LA BODEGUITA DE HIALEAH. Autor José Luís Alonso de Santos. Dirección y Adaptación de Max Ferrá.

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Autor José Luís Alonso de Santos. Dirección y Adaptación de Max Ferrá. Elenco Lizaida Mansito, José Armando Mesa, Reinaldo González Guedes, Mariela Brito, Winston González Alemán. Escenografía y Vestuario. Alejandro Galindo.  Jefe de Escena y Asistente de Dirección. Wilfredo Ramos

Leandro (Reinaldo González Guedes) es un albañil desempleado y Chucho (José Armando Mesa) un delincuente barriobajero de Hialeah. Los dos van a perpetrar un atraco en una bodeguita. Pero la inesperada reacción de la abuela que lo regenta (Lizaida Mansito) se lo va a impedir junto a su nietecita Angelita (Mariel Brito). Los vecinos gritan y amenazan a los asaltantes afuera. A los criminales no les queda más remedio que atrancar la puerta del local. La policía llega y toma el lugar para dar indicaciones en espera de los acontecimientos. Al cabo de un tiempo de negociación habla el alcalde y entra Maldonado (Winston González), un supuesto médico, para atender y ayudar a las rehenes. Al principio, el enfrentamiento entre ambos bandos parece dar lugar a una inesperada tragedia…pero el paso del tiempo en el reloj cambiará el tono de lo acontecido y desencadenará la risa y la compasión de los protagonistas a través de la obra.

Organizada en cuatro actos -mañana, tarde, noche y la mañana del siguiente día- esta pieza  de José Luis Alonso de Santos dramaturgo y profesor de escritura en la Escuela Superior de Arte Dramático, es una adaptación de La Estanquera de Vallecas (1981) una obra que aparece en plena Transición política española y que en su momento reflejaba una situación entre patética y cómica de los habitantes de un barrio muy popular en Madrid.

Ajustada a una realidad bastante parecida en nuestro querido Miami donde la propia ciudad de Hialeah hoy, 10/23/2016, es noticia en primera plana del Nuevo Herald por el espionaje político de su alcalde Carlos Fernández, Max Ferrá ha conceptualizado los hechos adaptándola al lenguaje popular que la cubanía usa en su comunidad “Oye asere…suéltala mi hermano” (Chucho). “Mariguanero… criminal… aquí no hay plata” (la abuela) . O acudiendo a los tópicos de la ciudad y sus miembros “Esto es más difícil que asaltar la casa de Emilio Estefan…será posible” (Leandro).

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Con una escenografía (Alejandro Galindo y Raúl. F. Hernández) rica en color y productos del lugar donde no falta la banana, el melón de agua, la piña, los ajos, la leche, los pancitos, las latas de fríjoles Goya, el cleaner 409, la budweiser, la Coca Cola Zero ni tampoco el cafetito en plena contienda por resolver las circunstancias donde andan metidos.

Bien resuelta en su interpretación por actores y actrices ya veteranos de la casa de Actor’s Arena, cada uno de ellos viste bien acorde a sus personajes. Desde el histrionismo de cubanoresienllegao de Chucho (José Armando Mesa) que arremete con gracia e inocencia criminal a sus víctimas. Pasando por la veteranía de Leandro (Reinaldo González ) el delincuente sabelotó: “Yo sé por donde salir y lo que tenemos que hacer”. Siguiendo por la asustadiza y sexy nietecita (Mariela Brito) que no olvida su picardía en cada paso de seducción e interés por la vida del maleante Chucho. Hasta Maldonado (Winston González) que no le toca más remedio que fungir como un payaso Augusto sin nariz roja, pero con toda la mala fortuna en sus acciones…que no para de recibir golpes imprevistos en cualquier situación. Y dejamos para el final a una estrella en sí misma, la abuela (Lizaida Mansito) que enamora al público no sólo con sus intervenciones y su quehacer que requiere el papel y sus diálogos, sino por la maestría y soltura que le da su conocimiento escénico en el mundo teatral.

Esta pieza ritualiza el humor de principio a fin bajo las reglas de un género que ya es único en el mundo y que ha nacido en nuestra ciudad hace ya muchos años desde que los exiliados de la Isla llegaron a Miami.

La Bodeguita de Hialeah es una auténtica Comedia-Calle-8 que si bien tiene que hacer algunos retoques sucintos en su arranque y prefinal perfectamente resolubles en su dirección escénica, les vaticino un triunfo largo y asegurado en la ciudad. Como mínimo agradezco que si bien la comedia ligera y de situación no es de mi interés como género, al menos esté bien realizada e interpretada en su planteamiento. Nagari

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