COSAS QUE HE APRENDIDO / THINGS I HAVE LEARNED. Dominique Selman

Cosas que he aprendido

 

Que existen momentos de soledad y ansiedad.

Que suele suceder que algunos autores parecerían conocernos mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos.

Que no necesariamente nuestro primer amor es el amor de nuestras vidas, pero nos pone en el compromiso de saber que jamás nos debemos conformar a sentir una pasión menos abundante que aquella que nos hizo sentir esa primera vez.

Que existen momentos en nuestro día a día que nos querrán hacer prisioneros y que de nosotros depende si nos sumergimos en ellos o si estamos tan rodeados de gozo que ni siquiera nos percatamos de ese enigma.

Que en momentos de ansiedad es mejor acudir a la reflexión o a un buen libro en vez de a un mal vicio.

Que si bien es cierto que desde pequeños hemos oído decir que “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, entonces declaro que no han mentido. Hay males que exceden nuestro control y que no se trata de crear o no resistencia, sino de aprender a vivir en desapego porque si no se convierten en una maldición para nuestras mentes y de a poco nos consumen el alma.

Que un hogar no está conformado por paredes y muebles, sino que es un aposento sentimental y que el mío está donde esté mi familia.

Que no sabemos verdaderamente lo que queremos decir cuando decimos que seríamos capaces de “morir por amor” hasta que cargamos por primera vez a un hijo, o en mi caso, a un sobrino.

Que a medida que crecemos, el mundo se convierte en uno más perverso, o quizás nosotros nos volvemos más ingenuos, pero que la vida, como un buen Malbec, se pone mejor con los años. Por eso las puebas deben enfrentarse y no evadirse.

Que las corazonadas han de seguirse, porque el subconsciente no es más que una aglomeración de criterios ocultos sobre el bien y el mal aplicados, por supuesto, a nuestros más íntimos deseos.

Que el subconsciente, a su vez, está en constante cambio, y por eso a veces parecería que nos han puesto una trampa en contra;  mas que sería de la vida si no por los juegos que nuestra propia mente nos reta a jugar?

Que la distancia no nace a partir de una aglomeración de milímetros, pulgadas, ni millones de millas, sino la falta de trato y de comunicación con las personas a quienes le tenemos afecto. Por eso, no podemos pasar por alto la importancia de preguntar al otro “¿cómo estás?” y sonreír al saludarle.

Porque la felicidad se encuentra, aunque sea por un segundo, en las miradas.

 

Things I Have Learned

 

That there are times of anxiety and solitude

That it often happens that some authors seem to know us better than we know ourselves

That not necessarily is our first love the love of our lives, but it makes us feel the passion and abundance that we should look for in all that we pursue.

That there will be moments in our daily lives that will want to make us feel prisoners of our own mind and it depends on us whether we decide to let ourselves be eclipsed by them or we decide to be so full of content that they seem to not even exist.

That in times of anxiety, it’s better to reflect and find a good book then to a bad vice.

That even though we have been taught that “no evil lasts 100 years nor can anyone resist it”, then I declare we’ve been lied to. There are things that exceed out control and it is not in our place to create resistance, but to learn to live in detachment because if not our minds will be haunted and our souls consumed.

That a home is not made up of walls and furniture, but a spiritual chamber and than mine is wherever my family is.

That we can not know with certainty what it meands to be willing to die for love until we carry a child for the first time.

That as we grow, the world becomes more perverse or maybe it is we who become more naive, but life, as a good wine, becomes better day by day and that is why trials should be faced and not evaded.

That hunches must be followed, because our subconscious is not more than a agglomeration of hidden criteria about good and bad, shaped by our most intimate desires.

That our subconscious is in constant change and this is why sometimes it would seem to play games on us, but what would life be if not for the games our own mind plays on us?

That distance is not measures in millimeters, in inches, nor in millions of miles, but by the lack of communication and interaction with those we love This is why we can never underestimate the importance of saying “how are you” or smiling when saying hello.

Because happiness is found, even if for a second, in glances.

 

© All rights reserved Dominique Selman

Dominique Selman es dominicana. Tras haber crecido entre Estados Unidos, Argentina y República Dominicana, regresó a Santo Domingo a trabajar en diversos sectores culturales, de manufactura y exportación en su país. Actualmente dirige su propia empresa de consultoría y manejo de proyectos enfocada al fomento de la creatividad en los negocios a través del uso de colores, fragancias y arte.

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