MEXICAN GOTHIC, una novela de Silvia Moreno-García. Dainerys Machado Vento

Una casa conectada a una planta alucinógena; un anciano misterioso, de apariencia fantasmagórica, que cree con vehemencia en la eugenesia; y, por supuesto, una historia de amor que parece imposible son algunos de los elementos literarios que sostienen la trama de Mexican Gothic, la última novela de la autora mexico-canadiense Silvia Moreno-García (1981), y que ha sido recién publicada en su idioma original, el inglés, por Penguin Random House.

Según la página de la casa editorial, la novela se encuentra actualmente en proceso para convertirse en una serie de televisión en la plataforma Hulu. La adaptación televisiva está siendo producida por Kelly Ripa y Mark Consuelos. La noticia se suma al calificativo de bestseller instantáneo que le otorgó The New York Times a menos de un mes de su aparición y hace suponer que, más pronto que tarde, comenzarán a aparecer traducciones de la novela en diferentes idiomas.

Al estilo de Drácula, de Bram Stoker, Mexican Gothic crea un universo de terror donde se mezclan los elementos más clásicos del género gótico: un antiguo castillo llamado High Place, apartado de la vida citadina; una familia llena de secretos oscuros y sobrenaturales, que recluye a sus miembros y los controla. Solo que, en este caso, y afín al espíritu de nuestro tiempo, la obra tiene como protagonista a una mujer.

La joven mexicana Noemí llega al pueblo El Triunfo, ubicado en las afueras de Pachuca, para conocer detalles sobre la salud de su prima Catalina. Allí conoce al joven Francis Doyle, parte de la familia política de Catalina. Noemí experimenta cierta atracción por Francis, a pesar de las extrañas circunstancias que rodean sus días en la apartada y solitaria casa familiar. Uno de los personajes más evidentemente vinculados al trasfondo sobrenatural de la trama es Howard Doyle, el anciano patriarca, quien cree en la superioridad de las razas y así se lo hace saber a Noemí en reiteradas ocasiones. Ante él, la joven defiende su origen mazateco, por lo que la racialidad mexicana adquiere una curiosa relevancia.

El interés de Moreno-García por centrarse en feminidades e identidades usualmente alterizadas es evidente por varios motivos. Además de la descripción de Noemí como una joven morena, que proviene de una familia veracruzana y defiende conscientemente a sus ancentros indígenas; ella y su prima Catalina son las únicas capaces de enfrentar a los monstruosos personajes que integran la familia Doyle. Y mientras Agne Doyle, miembro del mismo clan, terminará siendo el símbolo encarnado de toda la maldad; es una curandera mexicana, Marta Duval, quien posee el remedio para combatir ese mal. La combinación crea un interesante universo femenino que abarca también las pocas subtramas de la historia.

Mexican Gothic es una novela de terror, capaz de crear una efectiva distopía en un universo cerrado. La antigua casa de la familia Doyle sirve como escenario a escenas de misterio, amor y deseo incestuoso, que recuerdan los motivos más tradicionales de las novelas de vampiros; pero que toman un camino completamente diferente al justificar la rareza de los protagonistas en estudios biológicos y teorías psicológicas de diferentes épocas.

Si la novela puede ser catalogada como especie de thriller de ciencia ficción no es porque aluda a tecnologías futuristas, sino porque pone en el centro, en reiteradas ocasiones, diferentes teorías evolutivas de moda en las primeras décadas del siglo XX. Los personajes aluden a la “raza cósmica”, del educador mexicano José Vasconcelos; se cuestionan sus sentimientos y acciones a través de las ideas de Freud y Jung. Es curioso cómo la veracidad con que la autora logra manejar estos referentes contribuye a sedimentar el terror de la historia.

Justo es decir que, a pesar de su título, el espacio cerrado donde transcurre Mexican Gothic puede estar ubicado en cualquier país de Europa. De hecho, la voz narrativa subraya en reiteradas ocasiones que los Doyle viven como si estuvieran en su natal Inglaterra. En su casa se habla inglés, no hay luz eléctrica, conservan costumbres medievales. Para ser justos habría que decir que el gran defecto de la novela es que México no es su escenario, a pesar de que su título sugiera tal cosa desde el primer acercamiento.

Solo cuando el espacio de la trama se abre, cuando Noemí y Francis visitan el pueblo de El Triunfo, aparece una descripción mesurada del paisaje y las costumbres mexicanas. Nada pintoresco, pero tampoco nada relevante. Y aunque la Revolución Mexicana es referenciada de forma recurrente, por el ser el motivo por el cual fracasó el negocio de los Doyle, tampoco incide directamente en el desenlace de la historia.

A pesar de esta supresión del contexto, que la autora parece emplear como una estrategia para amoldar el carácter gótico de la novela, Mexican Gothic posee excelente ritmo narrativo que anuncia la consolidación de una autora fantástica en Moreno-García.

© All rights reserved Dainerys Machado Vento 

Dainerys Machado Vento es escritora, periodista e investigadora literaria. Estudia su doctorado en Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Miami. Es la autora del libro de cuentos Las noventa Habanas (katakana editores, 2019).

Actualmente estudia su doctorado en Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Miami. En 2017, un cuento suyo fue incluido en el proyecto Arraigo/Desarraigo. Antología de Literatura Americana, y, en 2019, fue una de las trece autoras invitadas a formar parte de Ellas cuentan. Antología de Crime Fiction por latinoamericanas en EEUU. Crónicas y cuentos suyos han sido publicados en Yahoo, NagariSuburbano, La Gaceta de Cuba, entre otros.

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