CAROL. Un film de Todd Haynes

Carol…sin olvidarnos de Therese

Título original Carol.Director Todd Haynes Año 2015 País Reino Unido Guión Phyllis Nagy (Novela: Patricia Highsmith) Música Carter Burwell Fotografía Edward Lachman Reparto Cate Blanchett, Rooney Mara, Sarah Paulson, Kyle Chandler, Jake Lacy, Cory Michael Smith, Carrie Brownstein, John Magard, Kevin Crowley, Gielreath, Ryan Wesley Gilreath, Trent Rowland, Jim Dougherty, Douglas Scott Sorenson, Nik Pajic

Sinopsis. Nueva York, años 50. Therese Belivet (Rooney Mara) es una joven dependienta de una tienda de Manhattan que sueña con una vida mejor cuando un día conoce a Carol Aird (Cate Blanchett), una mujer elegante y sofisticada que se encuentra atrapada en un matrimonio infeliz. Entre ellas surge una conexión inmediata que irá haciéndose más intensa y profunda, cambiando la vida de ambas para siempre. (FILMAFFINITY)

Empezar un relato desde la justificación de un hecho, puede provocar dos cosas: un dejá vue donde vayas deduciendo el porqué del mismo para entender su final. O también puede suceder que, este mismo relato, tenga por objetivo el deleite del porqué fue así, sabiendo de antemano hacia donde quiere que vaya su director.  Hipotéticamente, Todd Haynes en Carol se inclina por este último.

Y digo lo anterior porque de Patricia Highsmith he leído y visto obras tanto desde la extrañeza en El amigo americano con Wim Wenders, como desde el suspense en El Talento de Mr.Ripley . Que por cierto, también trabajó Blanchett a las órdenes de Anthony Minguella.

Su dirección argumental es más que previsible. Pero la “sustancia” está en ubicar las dificultades que tenía la mujer en EE.UU durante los años 50, con respecto a sus derechos y los modos de ocultar su identidad sexual ante la sociedad.

El film nos habla de la construcción de un amor lésbico con toda su discreta utilería en sus comienzos e, incluso, desde el goce que da observar los pequeños detalles dentro del guión como en los perfiles que se mueven los personajes o los inteligentes diálogos que se ubican en una época precisamente de bonanza económica y reconstrucción de un país.

Al principio, marcarán la estructura de la trama estas características. Therese trabaja en una sección de muñecas de unos grandes almacenes y Carol es una mujer de clase acomodada que nunca ha jugado con ellas en su infancia. Tiene una hija pequeña, Rindy, con su marido, y su matrimonio está en vías de divorcio, Carol se siente obligada, como madre, a adquirir una como regalo de Navidad. “¿Por qué no le compra un tren eléctrico?”, le dice Therese.  Gran evocador de simbologías subterráneas –Todd Haynes se graduó en Arte y Semiótica- este tren que funcionará dando vueltas, será, en el fondo: el motor y engranaje cerrado en que se encontrarán ambas a la hora de tomar decisiones que alienten a salirse de la vía. Entiéndase… como iniciar la salida del closet.

Desde el punto de vista narrativo el film es un clásico. Y por primera vez este calificativo no lo digo como un elogio sino como un paradigma de lo que ocurre al contar una historia desde el principio. Todo y que comienza adelantando una escena del final, no nos conduce a la solución de ningún enigma o conflicto interno.

Soy de los que opinan que esta historia la salva la interpretación, no solo de la loable Cate Blanchett, sino también de la aniñada, silenciosa y rebelde Rooney Mara que sin duda, en ciertos momentos, le “roba” a la star Cate cierto protagonismo.

Pero voy a ser crítico: creo que esta película, sin negar la aportación en defensa de los que han sufrido por su identidad sexual a lo largo de la historia es algo “light”. Y toma su apogeo, no tanto por la famosa escena sexual de iniciación, sino porqué es Cate Blanchett quién la interpreta – o mejor dicho se deleita- y el morbo popular que esto crea en el público que sigue sus pasos.

Entrando en el tema de la homosexualidad, películas como  Brokeback Mountain nos despertaron el interés por el desarrollo del guión entre dos cowboys. La vie de Adèle por lo crudo y explícito de sus escenas de sexo entre dos adolescentes. Pero quiero recordar que, el director Todd Haynes, ya nos sorprendió con Far From Heaven 2002, cuando aborda, no solo la dificultad de un hombre para amar a otro, sino la de una mujer blanca por desear a un afroamericano en el mismo periodo de posguerra en que se desarrolla Carol.

Sin ser extraordinaria a mi entender (…voy contra corriente porque la mayoría de mis amigos del medio la consideran la película del año), si que pienso que es recomendable por “lo qué dice y quién lo dice.” . Pero no…por cómo lo narra. ER

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