CONVERSACIONES CON EL ARTISTA VISUAL EMILIO HÉCTOR RODRÍGUEZ: PARTE I

Emilio Héctor Rodríguez

He aquí una porción de mi intercambio historiográfico con un consagrado artista de la plástica, cuya obra cuantiosa, original y valiosa en su excelencia técnica y conceptual, es digna de figurar en los mejores museos y galerías del mundo. Conozco también su espíritu incansable, más su reconocida habilidad de plasmar ideas pictóricas con imágenes convincentes, siempre apegadas, de croquis a exhibición, a claros y sólidos principios, tanto estéticos como éticos. Agradezco al pintor Emilio Héctor Rodríguez por su caballerosa disponibilidad en la elaboración de la presente entrevista.

  1. Tengo entendido que usted pertenece a una familia fervientemente católica, proveniente de Sancti Spíritus, ciudad donde los españoles dejaron una buena muestra de su arquitectura. ¿Qué experiencias familiares con respecto a la vida religiosa y a la adquisición paulatina de su educación en el hogar e instrucción escolar influyeron en su trayectoria como estudiante y luego como profesional, siempre moldeada por sus inquietudes artísticas?

ANUNCIATION – 2019, acrílico y grafito sobre tela, 30” x 40” La obra pertenece a la exhibición “AND THE WORD BECAME FLESH”.

Efectivamente, nací en la ciudad colonial de Sancti Spíritus, una villa fundada por Diego Velázquez de Cuellar en el año 1514, siendo así una de las ciudades más antiguas de América.  Nazco en el seno de una familia profundamente católica. Una familia que tanto por parte de padre como por parte de madre era muy respetada en la ciudad. Siendo Sancti Spíritus una de las primeras villas fundadas por los colonizadores españoles es cuna de tradiciones y leyendas que lo permean a uno desde su niñez a través de las vivencias escuchadas de sus abuelos, tíos y demás familiares, todos orgullosos de sus orígenes.  Siendo mis padres ambos católicos, desde niño yo podía percibir la diferencia en el acercamiento a la fe que cada uno tenía. Mi madre, una mujer muy entregada a la oración devota; mi padre, un investigador de los hechos bíblicos en los cuales siempre trataba de encontrar una respuesta científica. Ninguno de los dos jamás me trato de forzar en la formación de mi fe, más bien me sirvieron de ejemplo y apoyo en todo el transcurso de mi niñez, adolescencia y juventud. Mi familia se muda a la ciudad de La Habana antes de cumplir yo los tres años de edad, por lo cual me considero habanero de crianza, habanero de costumbres y pensamiento.

Mi formación primaria se lleva a cabo, desde sus inicios, en escuelas católicas, como son el colegio Corazón de María, hasta primer grado, y más tarde el colegio Champagnat, de los Hermanos Maristas, donde curso hasta el cuarto grado, año en que las escuelas privadas son confiscadas por el régimen comunista. Posteriormente prosigo mi enseñanza en los colegios estatales, de orientación atea, donde me es posible aprender a discernir entre los principios aprendidos en mi formación, tanto dentro de mi hogar como dentro del colegio, y la del nuevo enfoque de la vida que el estado trataba de imponer a los estudiantes en todos los niveles de educación.

Desde los doce años mi familia descubre mi vocación artística y mi talento en el campo de las matemáticas. Se toman el interés en cultivarme en ambas disciplinas y es así como logro desarrollarme en ambas desde una edad temprana. A los doce años pinto mi primera obra con un interés serio, y a los trece años gano un concurso de matemáticas quedando como primer lugar en la provincia de la Habana y cuarto lugar a nivel nacional. A partir de esta etapa de mi vida comienzo a orientar mi destino en ambas direcciones, siempre en el contexto de mi fe cristiana.

  1. A muy temprana edad se mudó a La Habana. ¿Por qué no nos habla de la toma de conciencia y convivencia con el mundo de las artes en el extenso contacto con la ciudad?

La Habana es la ciudad que me formó en cuanto al arte se refiere. El museo de Bellas Artes me resultaba un lugar familiar desde temprana edad gracias a la gestión de mi padre que se tomaba el trabajo de llevarme y comentarme sobre las obras expuestas. Visitas a sitios históricos como el Castillo de La Fuerza, la iglesia catedral, etc. despertaba mi interés por la historia y la arquitectura al mismo tiempo. Una tía me trae de España un catálogo del museo del Prado y esto me hace descubrir a los grandes pintores europeos. Desde los catorce años me intereso por el cine de arte y aún sin tener la edad requerida me las agencio para asistir a la cinemateca a disfrutar de lo mejor del cine norteamericano, europeo y latinoamericano y asiático. A los dieciocho años me dedico a estudiar guitarra clásica por tres años y entre varios amigos creamos un grupo de tres guitarristas que acompañábamos a un cantante, y aunque duró poco tiempo, nos llevó a vivir momentos muy especiales. A la misma vez me convierto, junto con un grupo de amigos, en asiduo asistente al teatro.

Estas experiencias unidas a otras tantas me convertían en un típico joven habanero. Siempre digo que yo no soy cubano-americano, sino habanero-miamense.

EARTH ( The Ocean) Técnica mixta sobre tela, 36” x 36”

  1. ¿Podría elaborar en el ambiente socio-político que imperaba en la vida diaria de la nación en los momentos en que usted y su familia decidieron, como tantos miles de hermanos, emigrar del país? ¿Bajo qué circunstancias logró usted salir con su familia y qué aspectos de los lugares que visitó en su salida hasta establecerse definitivamente en Miami influyeron en su trayectoria como ciudadano y como artista?

