FELIPE IV REY DE ESPAÑA… ¿Y QUÉ? Eduard Reboll

Inauguré mi columna Bajo la luz  de mi lámpara de Ikea hace más de un año en Nagari planteándome la siguiente pregunta ¿Para qué sirven las monarquías? Haciendo un cut and paste de un párrafo de aquel artículo, aparece lo siguiente…

(Nota: Lo siento Maricel Mayor, me sale el spanglish mayamense y te cito con cariño y azúcar porque sé tu opinión al respecto.)

“Las monarquías sirven para que tus hijos puedan dormir tranquilos mientras les lees en voz baja El rey Arturo y los Caballeros de la Tabla Redonda. Para que los americanos –yo incluido- podamos comprar entradas al Magic Kingdom de Orlando y vivir junto a Cenicienta una aventura posible. O seguir diciendo a viva voz que la princesa Grace Kelly fue la primera aristócrata de origen yanqui en Europa”

Pues bien el jueves 19 de junio de este año fue proclamado –ojo no coronado; la corona estaba frente a su figura- Felipe de Borbón como Felipe VI. Y se hizo reina consorte: Letizia (sí con “z” viene del italiano) Ortiz Rocasolano. Hasta aquí la solemnidad y protocolo del anuncio es correcto. Pero ¿quién es él y quién es ella?

Letizia fue (…es) una inteligente y erudita periodista devenida hoy reina consorte que vivió su vida profesional anterior bajo el riesgo y la aventura -incluyendo de esta última sus amoríos libres por México, por supuesto totalmente lícitos faltaría más- en el campo de la comunicación audiovisual. Un día el Príncipe de Asturias, que religiosamente miraba los telenoticias al mediodía, la llamó a la puerta. Cuando la vio retransmitiendo desde la mezquita de Bagdad, cogió su zapato de cristal que tenía en la mano desde hacía tiempo y se hizo una serie de preguntas parecida a la canción del cantante de rock catalán: Loquillo

¿Qué hace una chica como tú
en un sitio como este?
¿Qué clase de aventura
has venido a buscar?
Los años te delatan, nena,
estás fuera de sitio.
Vas de caza,
¿a quién vas a atrapar?

Pues bien, se dejó seducir por los cantos de la voz de sirena y, su aspirada y hermosa nariz conquistó su corazón (no sé sabe quién a quién).  Confirmo que yo la vi en un reportaje echándole animadamente la bronca a su querido como buena asturiana. Y aclaro que es un persona que me cae muy bien. Estaría conversando con ella en cualquier terraza de Madrid con un gin tonic en la mano sobre política internacional o averiguando como vivió el miedo escénico, minutos antes de entrar en antena su programa de noticias ( que por cierto fue el que mayor audiencia tuvo en su momento en TVE1)

Felipe VI, que se llama oficialmente Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, fue bautizado por Monseñor Casimiro Morcillo, Arzobispo de Madrid en el Palacio de la Zarzuela. Se formó primero bajo el palio militar de su padre en plena dictadura de Franco hasta los siete años. En este momento es el capitán General de los Tres ejércitos y la verdad no creo que vaya a sacar los tanques cuando Catalunya decida soberanamente su futuro.  Y aclaro que, no sólo es rey de España sino también de Jerusalén en Israel, de Sicilia y Nápoles en Italia, del peñón de Gibraltar bajo mando inglés, de la isla de Cerdeña. Y también duque francés de Borgoña que no quiere decir que reciba el beaujolais gratis de  François Hollande cada septiembre desde la bodega Poully-Fuissé.

Tuvo el privilegio de hacer el master en nuestro país, EE.UU. sobre Relaciones Internacionales en la universidad de Georgetown en Washington. Y si bien no jugaría a squash con él porque no me gusta, si que me convendría una vueltecita con su barquito de vela por Keybiscayne ya que fue uno de los primeros navegantes olímpicos en su momento que gano un competición en la Barcelona del 92.

No me puede caer mal, simplemente, porque no me ha hecho nada este hombretón guapete y mesurado en el habla que hace siempre lo posible y lo ordenado por la Casa Real. A lo sumo, prevenir que si me cayera encima en el sentido literal de la frase, estos dos metros de altura, junto a sus más de 300 libras de peso, definitivamente me matarían de un golpe.

Pues bien…ahora en pleno siglo XXI la pregunta del millón para todos los ciudadanos que viven en el Estado Español

¿y qué? *

Lo siento se acabó el artículo.

¡Viva la República! (1)

© All rights reserved Eduard Reboll

Eduard RebollEduard Reboll Barcelona,(Catalunya)

email: eduard.reboll@gmail.com

 

 
 
 

  • ¿y qué?loc. Expresión que denota que lo dicho o hecho por otro no interesa o no importa: ¿y qué, que me llame?, no pienso ir.(esta frase última es la que pone el diccionario como ejemplo de comprensión al lector, ustedes deciden si la utilizan para su respuesta).
  • (1) república.

(Del lat. respublĭca).

  1. f. Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado.

Leave a Reply