EL PIANISTA. El dolor de sobrevivir. Un film de Roman Polansky.

the-pianistTítulo Original: The Pianist (Le Pianiste)

Año: 2002.

País: Reino Unido

Director: Roman Polansky

GuiÓn: Ronald Harwood (libro de Wladyslaw Szpilman)

Música: Wojciech Kilar

Fotografía: Pawel Edelman

Reparto: Adrien Brody, Thomas Kretschmann, Maureen Lipman, Ed Stoppard, Emilia Fox, Frank Finlay, Julia Rayner, Jessica Kate Meyer

Género: Drama | II Guerra Mundial. Nazismo. Holocausto. Música. Biográfico. Histórico

 

 

Sinopsis:

Wladyslaw Szpilman, un brillante pianista polaco de origen judío, vive con su familia en el ghetto de Varsovia. Cuando, en 1939, los alemanes invaden Polonia, consigue evitar la deportación gracias a la ayuda de algunos amigos. Pero tendrá que vivir escondido y completamente aislado durante mucho tiempo, y para sobrevivir tendrá que afrontar constantes peligros. (FILMAFFINITY)

 

El Pianista es una película basada en una historia real de un famoso pianista judío Wladyslaw Szpilman quien tiene una dramática historia de supervivencia durante la segunda guerra mundial. El nombre del film es tomado del libro autobiográfico del mismo Szpilman, el cual narra con detalle la odisea y el terror que tuvo que pasar durante años con un sólo deseo y esperanza, sobrevivir. Este uno de los pocos casos en el que el film trata con sumo respeto al libro de donde fue inspirado.

El film tiene una duración de 2 y 30 horas, sin embargo, el guion esta tan bien elaborado que uno ingresa en este drama y vive junto con el protagonista su historia sin que el film se torne lento o aburrido, sin dejar de lado que hay momentos en que somos solo los espectadores y el protagonista y es que el film presenta muchas escenas sobre las diferentes situaciones de soledad, desesperación y desesperanza que vive Szpilman. El guion presenta los hechos finamente entretejidos con coherencia, haciéndolo interesante, sumamente crudo por momentos, real y cautivador, no hay escena que falte, ni escena que sobre, por lo que el ritmo no se ve perjudicado ante el espectador y esto le valió el Oscar de la Academia por mejor guion adaptado, además del Oscar por mejor actor y mejor director.

El film no solo narra una historia real, sino que está hecho con un fondo real y es que su director Roman Polansky es también un sobreviviente de la segunda guerra mundial, las escenas crudas y brutales, las que reflejan ese dolor indescriptible que sólo lo conoce el que vivió algo parecido provienen de quienes vivieron y sufrieron en carne propia los horrores del holocausto judío.

El éxito de este film también recae en su casting, la selección de actores es invaluable, comenzando por Adrein Brody, en el papel – me atrevería a decir – de su carrera, una impecable interpretación que le costó bajar varias libras de peso y lucir desmejorado por voluntad propia, toda una construcción interna que sale por cada uno de sus poros cuando se viste de Wladyslaw Szpilman para dejar de ser Adrein Brody. Escenas que nos dejan sin aliento hay muchas, como la escena cuando es involuntariamente liberado de ir al campo de concentración y camina por las calles vacías y destruidas del gueto y de pronto rompe en un hondo, profundo y amargo llanto, en un desolado plano general que conmueve profundamente o una de las escenas finales cuando se reencuentra con su querido amigo Lednicki en la radio, Wladyslaw está tocando el piano y en ese momento está al aire por lo que no puede pararse a saludarlo, sin embargo el intercambio de miradas es de una complicidad honda y Brody refleja en su rostro y en su mirada todo lo que siente en ese momento de alegría pero a la vez de dolor por lo que les tocó vivir a ambos personajes, los sentimientos transmitidos por el actor son indescriptibles, pero totalmente comprendidos por los espectadores .

Hay imágenes de una composición dramática impactante y por momentos de una impecable fotografía, como cuando Szpilman huye de uno de los departamentos donde se refugiaba luego de ser bombardeados por un tanque de guerra y salta el muro para refugiarse en el gueto, en esta ocasión ya totalmente en ruinas, esta es otra imagen desoladora parecida a la anterior pero más impactante y habla de muerte y dolor en un gran plano general donde el protagonista se ve disminuido y más sólo que nunca.

La banda sonora de la película está apoyada como es lógico en el piano y en piezas musicales de Chopin, en diferentes momentos vemos a Szpilman anhelando tocar el instrumento y lo veremos moviendo los dedos y haciendo música mentalmente, la cual si es oída por los espectadores dándole un toque especial a las escenas.

En general esta película es de aquellas películas que uno no se debe perder por ser una pieza singular y de un detalle de filigrana, todo aspecto de este film se nota cuidado hasta el final. Si quiere disfrutar de una buena película en toda la extensión de la palabra puede alquilar “El Pianista “en Amazon.com.

 

© All rights reserved Dotty Vásquez Mantero


dotty-vazquezDotty Vásquez Mantero
nace en Lima, Perú en 1967. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima y fue profesora de Lenguaje Cinematográfico y Guión. En la actualidad ejerce como formadora, periodista y escritora de literatura infantil en la ciudad de Miami.

Dottyvasquez@gmail.com

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