LITERATURA LATINOAMERICANA DE HORROR: una aproximación a la narrativa de Edgar Allan Poe. Hemil García Linares

Si el oficio de la literatura es desde ya ir contra corriente, escribir cuentos de horror y cultivar este género es casi como pelear contra molinos de viento.

Hoy, el mercado editorial, la Academia y el establishment sin duda alguna apuntan a la literatura Realista como el género por antonomasia y atrás, en fila, el resto de los géneros están en lista de espera: el Terror, la Ciencia Ficción, la Fantasía, por citar diversos géneros, intentan generar espacios de difusión, pero se hallan relegados de los premios literarios mundiales más prestigiosos.

El mercado editorial angloparlante tiene quizás una mayor magnitud y permite que cada género tenga un público cautivo a diferencia del mercado hispanohablante en el cual el Realismo sin duda acapara las ferias del libro y los estantes de las librerías.

Las posibilidades de formarse como escritor y estudiar formalmente diversos géneros, es más factible en Estados Unidos y Europa. Esta es una realidad y asumirla no es fácil, pero el punto para cualquier intento de cambio radica en entender el contexto en el que nos movemos.

Estados Unidos, por citar un ejemplo, tiene cien programas de maestría en Escritura Creativa en la cual el estudiante puede tomar clases de: literatura Juvenil, Fantasía, Horror, Realismo, Medieval, Fantástica.

En países de habla hispana (incluso en España) los programas de Escritura Creativa no llegan en algunos casos a cinco y siendo generosos no sobrepasa los diez. Difícilmente se enseña el género del cual nos ocupamos hoy en este libro.

Analizando un reconocido programa de maestría de Escritura Creativa en España, observamos que se estudia a autores españoles y de los latinoamericanos a Paz, Cortázar y García Márquez, pero no a un autor de género fantástico como Horacio Quiroga. Tampoco se estudia a autores universales como Poe, Lovecraft, Shelley ni King.

Similar situación ocurre en un programa de Escritura Creativa en Perú en el que solo se hace referencia a Poe.

El contexto estadounidense es más holístico: se estudia a Cortázar, García Márquez, Rulfo, Borges, Monterroso, por mencionar a algunos escritores. Autores como Vargas Llosa han dado clases de literatura en universidades como Princeton y se sabe que Cortázar enseñó en Berkeley, y estos no son casos aislados. También, se lee a autores rusos, europeos y de otras latitudes.

Si el género no es considerado dentro de la Academia y en nuestras universidades de habla hispana, entonces no resulta extraño que tampoco se le considere dentro de un canon literario, ni en las librerías, ferias del libro, con la misma benevolencia que sí gozan los Best Sellers y los libros de autoayuda.

A partir de la problemática que enfrenta el género cabe preguntarse:

¿Han sufrido prejuicio los grandes referentes del género? De ser cierta la primera interrogante, ¿Qué hacer entonces ante el evidente prejuicio hacia la narrativa que no encaja en el Realismo?

A efecto de explicar sucintamente la problemática del género, sería bueno citar a tres autores relevantes a nivel mundial que no encajan dentro del patrón del Realismo.

En el siglo XIX, los hermanos Grimm aunque no cultivaban el Horror, tenían en sus cuentos de hadas llamados originalmente cuentos de niños y cuentos caseros (Kinder- und Hausmärchen en alemán) un género que no era considerado prestigioso. El tema de la muerte, las brujas y lo fantástico estaban presentes.

Ken Mondschein, PhD y ex profesor de University of Massachusetts, Boston University, and Westfield State University sostiene que: “las historias de los hermanos Grimm son, por supuesto, ‘literatura real’. Desde la publicación del primer volumen a inicios de 1800, ellos han pasado, de ser solamente una reliquia de la cultura alemana, a formar parte del canon mundial”.

En la actualidad se habla mucho de grandes autores alemanes como Nietzsche o Goethe, pero el apellido Grimm, ni por un segundo pasa desapercibido.

Al escribir sus cuentos de hadas (märchen), los hermanos Grimm se mostraron como autores que plasmaban el verdadero espíritu y cultura de Alemania. Ellos consideraban que estas no se hallaban en manos de las elites literarias, sino en las palabras y la escritura de la gente común.

En el mismo siglo XIX Edgar Allan Poe, inspiración para esta antología de autores peruanos y chilenos, también batalló por la profesionalización de su estilo narrativo y temático, siendo un pionero del horror, lo fantástico y la novela policíaca en los Estados Unidos.

El catedrático Duncan Faherty del departamento de inglés de Queens College de New York sostiene que Poe no solo es autor de lo macabro, también escribió textos sociales como el ensayo “Wissahiccon” en el que habla sobre el territorio, la raza y la cultura. Faherty considera que mencionar esta faceta desconocida del autor, podría generar mayor interés en su obra y mostrar que hay errores preconcebidos respecto a ella.

