Antes de la primera palabra
El cuenco precede a la memoria.
No es un espacio herido por la vaciedad,
sino una vasija dispuesta que ya posee la impronta del misterio.
Observo la extrañeza de este cuerpo en su propio invierno;
no hay yermo aquí, sino un arcano colmado,
un molde perfecto donde el silencio calibra
el asombro de un porvenir que me supera,
custodiando el contorno de una presencia
que el tiempo posterga y mi entendimiento no logra descifrar.
Acepto no saber sostener lo que aún no existe.
Esta oquedad no es la nada;
es el relieve cóncavo, temeroso y paciente de una promesa viva.
La intemperie justa donde la plenitud sabrá, al fin, arraigar,
mientras asisto al desmoronamiento de mis propias orillas.
Monólogo del agua
En los giros oscuros del estanque,
donde el agua se dobla sobre sí misma
y dibuja círculos que no terminan,
fieles al orden de lo que permanece indiviso.
La lucidez de lo que se extingue
se sumerge y se ampara en la corriente.
La superficie se quiebra y vuelve a unirse,
mientras la quietud de la tarde
lo inunda todo.
No hay voces en el aire,
ni el bullicio ligero de la infancia.
Solo el rumor del líquido que avanza,
un oleaje breve, repetido y constante:
ese caudal denso, inmóvil,
que sostiene el peso de la nada.
La paradoja del flujo
Mientras el resto del mundo
se deshacía, se volvía nieve,
vapor, recuerdo… y seguía su curso
en la ribera, yo era la materia
que no cedía a la hora, sino que la detenía,
la sometía a mi pausa.
Pero antes fui el agua
que arrastraba hojas, destinos.
Fui la voluntad
que no conocía el cautiverio;
en mí fluía la luz, la prisa,
el nombre, el mañana.
Luego me convertí en cimiento
y ahora el agua me mira,
y su mirar es frío,
una indiferencia acuosa.
Mi cuerpo es la estructura
que se niega a la corriente,
al olvido.
© All rights reserved María José Cáceres Ramírez
María José Cáceres Ramírez (2003). Profesora de Ciencias Sociales, escritora y promotora cultural hondureña. Originaria de Lepaterique, Francisco Morazán. Fue galardonada con el primer lugar en el Certamen Nacional de Poesía de los XXXIV Juegos Florales de San Marcos, Ocotepeque, y en el Certamen Literario de Cuento Corto «Honduras Diversa». Asimismo, obtuvo el segundo lugar en el Concurso de Ensayo «Voces Educativas» y una mención de honor en la categoría de cuento infantil del XV Premio Nacional de Narrativa Infantil y Juvenil.
Parte de su obra poética ha sido publicada en revistas literarias de Honduras, México, Paraguay, Nicaragua, Chile, Perú, Colombia, Bolivia, El Salvador y Estados Unidos. Cuenta con espacios de difusión en el Minuto Cultural Sabatino de Radio América (Honduras).