VIVO RUMIANDO MI VIDA Y OTROS POEMAS. Francisco Catalano

Vivo rumiando mi vida

 

 Nada se soporta a sí mismo

 

 

Abrir lo abierto, no en sus límites pero en su centro

 

 

                Mi cabeza es un abismo blanco 

 

 

                                                          He perdido. Me he perdido. ¿Soy; perdido?

 

 

   Me duelo

 

 

                                                                                 Libro: campo de luz

 

 

                 Poeta: Shamán de si mismo

 

 

¿Hacia dónde escapa un hombre en el medio de todo, incluso en medio de sí mismo?

 

 

                                              Me vive lo que escribo

 

 

        El poeta es inferior a su proceso creador

 

 

He sido menos que mi vida,                         seguro seré menos                    que mi muerte

 

 

                                                                                             La lucidez embriaga

 

 

              La sombra, al igual que la luz, es una apetencia tentadora

 

 

Le quise gritar a mis sombras ¡En la poesía pierdo el miedo!

 

 

       pero ya no estaban en su sitio

         

   En este Libro cada epígrafe y palabra es equivalente a cada epígrafe y palabra

  

 

Sólo con lo (in)finito podemos medir a lo (in)finito

 

 

 

De “NYX”

 

I

 

 

He de creer que sucede un circo

totalmente estruendoso

de morados, vinotintos, purpúreos de neón,

perlas destellando debajo de la luz

como una rotonda carne riendo sin vientres u óvulos

sino una panza infinita de viento puro

gozándose en el último horizonte de su grito

 

 

son suaves y ondulados rituales grotescos incendiándose,

rituales de payasos desfigurados empedernidamente líricos,

rituales de la música más negra que talló formas, masas, muslos,

claroscuros a las sillas, las poltronas, los sillones monumentales,

las convulsas nubes epilépticas del mundo

eyaculando grandes plumas de algodón

aliviando al aire, al fin, aliviándole moléculas o memorias

dejándole ser un crudo trozo de nada al lado del océano

 

 

la música más negra, la más negra, canto,

cuya luz cauterizó de santidad la patética fiebre de la tarde

inmersa en la más cruel, vagabunda y enfermiza indiferencia

cuya luz rompió la paralítica resaca de la historia,

cuya luz le dio a la tarde un hueco anal del tiempo

o al menos un útero caliente donde sea el sueño de olvidarse;

una tarde, por supuesto, escondida en la noche eterna

que no ha pasado del todo todavía

 

 

así, como el canto debajo de los años, la fiesta del caníbal es un jardín terrible

donde las flores explotan de belleza y la lujuria es la liturgia

que se ha olvidado de los idiotas asentando como ganado a los idiotas

hasta el fondo mayor, donde es el delirio del exceso

aquello, aquello, aquello, susurro invicto, polvo etéreo,

aquello que ha logrado saturar las sinfonías deteniéndolas

como una llama exacta en el centro implacable del vacío

 

 

 

De “Del tiempo”

 

III

 

 

El holograma de habitar el tiempo

llena el camino entre uno y uno mismo

 

 

       para ver

 

 

                    que quizás no debería haber caminos

 

                                     porque al final

 

 

                             sólo lo infinito ve infinito

 

                                            es decir

 

                              sólo lo fugaz ve lo fugaz

 

 

 

          se trata de sentir girar la doblecara

     de una misma moneda absurdamente utópica

 

se trata de ir corriendo loco de la risa

  por ese largo pasillo de cuartos alineados

    redoblando un carnaval de fotogramas

      donde coloreamos nuestro bullicio

        felizmente ignorantes de las líneas

 

                                                 cada uno es otro ritmo

                                             y no hay eternidad sin ritmo

 

 

                                             cada uno es otra música

                                          y no hay música sin silencio

 

 

            ¡Tiempo!

 

        olvídate de mí que así te olvido

  

 

              El resto de tus días comienza en tu mano abierta

 

 

                                                                       El horizonte está a un bocado de distancia

 

 

Mis palabras son de humo. Y el humo no atrapa a la luz, tan sólo

la delata. Y el humo no atrapa al humo, tan sólo lo subraya.

 

 

Mientras más me acerco a las auroras más me alejo del día a día

 

 

                                  La intemperie como el lugar donde no hacen falta explicaciones

  

 

       Lo más bello del parque lo vi, acá, fuera del parque

  

 

                                          Quisiera ser, solamente, un poco más nómada que el viento

 

 

        De tantas cosas he sido, sobretodo, mi abundancia

 

 

  Todo límite lacera

 

 

¿Cuántas sílabas posee este silencio, tan lleno de palabras?

 

 

                                                               Cabalgaba una espiral multicoordenada

 

 

 

Un amor como el centro del fondo del cuerpo, algo parecido al infinito

 

 

          A veces decir: ya entendí, se pareciese a decir ya recuerdo

 

 

Quizá un día pase una brisa como pasa el fuego. Quizá un día una brisa borre todo. Quizá un día la ausencia de todo llenará la nada. Quizá un día la nada borrará la nada. Quizá un día todo será como una brisa.

 

 

                                                 El Uno de Todo y lo Todo del Uno. (ejemplifique al gusto)

 

 

La palabra “vivir”, dentro del sentido común, no significa nada. “Vivir”, cuando significa algo, no cabe ni en el sentido común, ni en las palabras

 

 © All rights reserved Francisco Catalano

Francisco Catalano. Caracas, 1986. Lic. en Comunicación Social y Letras, donde investiga la Poesía Vertical de Roberto Juarroz (UCAB). Publicó en Caracas “l” (Libro 0 y Libro 1, 2010), la primera entrega de su obra poética que consta de un solo volumen; ha publicado el “Libro 2” (2016) también en Caracas. Ganador del Premio de Poesía Fernando Paz Castillo en su XXI edición con el “Libro 3” (2016).  Posee una propuesta personal de recital poético multimedia llamada REVITAL y fue seleccionado para el laboratorio de Artes Vivas EXPERIMENTA/SUR VI en Bogotá en el 2017 patrocinado por MAPA TEATRO y el Goethe Institute. Se encuentra antologado en 4M3R1CA 2.0 (Liliputienses, 2017), “Nuevo País de letras” (Banesco, 2016); Destinos Portátiles (Vallejo & Co, 2015); Jamming (Oscar Todtmann editores, 2014); Voces Nuevas 2005-2006 (CELARG, 2007); La Imagen, el Verbo (UCAB, 2006),  y además de Papel Literario, Tal Cual, Revista Ojo, Revista Muu, Las Malas Juntas, Círculo de Poesía, Gentemergente, entre otros. Ha participado y organizado recitales en Venezuela desde el año 2005 y fue parte de los talleres literarios del poeta Armando Rojas Guardia, CELARG y UCAB. Actualmente vive en Buenos Aires y su  web personal es www.Franciscocatalano.net

twitter: @catalanofran

website:  www.Franciscocatalano.net

 

 

Veredicto Libro 3

 

“tiene un giro silogístico, lúcido y experimental uso del lenguaje, coherencia discursiva que sostiene su voz, al igual que el juego espacial entre el poema y la página en blanco. Su diálogo interno es conmovedor y auténtico, que ofrece al lector una propuesta dialógica y visual del trabajo escrito con audacia creativa. Aborda el manejo de la duda permanente en el hecho poético y alcanza lo trascendente por su voz íntima, sostenida y profunda”.

 

Ingris Chicote, Astrid Lander, Jairo Rojas Rojas

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