MOTÍN A BORDO. Elidio La Torre Lagares

Por un momento, pensé en la dark web.

 

Enrique Olivares, poeta insatisfecho, lanza un libro titulado Free Terrorism. El título puede suponer liberar el terrorismo, terrorismo gratuito o terrorismo libre. En cualquiera de sus funciones y acepciones, es intervenir el funcionamiento normativo en su carácter opresor. El terror se toma de modo literal y/o de modo doctrinal, dice Chomsky, pero en ambos casos, su aplicación atiende a las subjetividades creadas nacionalmente. Por su carga de pathos y horror, el libro merece ser leído desde el disgusto y el desencanto con el mismo despecho que leemos sobre la violencia centenaria hacia el pueblo de Puerto Rico.

 

Free Terrorism contiene arte de Matthieu Cartal y fotografía de Pamela Báez, que complementan el libro objeto producido por La Impresora al cuidado de Nicole Delgado y Amanda Hernández. Enrique Olivares nos trae este bello libro que quisiéramos nunca haber leído, porque su horror se siente cercano.

 

Sucede que el terrorista es una categoría del otro. Pero cuando, el acto proviene de, por ejemplo, el imperialismo blanco, la etiqueta adquiere cierta levedad, algo así como un aire de normatividad cotidiana adjudicado a un descontento civil particular, o desajustado social. Nunca el terrorismo se acepta en su domesticidad. Y sin embargo, sigue siendo una instancia de poder.

 

O de su búsqueda.

 

El radicalismo estético de Olivares logra precisamente eso. Es un poemario que nace desde lo que seguramente es el sector social abnegado de la clase media. En un país atrapado cada día más por la desigualdad material, Free Terrorism propone un acto de rompimiento con aquello que pulsa desorganizadamente en las sombras del colonialismo que ha vivido Puerto Rico por más de quinientos años. Probablemente, la tragedia prima en que no conocemos otra cosa.

 

Es una totalidad histórica. Mas por cada todo se vale también la nada.

 

De la nada y la violencia,  persiste ese trámite tanatológico del que hablaba Barthes en la fotografía, y que en Free Terrorism no permite al espectador ver «lo que ha sido», sino lo que podría ser.

 

En Free Terrorism, domina una ficción poética, aún cuando toda poesía padece de impostura (por eso es poesía). Más que un acto del habla, es un acto del texto. La premisa ficcional (escrita por un Enrique Olivares antípoda a manera de prólogo) es una balacera ocurrida en un centro universitario en Puerto Rico y cuyo resultado es una masacre donde muere un sinnúmero de estudiantes. La desgracia es una metáfora (y esto también es una metáfora). O quizás una conversación con la posibilidad indeseable. No somos hermosos copos de nieves.

 

Monológico y de orden progresivo, el poemario compuesto por catorce piezas se sustenta en una estética punk anárquica dirimida principalmente a través de la voz del personaje de Henry Snuff, junto a la autoría especulativa de su banda de rock, llamada Suiciders. «No one is going to save you from the rock and roll man», parece advertirnos Snuff en el poema de apertura. El rock and roll -sinonimia en otro tiempo del anarquismo y rebeldía- es retomado en todo el peso de su significado.

 

La roca. Rueda. Aplasta.

 

«I’ll colonize the youth/ I’ll colonize the body/ I’ll colonize the land», recitan otros versos. «I am your prophet./ I am your reprimand».

 

Boogie Man o Cuco. Snuff es la pesadilla.

 

De algún modo, Free Terrorism es el subproducto que hemos creado en Puerto Rico: insatisfacción, ambivalencia, deterioro. «I will show you fear/ in a grain of sand».

 

Olivares presenta un poemario digno de corroer los gustos poéticos más exigentes. Su registro cruza del inglés al español al spanglish. Se lee con la irreverencia de una canción de Sex Pistols y la tensión política de The Clash. Igual resuenan Los Rusos HDP: la rabia que sentimos es el amor que nos quitan. «This is the time for pluralities/ This is the time for multiplicities/ This is the time for supermacies», acota Snuff.

