ÁNGELES DERROTADOS Y OTROS POEMAS. Enrique Gastelum

Letras bajo el volcán

Bajo el volcán es la novela que convirtió a una región de México en un hito literario. Cuernavaca, en particular, y Morelos, en general, se reconocen en ese Quauhnáhuac donde Malcolm Lowry sitúa su narración. Pero en ese mismo territorio, a medio camino entre la historia y el mito, personajes como Hernán Cortés, Alexander von Humboldt, Maximiliano y Carlota, Ignacio Manuel Altamirano, Alfonso Reyes, David Alfaro Siqueiros, Tamara de Lempicka, Pablo Neruda, Elena Garro, Gutierre Tibón, Erich Fromm, Iván Illich, Manuel Puig, entre muchos otros personajes, hallaron un espacio de sosiego y libertad que enmarcó sus proyectos.

Siguiendo esa tradición cultural, desde las últimas décadas del siglo XX, oriundos y residentes de la región —no hay distinción entre unos y otros— han nutrido un diálogo literario en el que se reúnen diversas voces, géneros y promociones. La sección “Letras bajo el Volcán” en Nagari Magazine busca precisamente tender un puente intelectual entre este fluir artístico de Morelos y el movimiento literario en español de Estados Unidos. Mes a mes se presentará una escritora o escritor morelense cuyas letras gozan de luz propia. El objetivo es claro y único: que en la literatura nos reconozcamos como parte de esa patria grande y transcendental que es el castellano en el Mundo.

Xalbador García

 

Ángeles Derrotados

A  María C. Gastélum

Hay que escribir la historia

de los que caminan por el mundo

como ángeles derrotados

No tienen techo

andan descalzos

les gusta sentir el vértigo

de la Tierra

Es demasiado fácil saciarlos

usan como espejo

una fotografía de la infancia

por eso quizá

siempre llevan la misma ropa

Les basta alguna caricia

para orientarse en el tiempo

Viven para adentro

por eso quizá no conocen el futuro

No tienen otro empleo

que abrazar a los demás

En las ojeras llevan con dignidad

la marca registrada del anhelo

miran puentes

donde sólo hay tela de alambre

buscan una mano

donde sólo existe un puño cerrado

encuentran una sonrisa

donde el dolor fragmentó un rostro

andan por ahí

equivocándose todo el tiempo

A veces los hieren las lanzas de los demás

pero se levantan

siempre se levantan al día siguiente

andan por ahí

equivocándose todo el tiempo

Todo lo celebran

hasta su propio dolor

Hay que escribir la historia

de los que caminan por el mundo

como ángeles derrotados

no tienen fecha de caducidad

adivinaron el misterio de su alma

saben que fueron derrotados

por la inmensidad

el tiempo

y el azar

pero no se cansan de vivir

nunca se cansan de vivir

 

 

Rondo Allegro del Concierto Emperador

Para sentir la poesía

es importante saber que uno tiene un poco de poesía

y mirarse todos los días en el espejo

a la hora del crepúsculo si es posible

y tratar de adivinar lo que existe más allá del cuerpo

comprobar que esos dos ojos que siempre han estado ahí

son dos estrellas del cielo

dos bolas de fuego incesante

y también

la firma de algún Dios desconocido y omnipresente

Para darse cuenta que uno tiene poesía

hay que bailar en medio de una plaza pública

pero no se trata de bailar cualquier cosa

es preciso el Rondo Allegro del Concierto Emperador

de Ludwig van Beethoven

sólo el Rondo Allegro

y si no se tiene a la mano

hay que esperar hasta el día siguiente

Para saber que uno tiene poesía

es necesario decirlo con voz muy sutil

como si uno estuviera allá arriba

en lo alto

cantando en medio de un coro de ángeles celestiales

aunque los demás afirmen que es una mentira

Para saber que uno todavía tiene poesía en las venas

hay que estar listo para enamorarse a cada momento

movimiento peristáltico intestinal

(mariposas en el estómago)

le llaman los científicos a este fenómeno

el cielo

le llaman los poetas

chocolate

le llaman los niños

Para comprender que uno tiene poesía

sólo se necesita saber

que uno está

ligeramente vivo

y nada más

 

 

La gente quiere volver a ser gente

La gente está cansada

de los pequeños tiranos que ahogan a los demás

la gente quiere quitarse la ropa pesada

y reservar el sudor para el acto amoroso

viajar a la estrella que encendió Mayakovsky

y dejar de caminar con las rodillas

La gente está cansada

de beber el café rancio de fábricas y oficinas

y dar los buenos días con la corbata al cuello

La gente quiere moverse

de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo

vibrar como un perro absoluto de la calle

reconocerse en las hojas de cada árbol

sobre todo en las que caen

La gente quiere mirar las fogatas

que iluminan las casas humildes

y morir un poco todos los días

morir de saludos

abrazos

y orgasmos matutinos

La gente quiere salirse del tiempo

especialmente en el horario mundial del hambre y la derrota

La gente quiere encontrarse con el color

en eternas azoteas

hacer una bitácora de las nubes

y cometer las mismas tonterías de los enamorados y los niños

La gente quiere sentir en un beso

el galope de la carne

buscar en el beso el primer aliento de la creación

y vivir un poco más cada día

sin miedo a uno mismo

sin miedo a los demás

La gente quiere volver a ser gente

 

* Poemas pertenecientes al libro El canto de los efímeros, publicado bajo el sello de Editorial Leviatán y presentado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en mayo de 2017.

 

© All rights reserved Enrique Gastelum

Enrique Gastelum es mexicano, poeta, narrador, guionista y realizador en cine. Fue docente de guion en la Universidad de Palermo y en la Escuela Profesional de Cine de Eliseo Subiela y en la cátedra Montini de guion 2 en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente es profesor de guion y de otras materias en el Tecnológico de Monterrey, Campus Cuernavaca.

 

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