LA BURLA. Melanie Márquez Adams

Publicado el

Fijos. Así estaban los ojos de mi abuela sobre los míos cuando cedió sus migajas de sabiduría antigua. Todavía los siento. Botones oscuros como alaridos. Quemando, taladrándome. ¡Búrlate de los hombres! A los once años, paralizada ante el aluvión amargo, no supe qué hacer, qué preguntar. Demasiado tiempo y porquerías tuvieron que golpearme para intuir la clave de aquel artefacto arqueológico codiciado, para acceder por fin al tesoro. Perla negra resbaladiza. Licor precioso.

No se equivoque. No pretendo enternecerlo con historias nostálgicas de la infancia. No existe nada de la niñez o juventud a lo que me importe regresar. Enterré aquellos tiempos de ignorancia y estupidez junto a mis otras vidas. Ahora sé que es ella, mi burla, la honestidad en su estado puro. Sin adornos ni sueños ingratos.

Mis hermanas de calle y yo nos burlamos del mundo, de nosotras, de usted. Del ejército de hombres que ha pasado y pasará por nuestros cuerpos. Le explico. Ahora mismo estamos cumpliendo su fantasía, dedicándole nuestras caras más sensuales, las poses más obscenas, inocentes, atrevidas. Es lo que usted quiere, ¿verdad? Que lo enciendan, que lo exciten. Lo que le corresponde en este intercambio húmedo y de papel. Su pene no se va a entristecer por nuestra verdad. Por su verdad.

Nuestra burla es honesta, aquí todos sabemos a lo que venimos. Nada que ocultar, sin guardar apariencias hipócritas. Lo podemos mirar de frente con nuestros ojos voraces, sin expectativas de niñas tontas, sin que usted nos tenga que dar explicaciones ni inventar excusas para penetrarnos y satisfacer sus instintos; para hacer lo que se le dé la gana sin una pizca de culpa. Sin arruinar el momento. Su momento.

Se lo cuento para que nos mire sin ninguna vergüenza. Ahora es parte de nuestro secreto, la herencia de mi abuela y de las diosas. Nuestra burla. Con la que desafiamos al destino, las normas. Al mundo. Espejo roto salpicado de semen en el que nos encontramos a nosotras mismas. La esencia humana. Imperfecta. Maravillosamente puerca. Esta esencia que le permitimos tocar y lamer durante los minutos pactados. Disfrútela como un perfume exquisito, concentrado. Imprégnese de ella. Lo invitamos. Antes de que acabe de esfumarse en el éxtasis y nitidez de su hediondo vapor.

© All rights reserved Melanie Márquez Adams

Melanie Márquez Adams (Guayaquil, 1976) es escritora y editora. Reside en Tennessee donde trabaja como profesora de español. Su colección de relatos, El lugar de lo absurdo, será publicada en el 2017 por Eskeletra Editorial.

@melmarquezadams

melaniemarquezadams.com

Leave a Reply

Translate »