En Inglaterra durante el siglo XVIII, Mary Shelley, la creadora de Frankenstein se erige como la primera novelista de horror. Según Charlotte Gordon, catedrática distinguida de la universidad de Delaware, Shelley sufrió los embates de una sociedad patriarcal que consideraba el trabajo de Shelley como indigno, no solo por ser mujer, sino por escribir una novela considerada perversa e inmoral. La primera edición fue de quinientos ejemplares, las ventas fueron mínimas, la impresión de calidad ínfima y Shelley no recibió regalías. Hoy es un clásico de la literatura universal y es considerada la madre de la ciencia ficción.

Como hemos podido observar, más de un género y en distintas épocas y lugares, ha sufrido algún tipo de prejuicio.

Si grandes maestros de la literatura como los hermanos Grimm, Poe y Shelley han experimentado rechazo, ¿Qué nos espera entonces a los mortales escritores?

Es evidente que el camino es largo para el género y que en la actualidad no tiene una diversidad de sellos editoriales que lo respalden. La cantidad de editoriales especializadas en Perú y Chile no pasan, siendo optimistas, de la docena, en cada país. El número es irrisorio si tenemos en cuenta que Perú tiene un poco más de treinta y dos millones de habitantes (fuente INEI) y Chile diecinueve millones de habitantes (fuente INE), respectivamente.

Por eso una editorial estadounidense que no es del género busca a una editorial chilena especializada en el mismo, porque solo por medio de proyectos solidarios y alianzas editoriales que intenten cruzar fronteras, se podrán crear espacios y escenarios supranacionales para la literatura del Horror.

Esperamos que esta antología del género traspase del contexto latinoamericano y llegue a un contexto más universal. En ese sentido los editores de Raíces Latinas (Estados Unidos) y Cathartes Ediciones (Chile) se alinean con lo que Poe postulaba: “Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche”.

Y se alinea también con los hermanos Grimm y Mary Shelley en el sentido de querer ser pioneros.

Es un tanto sui géneris este proyecto binacional que hermana a escritores peruanos y chilenos que aspiran ser leídos en Estados Unidos. Urge salir de nuestra esfera y periferia hacia un mundo que se reduce cada vez más.

La literatura lejos de reducirse a un contexto nacional, debería aspirar a lo universal. Poe sería quizás un digno ejemplo de universalidad ya que tiene diversos escenarios e incluso inserta en sus historias, idiomas como el francés y el latín y también ciencia, psicología y matemáticas.

Lejos de debatir horas en simposios sobre la problemática del género o la pasiva lamentación ante el statu quo, con esta antología hemos decidido trazar nuevos caminos con papel y pluma, en un mundo editorial que es, vaya ironía, ominoso con el género.

Por eso nace, con delirio y exaltación por el Horror: Proyecto Usher.

© All rights reserved Hemil García Linares

Hemil García Linares (Perú, 1971) es bachiller en periodismo y magister de español por la universidad George Mason en donde es instructor de español. Ha sido instructor de español en las universidades George Washington University y Georgetown.

Enseña Advanced Placement Spanish en George Mason High School.

Tiene estudios formales de literatura estadounidense y rusa.   Publicó Cuentos del norte, historias del sur (2009, 2017), y las novelas, Sesenta días para abandonar el país (2011), Aquiles en los Andes (2015) y El azul del Mediterráneo, un viaje ancestral (2019); las antologías, Raíces latinas (2012), Exiliados (2015),  coeditor de la antología Pertenencias (2017), Mirando al sur (2019) y coeditor de Proyecto Usher, un homenaje a Edgar Allan Poe (2020).

Ha publicado su obra diversos países de América y Europa.

Ex editor de la revista Hispanic Culture Review (George Mason University).

Es el fundador del Festival Internacional del libro hispano de Virginia.

Estudia la obra de Edgar Allan Poe y como autor ha sido invitado al 2020 International Edgard Allan Poe Festival en Baltimore, Maryland.

Dirige la editorial Raíces Latinas (narrativa de exilio e inmigración y Domus Gothica, sello editorial y grupo dedicado a promover la literatura de Horror.

Enseña Escritura Creativa (cuento y novela) en:

—Taller de Escritura Creativa de Lima (Perú)

—Centro de Posgrado y Estudios Sor Juana (Tijuana, México)

—Taller de Narrativa de Virginia (Estados Unidos).

Blog:

http://hemilgarcia.blogspot.com/

Website:

www.hemilgarcia.com

Domus Gothica

https://www.facebook.com/groups/347812846502109/

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