Descorriendo el velo, observando desde el burladero. Alberto García Gutiérrez

Eterno, Manuel Gris Lorente, Editorial Apache.

Para los seres vivos inteligentes conscientes la asunción de la finitud, de la propia  finitud, es uno de los momentos más impactantes que puede haber. Todo seguirá sin uno, sin los que amamos o sin los que odiamos, el fin del mundo llegará con el final de uno. En las más diversas civilizaciones, culturas y sociedades del planeta la especie humana ha desarrollado toda una serie de doctrinas mitológicas, religiosas, folclóricas en las que el finado parte a otro plano existencial, otro mundo del que solo se entra para no salir jamás. Es un viaje individual, como lo fuera el nacimiento en el inicio de la vida, es como dijera el doctor Fernando Jiménez del Oso surgir de la nada, existir y volver a la nada. No es extraño que en la literatura universal el tema de la muerte y el traspaso del velo de la negra señora fuera desde los inicios de las tradiciones orales un intento de saber, de entender, de aceptar y de esperar.

 

Eterno, parte de la premisa de la individualidad del protagonista que accede a descorrer el velo tras su partida a otra forma de existencia. Hay obras que preceden a la que nos ofrece Manuel Gris Lorente, pero Eterno en concreto posee algo que otras no tienen, al menos no en su audacia. Nos presenta un mundo bidimensional donde de forma cruda reina la entropía.

Con un vocabulario, gramática y sintaxis en la que la frescura del lenguaje cotidiano, popular, nos hace bajar la muralla de la incredulidad, que nos acerca más a la cotidianidad del lenguaje del hoy, Manuel Gris nos reta. Nos reta a que nos quitemos la armadura que desde que somos conscientes se nos ha impuesto sobre el concepto, definición, tabú y respeto por la muerte, lo muerto, la otra vida, la pervivencia de algo que fuera nosotros de forma consciente en ese plano que desconocemos o intuimos y seamos capaces de reírnos, cabrearnos, sentirnos melancólicos y sobre todo aceptemos el sinsentido de la vida y de la muerte. De esa maldita entropía.

Porque la entropía es la reina y señora del universo. Nacer, crecer, reproducirse o no, madurar, envejecer y morir solo tiene sentido para nosotros, seres vivos inteligentes y conscientes. Todas nuestras pequeñas preocupaciones, todas nuestras gracias y desgracias, todo nuestro pequeño universo resulta de forma absoluta nada, absolutamente nada con la vastedad del universo exterior que ni se inmuta si en el tercer planeta de un sistema solar de una estrella de mediana magnitud en el borde espiral de una pequeña galaxia de un grupo local de galaxias alejadas del centro galáctico deja de existir la vida o si esta vida consigue salir de su medio y prosigue su existencia de supervivencia en los siguientes eones bajo formas y objetivos diversos.

Manuel Gris Lorente nos presenta a un individuo, cualquiera de nosotros, que accede a traspasar el umbral, que ha vivido una existencia aburrida, monocorde, plana, cotidiana abúlica de unidad de producción y consumo, y que tras su deceso accede a otro universo conectado a su realidad física anterior en la que siguen existiendo, si es la palabra adecuada, pareja, familia, amigos, conocidos y saludados. A partir de ahí se nos abre un mundo lleno de posibilidades, o no, un mundo de fascinante capacidad de existencia, o no, un mundo que puede ser más interesante que el dejado en este lado de la laguna  Estigia.

© All rights reserved Alberto García Gutiérrez

Alberto García Gutiérrez. Barcelona, España, 1974. Escritor, articulista, divulgador y creador del programa de radio y luego podcast Verne y Wells Ciencia Ficción. Consultor, asesor e introductor para la Editorial Gaspar & Rimbau.

Obras más recientes:

Guía de Seres Elementales y Otros Seres Fantásticos, Editorial Apache Libros.

Cuentos en el Espacio y el Tiempo, Editorial Gaspar & Rimbau

Introductor a las colecciones Recuerdos del Futuro y Recuerdos de la Tierra de los Sueños de la Editorial Gaspar & Rimbau

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