CÓMO SER MUJER. Caitlin Morna. Traducción Marta Salís. Editorial Anagrama. Barcelona 2015

Maquetaci—n 1Como ser mujer

Caitlin Moran

Editorial Anagrama. Colección compactos. Barcelona 2015

Traducción de Marta Salís

354  páginas

 

Caitlin Moran dixit:

 

“Un feminista varón es uno de los productos finales más gloriosos de la evolución. Un hombre feminista debería DESDE LUEGO estar subido en la silla, para que nosotras, las señoras pudiéramos brindar por ti con champán antes de codiciar tu cuerpo salvajemente. Y quizá nos cambiaras esa bombilla mientras estás ahí arriba. No podemos hacerlo solas. Hay una telaraña enorme en la esquina.” [1]

 

Inicio la reseña de la novela de Caitlin Moran con este párrafo. Es un ejemplo claro del humor corrosivo con el que la autora aborda el tema del feminismo huyendo de los tópicos reivindicativos de la ortodoxia feminista.

Como ser mujer, es un libro ácido que puede leerse como un divertimento. Una lectura rápida que provoca la reflexión, si te detienes a considerar algunas de las tesis que la escritora tiene en torno a la vida de las mujeres en la sociedad occidental.

Si se deciden a leerlo, les recomiendo que lo hagan a partir del índice del libro. Los títulos de los capítulos ya nos dan una pista sobre el particular punto de vista con el que Caitlin Moran narra su historia personal como mujer a partir de los siguientes temas:

 

  1. Tengo la regla.
  2. ¡Me vuelvo peluda!
  3. ¡No sé como llamar a mis pechos!
  4. ¡Soy feminista!
  5. ¡Necesito un sujetador!
  6. Soy gorda.
  7. ¡Tropiezo con algo de machismo!
  8. ¡Estoy enamorada!
  9. ¡Voy a un strepteasae!
  10. ¡Me caso!
  11. ¡Descubro la moda!
  12. Por qué deberías tener hijos.
  13. Por qué no deberías tener hijos.

 

He transcrito los títulos de los trece capítulos iniciales con una intención malévola: incitar a las mujeres  a comprar inmediatamente el libro para que puedan utilizar algunas de las opiniones de Caitlin Morán  sobre la masturbación, la depilación femenina, los clubs de streaptease, la discriminación sexista  o Lady Gaga; bombas de relojería perfectas para mantener una conversación mordaz con sus partners masculinos.

Mi perversa recomendación les será muy útil si desean comprobar el grado de “feminismo militante” del varón con el que comparten techo y cama. Yo misma experimenté qué pensaba mi co-walker amoroso sobre una de las tesis más sarcásticas de la autora que cito a continuación:

 

“Pero la ausencia de vello púbico no es para provocar excitación. No es, por desgracia, para satisfacer el morbo. Si fuera así, me pasaría años defendiéndolo. No; tengo la sensación de que el verdadero motivo por el cual se depilan las estrellas del porno, es porque al quitarse todo el vello, se puede ver mejor la toma de penetración. Sólo eso. La gigantesca obsesión de Occidente por la depilación brasileña o Hollywood, con un coste superior a mil millones de dólares, en torno a la que mujeres normales han de programar sus actividades, soportar dolores y molestias (…) Es solo un tema de iluminación. El día a día de tu entrepierna está dirigido por el Miyawaga del coño o por el Charles B. Lang del pene”.

 

Leí este párrafo a un hombre proclive a la igualdad de la mujer que declara su pro-feminismo con la vehemencia de los hombres liberales que jamás pierden el tiempo en analizar si conservan algún vestigio machista en su inconsciente cultural.

La conversación que provocó la lectura del texto no tiene desperdicio. En primer lugar el homo erectus hizo un mohín despectivo mientras escuchaba. Señal inequívoca de descalificación racional de la tesis de la autora. A continuación diserto en torno a la poca credibilidad intelectual de la autora que solo quería provocar sin argumentar.

Bravo! Nos hemos topado con los malditos “facts” masculinos que siempre se basan en una percepción  fálica de la vida sin considerar que también existe una visión gineconcéntrica y que por tanto la autora del libro nos señala que, la depilación brasileña, también podría ser fruto de una manipulación de la excitación erótica en beneficio del disfrute masculino.

 

Lo más interesante de mi experimento fue comprobar que  la respuesta inmediata del macho liberal que tengo a mi lado, fue anular la tesis de la escritora por una “deficiente argumentación intelectual”.

 

Confieso que esperaba esta reacción y no altero mis ovarios; al revés, esbocé una sonrisa y cerré el libro.

Sé que no lo leerá jamás y eso me complace porque el libro, Como ser mujer, me ha ayudado a descubrir que mi “ hombre ” posee  neuronas ocultas impregnadas de machismo.

 

Finalizo la reseña con unos datos biográficos de la autora, Caitlin Moran relacionados con su éxito profesional como columnista y crítica de televisión en The Times,  ya que fue galardonada  en 2010 con el Premio de la Prensa Británica a la mejor columnista del año, y en 2011 a la mejor crítica y entrevistadora. Publicó su primer libro a los quince años y su segundo, Cómo ser mujer, fue galardonado como libro del año en los Galaxy National Book Awards, vendiendo en poco tiempo más de 400.000 ejemplares. Pero su record más importante son  los más de 300.000 seguidores que tiene hoy en Twiter.

 

© All rights reserved Ángels Martínez

 

[1] Moran, Caitlin, Como ser mujer, página 85

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