LA CAZA. Cuando el rumor pesa más que la verdad

La cazaTitulo original. Jagten(The Hunt). Año 2012.

Director:Tomas Vinterberg. Tiempo. 111 min.

País. Dinamarca. Guión: Tomás Vinterberg, Tobías Lindholm

Fotografía.Charlotte Bruus Christensen

Reparto Mads Mikkelsen, Alexandra Rapaport, Thomas Bo Larsen, Annika Wedderkopp, Anne Louise Hassing,

Hay películas que aciertan en ofrecer la realidad de hoy …y esta es una de ellas . Un guión bien armado que, de una forma natural, va construyendo lo cotidiano que le sucede a un maestro de guardería Lucas, (Mads Mikkelsen) en un pueblo, posiblemente cualquier pueblo del mundo, aunque está ubicado en Dinamarca- hasta hacer de La Caza un modelo universal de discurso.

Todo es felicidad otoñal en la comunidad. Los hombres abaten ciervos en bosques alfombrados de hojas secas y celebran su hombría bañándose en las heladas aguas de un lago cercano a la villa. Festejan las piezas abatidas comiendo en grupo y bebiendo cerveza. Las mujeres llevan a sus hijos a la escuela. Algunos padres los recogen después del trabajo. Otros siguen atareados en sus compras. La gente acude a la iglesia el domingo. Todos se conocen. Todos se quieren hasta que, supuestamente… alguien rompe la baraja de la convivencia por un abuso sexual de una niña en la escuela, Clara (Annika Wedderkopp).

“No deberías besarme en la boca, Clara. Esto sólo hazlo con tu papá o tu mamá” le dice el protagonista de esta historia a la niña mientras la está atendiendo en el aula. Desde el primer momento, Vinterberg deja explícito que no hay tal crimen. Y permite actuar a sus personajes de la manera más consecuente según su rol en la historia. La niña que expande su fantasía lo hace por una venganza infundada ante un malentendido propio de la edad… pero ella lo ama a él, porque sus papás no la atienden como quisiera. La que lo denuncia, la directora de la guardería, lo hace con toda honestidad intentando defender a la víctima. Los padres a raíz de la extensión del rumor boicotean a Lucas porque dicen que sus prácticas se extienden a sus hijos también. Su novia, una inmigrante recién llegada, lo pone en duda y Lucas la echa de casa donde se hospedaba. Su hijo adolescente Marcus, que intenta buscarse a sí mismo como hombre le dará apoyo en medio de dualidades inteligentemente bien construidas por el director. Junto él, se encuentran  también un par de amigos íntimos de la infancia. La policía hace sus averiguaciones sin aparecer en pantalla. Pues bien, ahí está el secreto a mi entender. Dejar que el esfuerzo por la dignidad tome su equilibrio entre Lucas y el grupo.

¿Y la resolución del conflicto? Mejor aún…todo fue un malentendido. Sí : un malentendido. Los seres humanos a veces somos in-humanos con los demás. Cometemos errores.  “Es un honor para mí Marcus estar aquí. Hoy es un día especial: los hombres se convierten en niños y los niños en hombres” le dice su amigo íntimo a su hijo en una fiesta invernal donde lo adolescentes se gradúan. Ha transcurrido un año de lo acaecido. Pero para esto están las transiciones: el devenir lo cura todo. Vitenberg nos ofrece dos regalos  al final,  muy del movimiento Dogma 95 que él, junto a Lars Von Trier, crearon para volver el cine a sus orígenes de autenticidad. Estos finales… sí que me los guardo: uno –pongan atención- es para la niña Clara, y otro para el protagonista Lucas… Los créditos aparecen.

ER

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