FRONTERA Y OTROS POEMAS. Natalia Lara

“Ninguno aguarda en las fronteras

ni se emborracha con sus propios ríos.

Todos sabemos que la lluvia es larga

que el viento se define cuando grita.”

Roberto Bianchi

 

Frontera

la línea advierte su caída

frontera    imperceptible

estática           escabrosa

privada  de libertades

cuando macera  los cuerpos

pendidos  de  balas plateadas

e    n     j    u    g     a    d    o    s

como moscas exiguas

la línea escupe sus dientes.

Partición

I

 

 

Enrojecióse la tarde

con sus nudos blancos

              manos   corazón   nuca

respirar deshecho

II

De frente el vértigo

vertido en llamaradas

p r e s u r o s o

III

En todo el ángulo truncado

materia y cabezas se amordazan

Los niños del mundo están despiertos

se han lavado las manos

con su propia orina

IV

¡Dejadme vivir! ¡Dejadme vivir!

 

V

 

Torbellino cortante

Desierto abrasador

D  e  s  g  a  r  r  a d  u  r  a

  

Espadas

Las hespérides negaron sus manzanas
retornó hueca la mano en su veneno
escaramuzas sobre ópalos ebúrneos
el banquete ajado de los seres.

Adviene el tiempo imponderable
de roídas y selladas banalidades
sujeción que boga en los estanques
argamasa de cicutas senescentes.

Una horrida espada corta las gargantas.

   

Primero el sol de azufre…

Primero el sol de azufre
que rumorea el hastío


Detrás del temporal
pasa silenciado el día
y me declaro insalubre
descolorido                 tosco
aquí donde propago el débil aliento
envuelto en una roja llama
Permanezco socavado
apenas la pequeña bruma
que nace en la ventana
con desvaríos monótonos
Mas, la rotura de la tierra
anunciará los nuevos tallos
en el fondo intransitable
¡raíz y desterrada fuga!

Los hombres duermen apacibles
sombreados de azucenas
—que no regarán jamás—
y sé que me alejo
del quebrantado tumulto
con el aire dentro
flotante                    desollado.

Lo Fatídico

La alborada foránea

y su mirada  pueril

entre la muchedumbre vana

¡  d  e   s   v    a    r   í   a  !

Balbucea la piel

pupilas aciagas

p   o   s   t   e   r   g  a  d  a  s

Entre mis piernas oxidadas

la palabra es un gusano

irrumpe fémur y rodillas.

Se matricula la muerte,

en el tumulto  intacto

r  e   l  i  n   c  h    a

Lestrigones en despliegue

sombras envilecidas

acallando el pensamiento.

Atesoran calizas

de sacrílegas tumbas

anticipando los tiempos.

Prorratean consternaciones

sin sollozos, ni amparos…

suben al mástil.

La indómita muerte,  cegada de tumbos

me traga…

Dormito en sus nervaduras.

© All rights reserved Natalia Lara

Natalia Lara Escritora venezolana (1978). Reside en Puerto Ordaz, Bolívar. Formó parte del grupo literario El Círculo Impreciso (2011). Cursó talleres auspiciados por la Sala de Arte Sidor, a cargo del poeta guayanés Francisco Arévalo. Ha publicado sus escritos en diarios de circulación regional del estado Bolívar y en otros, tales como El Venezolano y El Periodiquito (Maracay, Aragua). Ha participado en diversas lecturas poéticas. Gracias a Néstor Rojas y Francisco Arévalo, al apoyo de Fundaletra y la Sala de Arte Sidor, realizó el Diplomado de Poesía Venezolana Siglo XX (2017). Forma parte de los autores del libro Exilios y otros desarraigos (2018).

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