LA GRANDE BELLEZA. Un film de Paolo Sorrentino y Umberto Contarello

lagrandebellezzaposterUn hombre frente a sus muchas “noches”

Título: La Grande Bellezza Género: Comedia dramática.

Año de producción: 2013. Productora: Wanda Visión.

Guión: Paolo Sorrentino y Umberto Contarello.

Música: Lele Marchitelli.

Fotografía: Luca Bigazzi.Duración: 142 min.

Intérpretes: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Carlo Buccirosso, Iaia Forte, Pamela Villores..

Sinopsis

El periodista Jep Gambardella (Toni Servillo) ha seducido, con su particular estilo, a los habitantes de Roma durante décadas. El éxito de su única novela le ha mantenido desde que la publicó en su juventud, en boca de todos los círculos sociales y culturales de la ciudad. Su lujosa vida está llena de admiradores que le siguen allá donde vaya. A Jep le encanta su modo de ser: el lujo, las fiestas, las mujeres… Considera que lo tiene todo, que no hay nada más que pueda pedir para ser feliz. Sin embargo, al cumplir 65 años, Jep se encuentra de pronto atascado, sin saber qué hacer o cómo seguir viviendo. Jep esconde su desilusión tras su típica actitud cínica, pero es entonces cuando descubre que necesita un cambio. Así, Jep se da cuenta que lo que realmente desea es volver a escribir. ( de Sensacine)

Viajar es útil, ejercita la imaginación. Todo lo demás es desilusión y fatiga.Nuestro viaje es enteramente imaginario. Ahí reside su fuerza. Va de la vida y la muerte. Personas, animales, ciudades y cosas es todo inventado. Es una novela, nada más que una historia ficticia. Lo dice Littre, él no se equivoca nunca. Y además, cualquiera puede hacer otro tanto. Basta cerrar los ojos. Está en la otra parte de la vida.

Celine “Viaje al fin de la noche”.

Con esta cita empieza el film.

Veo a varios fellinis juntos en esta obra de Sorrentino. Despues de años de su muerte, este homenaje permitirá a las nuevas generaciones recordar quién fue uno de sus inspiradores. Es bueno reivindicar la última etapa de Federico Fellini después de abandonar el neorrealismo ( I Viteloni, La Strada…) de la mano de Rossellini. Sorrentino ( Il Divo, 2008) está más cerca de 8 ½ en su narrativa o de La città de la donne. Y con algún acento  – no en estilo, pero si en contenido-  homenajea a su popular Roma .

El actor Toni Servillo, Jep, el protagonista, sabe llevar el aire de periodista sinvergüenza que implica dos cualidades unidas inherentes a la hora de actúar: la verdad y el descaro en decirla. La primera muy venerada por la crítica y la segunda,en cambio, bajo el perdón del público por su comicidad e inteligencia.

Los settings de la Ciudad Eterna son una excusa para hablar del vacío y contemplar La Grande Belleza: la del espacio, la de la cotidianidad, la convulsa que ofrecen sus personajes, o posiblemente la que desvela la obra en sí. Espacios como el Coliseo, que por motivos del guión, el director y guionista, la ubica delante mismo del apartamento donde vive Gambardella o la mismísima plaza Narvona.

La película va de lugar en lugar hurgando en impresionantes palacios citadinos o de momento en momento a través de la vida pasada de Jep. Son saltos cinematográficos donde el dolor por la amante desaparecida quedan en la memoria en sus escarceos por las playas del mediterráneo. Su juvenil enamoramiento con ella se funde con otras escenas exquisitas donde su entierro aparece como contraste y feria de vanidades.  Relatos de nuevas amantes; una de ellas, una estriper, es hija de uno de sus grandes amigos. Mostrándose junto a ella: su vida mundana entre fiestas nocturnas y vacío. Habrá momentos, que bajo la complacencia y serenidad de las aguas del Tíber, su vida emocional se equilibrará. En esta auténtica baraja de fotogramas vitales,  hay un repaso de autores Annunzio, Celine,…un abanico de mujeres bellas …y otro de mujeres que decaen, no por su edad precisamente, sino por su estupidez.

Mármol. También aparece esta piedra que tanto ha dado a conocer este lugar: el mármol romano de los monumentos y mansiones. El mármol de la piel de los personajes y las esculturas de los mitos clásicos en jardines rodados al amanercer… Y noches…. muchas escenas rodadas a esta hora. La noche festiva tiene a veces el sonido del rap, del merengue, del bunga bunga banal y bersluconiano de discoteca o, por el contrario, la elegancia de polifonías clásicas en ciertos paseos y atardeceres. Y a intervalos: el silencio antes del alba. Un silencio muy parecido al de la de “La notte” de Antonionni lleno de melancolía y pestañas que se cierran por la resaca.  Para finalizar situar a un personje tétrico, una monja centenaria de look zombie, que junto a un obispo ( o cardenal…ahora dudo) ponen el acento eclesiástico y crítico a la curia romana. Un guiño muy propio de la cultura italiana con sus detractores de sotana púrpura que alternan el hedonismo con la supuesta santidad. (…hagamos una excepción sin duda con el nuevo Papa Francesco)

Pero en fin, no sería justo sino dijera que este el film, no roza a mi entender más que estos dos adjetivos: interesante y experimental.  Añadiría que si bien hay muchos trazos como se ha comentado por la crítica internacional de La Dolce Vita, yo no diría para nada que es una pelicula feliniana en su estilo que no quiere decir inspirada. La Grande Bellezza ha sido seleccionada en los Golden Globes de este año y acaba de ser escogida mejor film europeo de 2013… a este punto de la escritura desconozco que pasará con los óscars. E.R.

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