El ambiente socio-político imperante en Cuba en 1980 sería muy difícil de describir en unos breves párrafos. Sintetizando al máximo, podemos puntualizar una severa falta de esperanza sobre el futuro en toda la juventud, una represión latente que llevaba al ciudadano a la autocensura como vía para sobrevivir y a la misma vez física, determinada por los actos de repudio a los opositores y disidentes. Una total desesperanza tanto en el plano material como en el anímico. El no vislumbrar un cambio de escena ponía en la mente de la juventud la idea de emigrar. Emigrar en mi caso fue bien doloroso.

Me retuvieron la salida del país por ser graduado universitario, con lo cual el régimen pretendía desalentar el éxodo de profesionales y a la vez tratar de dar la imagen al mundo que entre los profesionales no existía disidencia. De esta forma decidimos la salida de mi esposa quien contaba con tres meses de embarazo. Dieciocho meses después, y gracias a la intervención del embajador de Francia, ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, es que se logra aprobar mi salida del país y es entonces que marcho a Francia radicando en Paris por un termino de casi un año. Llego a Miami en agosto de 1982 y es entonces que conozco a mi primera hija que ya contaba con un año y nueve meses de edad. La estancia en Paris fue dura debido a la soledad y limitaciones económicas, pero por otra parte, una experiencia única para un artista, ya que me permitió estar en contacto directo con lo más notorio del arte universal.

GÉNESIS – 2012, técnica mixta sobre tela, 36” x 48”

  1. Tengo muy en cuenta que las dos primeras décadas del establecimiento de los cubanos en el sur de la península significaron un período de adaptación, formación y estructuración de esta comunidad que se convirtió en una especie de «Capital del exilio». Con respecto al arte en general y las artes visuales en particular, de acuerdo con su experiencia como emigrante a principio de los ochenta, ¿cuán diferente era el Miami y sus vecindades de aquella época al Miami contemporáneo?

El Miami de 1982, año en que llegué y me radiqué en esta ciudad, tenia una vida cultural muy reducida en contraste con el Miami actual, donde contamos con eventos tan importantes como son el Festival Internacional de Ballet, el festival de teatro, así como las distintas salas teatrales que se han inaugurado en los últimos años; el Festival de Cine, los eventos de Florida Grand Opera y finalmente las ferias de arte que se llevan a cabo durante la primera semana de diciembre encabezadas por Art Basel Miami, Art Miami y otras tantas que llegan a sobrepasar el número de veinte.

SIRACH 1:9 – 2014, acrílico y grafito sobre tela, 24” x 30”

  1. He visto que su obra abarca tanto el pincel como la cámara fotográfica. ¿Cómo alterna el uno con la otra?

 

Pues si bien con la fotografía compongo una realidad existente, con la pintura exploro en una realidad abstracta. Pienso que en mi caso una disciplina es el complemento de la otra. Pinto desde que tenía doce años. Por otra parte, la fotografía se convierte en una pasión desde los dieciséis años, cuando encontré un libro de la Eastman Kodak y descubrí los secretos de una cámara.

 

ANITA – 2015, fotografía digital sobre papel.

Pero no fue hasta que surgió la fotografía digital, con su versatilidad, que me he dedicado más seriamente a este arte. En 2012 comienzo a intervenir la fotografía con el pincel y también a incorporar la foto en el lienzo, no de manera impresa, sino pegando la fotografía a modo de collage y luego desarrollando mi obra pictórica abstracta a partir el tema de la foto. La primera exhibición, donde presenté este nuevo formato, fue en mi muestra individual ECLEPTIC TRIP, en enero del 2013. A final de año fueron exhibidas en la exhibición IAAF 2013 que se presentó en el Hangaram Art Museum de Seúl, Corea del Sur. Posteriormente, en el 2014, las mismas obras se presentaron en una exhibición efectuada en el parlamento de Seúl. Yo en un momento dejé de llamarme artista del abstracto cuando un colega muy querido me comentó que si yo incluía fotografía en algunas de mis obras ya no eran obras abstractas, a lo que yo le respondí: «Yo, como artista, no me puedo poner límites yo mismo, ni permitir que alguien más lo haga. Yo soy artista y mi arte es mi expresión».

FIN PARTE I

 

 

  

 

© All rights reserved Héctor Manuel Gutiérrez.

 

 

Héctor Manuel Gutiérrez, Miami, ha realizado trabajos de investigación periodística y contribuido con poemas, ensayos, cuentos y prosa poética para Latin Beat Magazine, Latino Stuff Review, Nagari, Poetas y Escritores Miami, Signum Nous, Suburbano, Eka Magazine y Nomenclatura, de la Universidad de Kentucky. Ha sido reportero independiente para los servicios de “Enfoque Nacional”, “Panorama Hispano” y “Latin American News Service” en la cadena difusora Radio Pública Nacional [NPR]. Cursó estudios de lenguas romances y música en City University of New York [CUNY]. Obtuvo su maestría en español y doctorado en filosofía y letras de la Universidad Internacional de la Florida [FIU]. Es miembro de Academia.edu, National Collegiate Hispanic Honor Society [Sigma Delta Pi], Modern Language Association [MLA], y Florida Foreign Language Association [FFLA]. Es autor de los libros CUARENTENAS, Authorhouse, marzo de 2011, CUARENTENAS: SEGUNDA EDICIÓN, Authorhouse, agosto de 2015, CUANDO EL VIENTO ES AMIGO, iUniverse, abril del 2019 y DOSSIER HOMENAJE A LILLIAM MORO, Editorial Dos Islas, marzo del 2021. Les da los toques finales a tres próximos libros, AUTORÍA: ENSAYOS AL REVERSO, antología de ensayos con temas diversos, ENCUENTROS A LA CARTA, entrevistas y conversaciones en ciernes, y LA UTOPÍA INTERIOR, estudio analítico de la ensayística de Ernesto Sábato.

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