NAGARI CONVERSA CON EL ESCRITOR ARGENTINO HERNÁN VERA ÁLVAREZ

Hernán Vera Álvarez, a veces simplemente Vera, nació en Buenos Aires en 1977. Es escritor, dibujante y editor. Realizó estudios de literatura latinoamericana y española en FIU (Florida International University) y en la actualidad enseña Escritura Creativa en el Koubek Center del Miami Dade College. Ha publicado los libros de relatos Grand Nocturno y Una extraña felicidad (llamada América), y el de comics ¡La gente no puede vivir sin problemas! Es editor de las antologías Miami (Un)plugged y Viaje One Way. Varios de sus relatos fueron incluidos en 20/40 Autores latinos menores de 40 radicados en EE.UU., Los topos mecánicos, Estados Hispanos de América: Narrativa latinoamericana made in USA, entre otras antologías. Muchos de sus trabajos también han aparecido en revistas y diarios de Estados Unidos y América Latina, como El Nuevo Herald, Meansheets, Loft Magazine, El Sentinel, TintaFrescaUS, La Nación y Clarín. Ha entrevistado a Adolfo Bioy Casares, Carlos Santana, Ingrid Betancourt, Gyula Kosice, Sergio Ramírez, Maná, Gustavo Santaolalla, Gustavo Cerati, entre otros artistas. Vivió ocho años como un ilegal en los Estados Unidos donde trabajó en un astillero, en la cocina de un cabaret, en algunas discotecas, en la construcción. Su más reciente novela La librería del mal salvaje recibió Medalla de Pro del Florida Book Awards.

 

Acerca de La librería del mal salvaje.

Ambientada en pleno mandato de Donald Trump, esta novela cuenta la peculiar historia de una tienda de libros en español y los clientes que la frecuentan –extravagantes, queribles y algo astutos– en Estados Unidos. Según pasan los días, el narrador, un escritor expatriado devenido librero, contradiciendo la idea borgeana, sospecha que trabajar en una librería no siempre es estar en el paraíso. Cuando lo invitan de una universidad para dar una conferencia sobre literatura argentina, comienza a elaborar apuntes, datos y listas insólitas que trazan un corpus artístico e iconoclasta como este inolvidable libro. Entre la biografía y la ficción, con tono desenfadado y tremendamente lúcido, La librería del mal salvaje es un homenaje a aquellas obras y autores que amamos de parte uno de los escritores más personales de la literatura en español actual.

 

 

Nagari. ¿Por qué decides escribir una novela sobre una librería?

Hernán Vera Álvarez. Las librerías son espacios que resisten a la barbarie y tiranía de lo instantáneo, lo efímero de las redes sociales. En esos lugares el tiempo queda suspendido, el lector lo maneja a su gusto. También, a lo largo de la historia de la literatura hay novelas que suceden en esos ámbitos. La literatura argentina tiene una tradición que es la del escritor-librero a la vez que varias historias están ambientadas allí. Hay un libro que leí en mi adolescencia, y que recomiendo, Memorias de un librero, del poeta Héctor Yanover, que también fue director de la Biblioteca Nacional. Solía ir a su local sobre la Avenida Santa Fe y hablar con él. Antes de irme de la Argentina recuerdo que la visité y conversamos sobre El gran Meaulnes, un libro que nos gustaba mucho. Disfruté con la novela, por otro lado, sacarle cierta aura de prestigio que tienen las librerías: romper los lugares comunes.

 

N. Al iniciar la novela mencionas que una biblioteca es una autobiografía, ¿cuáles serían los libros de tu biblioteca que te revelan como persona y cuáles como autor?

H.V.A. Un escritor suele confundir la realidad con la ficción, es un solo plano, para suerte y desgracia de las personas que te rodean, así que en mi top escogería a Borges, Kafka, Isak Dinesen, Silvina Ocampo, Carver, Rulfo, Cortázar, Manuel Puig, Bashevis Singer.

 

N. Se dice que cada libro busca su lector ¿cómo describirías al lector ideal?

H.V.A. Hermoso, sensible, creativo, curioso.

 

N. En tu novela el personaje aparenta ser una persona cuya experiencia se alimenta únicamente de libros, pero para quienes conocen tu biografía esto dista mucho de ser el caso ¿hasta qué punto un autor necesita “tomar un descanso” de los libros?

H.V.A. Borges dijo: “mucho he leído y poco he vivido”. Me gusta pensar mejor en la frase de Osvaldo Lamborghini: “toda literatura es una experiencia”. Libros y calle. Un autor debe vivir intensamente, aunque puede sonar a cliché. Pero la curiosidad es fundamental. Muchas veces me he metido en circunstancias un tanto adversas por el simple hecho de que luego las iba a escribir. El personaje de El perseguidor, de Cortázar, decía: “Esto lo estoy tocando mañana”. Lo que también es: “Esto lo estoy escribiendo mañana”.

 

N. Tu trabajaste por un tiempo en la bella librería Altamira que se ubicaba en Miracle Miles y que ahora por el momento solamente vende libros vía internet, en tu novela, mencionas en algunas ocasiones a distintas personas “detestables”, que solamente preguntan precios, pero no compran libros. ¿Crees que estos detestables pudieron ser factor en el cierre de un espacio tan necesario como Altamira?

H.V.A. Tengo los mejores recuerdos de Altamira. Esto no es una autobiografía, es una novela. Hay ficción. Altamira cerró porque el alquiler era demasiado elevado, algo que sucede últimamente en la ciudad. “Detestables” hay en todos lados. ¡Es un mal muy humano!

 

N. En la novela intercalas apuntes sobre la literatura argentina, para un autor que cómo tú ya lleva muchos años viviendo fuera de tu país de origen ¿cómo definirías esa relación a distancia con lo que se escribió en tu país y con lo que se escribe ahora?

 H.V.A. La literatura argentina es buenísima, la de antes y la de ahora. Me gustaría pensar que mantengo una excelente relación con ella.

 

N. Finalmente ¿Cuál es tu próximo proyecto literario?

H.V.A.  Este año sale un libro de poemas, Los románticos eléctricos, por la editorial Sudaquia, de New York. En breve aparece un relato y un poema en inglés en el Hong Kong Review y un cuento en otra antología de Hostos Review del Community College of the City University of New York.

 

Omar Villasana. México (1972)

twitter @arboldetuolvido

Blog de Omar Villasana

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