 

El poema «Escuela católica» fricciona internamente hasta bullir en el quiasmo «escuela iglesia/iglesia escuela» como el rostro de Jano. «Mamá y papá» es un poema simulacro de carta fonética y el cual se construye en base a la anáfora que también funge de título. Papá sentencia, habla, mata; Mamá, amamanta, llora, muere. «Creo en la producción materialista del deseo», dice Snuff en «Artista».

 

Lo fundamental del ensamblaje textual de este libro de Olivares, quien además de poeta y es músico y joven profesor de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, es que se erige desde adentro. Como dirían en mi isla, desde el jamón del sándwich. Reverberan los recursos fonológicos. No se pierde el decadentismo de Wilde, Dante Rossetti con su pathos prerrafaelista ni tampoco pasa por alto el estupor de A.E. Housman. «Soy parte comodidad./ Soy parte banalidad» declara en «Artista». La maquina cultural como productora de bienes adquisitivos. «Mi obra es mi vida./Mi vida es un chiste». Bendito humor nuestro de cada día que siempre ignorará nuestras ofensas.

 

Si se quiere, Free Terrorism es una diatriba colérica contra el monstruo de la historia puertorriqueña y su narratividad biopolítica: su gestión y poder sobre la vida. La existencia ya no se destila, sino que se produce y se regula en virtud de la eficiencia. Dejarnos vivir es dejarnos morir. «Toda muerte es un ritual» («Asesinato a domicilio»).

 

Es una escritura punk snuff. Punk nihilista. Punk noir. Punk caribe. Y, como Fito, no vino a entretener a nadie. Si fuera fotografía, su punctum sangraría.

 

Del árbol genealógico de este libro de Enrique Olivares cuelga -cual fruto escondido- el Cosmopolitan Greetings de Allen Ginsberg. En su vocación de contener multitudes también se vale contener contradicciones. Por algún lugar me parece ver cruza la sombra de Tyler Durden: «La vida es un error, pero el deseo es sencillo».

 

Sencillo. El deseo. Es.

© All rights reserved Elidio La Torre Lagares

Elidio La Torre Lagares es poeta, ensayista y narrador. Ha publicado un libro de cuentos, Septiembre (Editorial Cultural, 2000), premiada por el Pen Club de Puerto Rico como uno de los mejores libros de ese año, y dos novelas también premiadas por la misma organización: Historia de un dios pequeño (Plaza Mayor, 2001) y Gracia (Oveja Negra, 2004). Además, ha publicado los siguientes poemarios: Embudo: poemas de fin de siglo (1994), Cuerpos sin sombras (Isla Negra Editores, 1998), Cáliz (2004). El éxito de su poesía se consolida con la publicación de Vicios de construcción (2008), libro que ha gozado del favor crítico y comercial.

En el 2007 recibió el galardón Gran Premio Nuevas Letras, otorgado por la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico, y en marzo de 2008 recibió el Primer Premio de Poesía Julia de Burgos, auspiciado por la Fundación Nilita Vientós Gastón, por el libro Ensayo del vuelo.

En la actualidad es profesor de Literatura y Creación Literaria en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Ha colaborado con el periódico El Nuevo Día, La Jornada de México y es columnista de la revista de cultura hispanoamericana Otro Lunes.

twitter: @elidiolatorre

One response to “MOTÍN A BORDO. Elidio La Torre Lagares

  1. Hay una nueva poesía, sin duda, fuera de la lírica interior y muy unida a lo “politically incorrect”, a lo vano, a lo inusual en el sentimiento, o el lugar común de una acción que implique una reflexión filosófica. Y ojo, no lo digo como denuncia o menosprecio a estas corrientes, sino como un hecho global: sean en Puerto Rico o allende. Abrazos.

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