amigos en un sarcófago. Todos creían en su buena fe. Ver el cadáver bajo el maquillaje blanquecino, calmó a más de una al verla con su peineta blanca y sus labios morados. Siguió el ritual. Antes de hundirse el féretro bajo tierra por parte de los operarios, se levantó y dio las gracias con una lágrima de gozo. No hubo burla. Todos se cercioraron, ante el negro de su indumentaria en sus figuras, que aquella broma: fue un acto mutuo de amor.

 

Ofrendas en el subsuelo. Los arqueólogos se hacen preguntas del porqué en ella, la tierra aún guarda cucharitas de hueso, armas cerca de la tumba, manuscritos en el antiguo Egipto. O, a veces, la propia llave de la vivienda donde has construido la vida y ha crecido tu familia.

 

La presencia en la Biblia de uno de sus pasajes Génesis 50/1,2

1 José cayó sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó.

2 Luego encargó José a sus servidores médicos que embalsamaran a su progenitor y los médicos embalsamaron a Israel.

Léxico mortuorio.

Cadáver, coche fúnebre, tanatorio, cementerio, urna, ataúd, lápida, funeraria, autopsia, tumba, tanatorio, funeral. Verbos: incinerar, dar el pésame, velar, enterrar…

 

La muerte y sus juguetes

Dos sintagmas aparentemente opuestos. Dos maneras de entender que la existencia ha desaparecido. O que la vida sigue con un objeto de plástico o cartón piedra entre tus manos: un puñal de indio arapahoe, una lanza de centurión romano, un Kalashnikov  con el conocido “ratatatata….ta”. La realidad de los que descansan bajo el mármol, se llevan el relato infantil de haber matado en broma. O haber perdido la vida en una supuesta batalla de vaqueros a los siete años. Hoy, hasta Alec Baldwin, no se cree que haciendo un western evocando la historia de su país, pueda haber sido verdad aquel disparo contra quien filma una ficción y diseña su encuadre.

 

Definiciones sobre la muerte a cargo de ciertos filósofos.

Platón. Estar muerto consiste en que el cuerpo, una vez el alma se separe, quede al otro lado de sí misma. Epicuro. La muerte consiste en estar privado de sensaciones. Schopenhauer. La muerte es el verdadero genio inspirador …de la filosofía. Heidegger. Tan pronto como un hombre entra en la vida, es ya bastante viejo para morir.

 

Ceremonias el día de los difuntos

Sería injusto no dar crédito, a la más reconocida y repleta de ritual humano como la que se realiza en México llevando vida y alimentos la familia entera, junto a la tumba de sus antecesores. La de Corea celebrando “La Gran Luna”. En Tailandia con el festival Phi ta Kon. El ritual de las flores en el Mediterráneo. Y la de Halloween, por supuesto. Hoy medio mundo occidental inspirado en ridiculizar el hecho en sí de desaparecer, y evitar el sufrimiento que implica vivir la evaporación de quien aprecias a través de las “fuerzas del mal” se vestirá de mil demonios a fines, para no ver una realidad que se nos impone por el simple hecho de nacer.

En fin, que en este momento inicio el ritual de comer castañas, asar boniatos y batatas en un horno de leña. Y por supuesto comer los deliciosos panellets, que en mi cultura catalana, se definen como unos dulces de pastelería que inauguran el otoño y dan pie, junto al vino moscatel o la mistela: mitigar el duelo que implica saber que los que no están… están.

Cierro la computadora.

© All rights reserved Eduard Reboll

Eduard Reboll Barcelona,(Catalunya)

 

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