VISIÓN DE UNA VIEJA EN HARAPOS Y OTROS POEMAS. Félix Anesio

Visión de una vieja en harapos

 

Se extingue la bondad en los jardines privados.

A. Fonseca

 

Deja a los otros los trajines del Tiempo

y los vanos afanes que a nadie justifican

los desvelos de la víspera, los autos de lujo

las sábanas de 700 hilos, los triviales perfumes

el confort del baño y el desayuno puntual

las acolchadas pantuflas, las envilecidas marcas

y el altivo decir: Esto es lo mío y lo otro también.

La apropiación no se hizo para ella.

 

Bástale haber hallado un pedazo de papel mugroso

y una pluma abandonada en un basurero de un Banco

como si fueran un tesoro: el espejo de una fuente

de la que han de brotar sus versos desmedidos

su poema vital que quizás nadie entienda.

Más eso no le importa, si es el fruto desollado

de largas horas bajo el sol, bajo la lluvia y la ventisca

en una parada del ómnibus que nunca ha de tomar.

 

En una esquina del suroeste de Miami, bajo una sombrilla rota

–como único refugio del espíritu– brota la poesía

como un manantial enajenado, entre la turbulencia del tráfico

la contaminación, el reverberante asfalto, las luces de los semáforos

que rigen la premura de los otros, las miradas esquivas de los otros

de esos que, como yo, pretenden ignorar a una vieja harapienta

que nos ofrece, como espléndido regalo, su vida en esencias

con todo el fervor de los ungidos.

 

 

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Arde la memoria en el patio de mi casa.

Sube el fuego avivado por el temprano aire,

por las páginas que una por una, o en montones,

lanzo hacia la hoguera

que pretende desafiar al Tiempo.

 

Este absurdo deshacerse de las cosas

de los libros amados en las aulas de ayer

de libretas envejecidas

de tantas páginas volteadas

con amor o desdén

a punta de dedo y de saliva.

 

Hoy dejarán de existir ya para siempre. Me voy.

 

Más digo mal, pasarán, quizá, al mejor de todos los archivos.

Ese que ya nadie pueda quitarme: el de la diáfana memoria,

y que ruego a Dios que me acompañe hasta el ocaso.

 

Como ofrenda fina de holocausto

hoy siento un olor a humo

todavía.

 

A  R. Bradbury

 

Otra vez Narciso

 

Así el espejo averiguó callado…

J. Lezama Lima

 

Ni aún la timidez adolescente,

ni el mítico pudor, impiden admirar

tu propia hermosura ante el espejo.

 

De frente, de perfil, de frente,

de frente, de perfil, de frente;

otra vez, tu dolor y tu delirio.

 

Mas ese rostro amable del reflejo

se irá desdibujando con el tiempo:

eso lo sabes, y a eso le temes como

al destino mismo, del cual nadie escapa.

 

¿Por qué no has de amarte entonces,

impúdicamente, en el instante

eterno de la luz, que se derrama

sensual sobre tu cuerpo en flor?

 

Nadie más, Narciso, amará esa

imagen como tú.

 

Aunque no has de saberlo

hasta el día en que se quiebre,

en pedazos, tu ser.

a Chely Lima

© All rights reserved Félix Anesio

hermes 1Félix Anesio. (Guantámo, Cuba, 26 de abril de 1950)  Ingeniero de profesión. Ha publicado el libro de relatos Crónicas aldeanas (2009, 2011) y su versión en inglés A Tale of Two Villages (2012) Edit. Voces de Hoy.

Es coautor de la antología poética  Bojeo a la isla infinita (2013) Editorial Betania, Madrid; Voces de Hoy, Miami(2013).

Sus cuentos y poemas han sido publicados en revistas literarias como “Linden Lane Magazine”, EE.UU; “La Otra Costilla”,  Chile; “Conexos”, Miami (2013); “Cañasanta”, Toronto (2013). Su obra ha sido difundida en varios blogs de diversos países, así como en su propio blog  www.cronicasaldeanas.blogspot.com

Aparece reseñado en el “Diccionario de escritores guantanameros” Edit. “El mar y la montaña”, Cuba (2010)

Reside en la ciudad de Miami desde el año 2000.

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