SON OF SAUL. Un film de László Nemes

Son of SaulTítulo original Saul fia (Son of Saul) Año 2015 País Hungría Director László Nemes Guión László Nemes, Clara Royer Música László Melis Fotografía Mátyás Erdély Reparto Géza Röhrig, Levente Molnár, Urs Rechn, Sándor Zsótér, Todd Charmont, Björn Freiberg, Uwe Lauer, Attila Fritz, Kamil Dobrowolski, Christian Harting

Sinopsis

En el año 1944, durante el horror del campo de concentración de Auschwitz, un prisionero judío húngaro llamado Saúl, miembro de los ‘Sonderkommando’ -encargados de quemar los cadáveres de los prisioneros gaseados y limpiar las cámaras de gas-, encuentra cierta supervivencia moral tratando de salvar de los hornos crematorios el cuerpo de un niño que toma como su hijo. (FILMAFFINITY)

¿Qué no hemos visto que no se haya contado y que llevó a millones de judíos a los campos de concentración? Lo hizo Steven Spielberg con La lista de Shindler,  Roman Polanski con El pianista,  Roberto Benigni con La vida es bella, o Alan Pakula con La decisión de Sophie

Pués bien… No hemos visto The Son of Saul.

Y ahora la pregunta del millón. ¿Qué veremos que no hayamos visto? Pues veremos, no los hechos en sí mismos, es decir, el pavor por lo sucedido en aquel lugar o en aquel periodo histórico de la Alemania nazi, sino la manera formal de narrarlos. El punto de mira de a quién seguimos con el objetivo. Veremos esta tragedia a través de los ojos del protagonista, que no es precisamente un visión ajustada a la realidad.

Veremos una cámara, en primer plano la mayoría del tiempo, acorralando a Saúl de frente o a la altura de su cuello. Y veremos el horror en colores fríos, sangrados o desde el foco borroso que László Nemes que, desde su obsesión, se empecina en mostrarlo en segundo plano.

La reflexión de abordar un personaje que no “huye”. O tenga la necesidad de huir ante el sentido común de un lugar como Auschwitz. Es decir, la necesidad de escapar. Saúl está en otro registro interno. Y lo más hermoso del film ….acabará la obra y seguiremos sin saber de qué “huye”, o mejor dicho, porqué huía de aquella forma.

¿Qué le pasa internamente que no puede procesar lo que cualquier sujeto haría en pos de la supervivencia, es decir, dedicarse a salvar su  propia vida? El sólo tiene una obsesión: enterrar a un joven judío recién llegado al campo de exterminio que “dice ser” su hijo, mientras intenta que un rabino le dé sepultura religiosa desde la dignidad .

Obsesiva desde el primer plano. Cruel con el dolor del protagonista. Y extremadamente real con la historia interna del personaje que nos cuenta a través de sus detalles. Una destreza única de Laszlo Nemés para narrarnos lo insólito en un lugar habitual en aquella contienda que marcó a Europa a mediados del siglo pasado en Alemania: una cámara de gas para la comunidad judía.

Saúl, se encarga de lavar la sangre de los cadáveres amontonados en el suelo, y recogerlos con rapidez para que puedan “morir” los siguientes. Con la oración anterior de ejemplo -y con esto lo digo todo- les dejo con la decisión de verla u “orar” de verdad por los que no están.  ER

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