Versailles Hotel at The New Atlantis. Ana Ochoa

“Un edificio de Miami Beach (Florida), el Versailles, ha llevado a Ana Ochoa a trabajar con el pasado, con la historia y la memoria de Miami y analizar la evolución de esta ciudad que, a través de estrategias vinculadas al lujo inmobiliario y el arte, han dado lugar a un nuevo perfil y modelo económico de ciudad. La artista ha traído al presente la percepción de este pasado y su evolución a la manera de Walter Benjamin, cuestionando con su trabajo la linealidad del texto histórico, y mostrando un pasado no clausurado, como también lo demuestran sus otros trabajos sobre la Florida “Pre Disney” de los años 50, (Weeke Wachee: The City of Mermaids), y aquéllos sobre los primeros reclamos turísticos de Florida en los años 30 (Coral Castle y la increíble historia de Ed Leedsklanin). Ochoa comenzó a investigar sobre el territorio de Miami Beach hace ya más de una década, configurando un detallado estudio” (1).

Un edificio de Miami Beach, en Florida, el Versailles, ha llevado a Ana Ochoa a trabajar con el pasado, con la historia y la memoria de la ciudad.

La percepción de éste pasado, que no obstante la artista ha traído, a la manera de Walter  Benjamin, al presente cuestionando con su trabajo la linealidad del texto histórico, y mostrando un pasado no clausurado, como también lo demuestran  sus otros trabajos sobre la Florida “Pre Disney” de los años 50 (” Weeke Wachee: The City of Mermaids “), y sobre uno de los primeros reclamos turísticos de Florida en los años 30. ( “Coral Castle  y la increíble historia de Ed Leedsklanin” )  .

Ochoa comenzó a investigar sobre el territorio de Miami Beach hace ya más de una década, configurando un  detallado estudio de campo sobre el terreno del entorno urbano público de la zona de la playa.

Su Proyecto de Actuación Artística en el Espacio Publico: “Suite Miami “, muestra su primer trabajo sobre la zona de la playa. Más tarde abordaría el ámbito de lo privado a través de su proyecto: “Versailles Hotel”, en el que ha seguido la vida de un  edificio construido en 1940 por  Roy F .France (1888-1972 ), Hawley Minesota USA :“El Versailles”, que  ocupa un bloque entero del Ocean Front, entre la 34 St y la 35 St. de la Collins Avenue en Miami Beach durante casi una década.

A través del estudio de éste lugar Ochoa tendió un puente entre lo artístico, lo arquitectónico, lo histórico y lo periodístico. La arqueología del lugar se convertía de ésta manera en un viaje del interior al exterior del edificio. El rastro histórico de una época, la de su construcción en los años 40, su vida útil como edificio, como hotel, como albergue para las tropas norteamericanas durante la II Guerra Mundial, (Miami Beach fue una base de entrenamiento permanente del cuerpo de Aviación del Ejército de los EE.UU durante la contienda), como hotel durante el boom turístico de la” Ciudad Mágica” en los años 50, como condominio de apartamentos, y actualmente, cuando está siendo reconstruido por los arquitectos Brandon Haw y William Sofield para el Grupo Faena, en vías de convertirse en residencia de lujo, conforman la narrativa de éste “work in progress” de la artista.

 

El ” Versailles Hotel ” como palimpsesto, rescata parte de la historia de la ciudad de Miami y lo confronta con el actual esquema hegemónico de proyección turística de lujo de la zona de la playa y los problemas que la sobreocupación de los visitantes está ocasionando en la zona .

 

La investigación sobre el desarrollo del “Versailles Hotel “, se  planteaba a veces como una deriva surrealista o incluso “situacionista”, pero también con una calculada técnica en cuanto a la recogida de datos o estrategias para la obtención de la documentación, rescatando información tanto del “Planning Department de la Ciudad de Miami Beach, así como del archivo microfilmado del Miami Herald o en la biblioteca del Wolfonsian Museum  (Florida International University) o del Museo Histórico de Florida, y del testimonio con la gente, entre otros. La obra de Ana Ochoa no es algo que solamente produzca en el estudio, sino que la realiza, en el lugar, a veces filmando, fotografiando o interactuando con el territorio.

 

En la aproximación emocional con el lugar, que requiere otra profundidad intuitiva, a Ochoa le atrajo el aire decadente de El Versailles, su jardín “no domesticado”, como si se tratara de un espacio residual urbano, un “espacio de posibilidad”, como un” descampado ” en pleno Miami Beach, uno de los pocos lugares que se conservaban aún, lejos, del patrón de la arquitectura de diseño de lujo de la creciente industria hotelera de la playa que tiende a cerrar los espacios y gentrificar el territorio, el privado y el público .

La zona del Beach de la 34 Collins Ave. donde se haya el Versailles se encontraba, cuando la artista comenzó la investigación hace ya más de una década, libre de la escenografía  actual  de infinitas hamacas, sombrillas uniformadas a modo de estandarte de la marca hotelera de turno, containers, y un sin fin de caóticos volúmenes que aumentan sin control, vetando el tránsito y el disfrute público por la playa y que terminan con la perspectivas del paisaje marítimo, privatizando el lugar y colocando verdaderos pasillos de  obstáculos entre la arena y la orilla del océano. Paisajes que, curiosamente, desparecen de las fotos promocionales de la industria turística, dónde las imágenes de exóticas palmeras serian los únicos elementos que se interponen entre el hotel y un verde mar en calma a modo de panorámico  paraiso caribeño.

 

“The Midas Touch”.

 

En los últimos años Miami se ha convertido en lo que Robert Burrows denomina un “territorio alfa” :”… un lugar dónde los multimillonarios de todo el mundo “aparcan su dinero en inversiones inmobiliarias de lujo “construyendo y reconstruyendo edificios de alto standing, y en dónde paradójicamente, la mayoría nunca residirán”. La antaño clase media de los habitantes del Beach está siendo expulsada de la costa ante unos precios de  la vivienda inaccesibles para la mayoría y en el que el aumento de la carga impositiva, ha aumentado considerablemente .

Por otra parte, éste fenómeno, que no es tan sólo estético, sino cultural y físico, plantea en la comunidad preguntas sobre como mantener el equilibrio entre la sostenibilidad de la sobre-explotación de la geografía turística de Miami, dónde las infraestructuras comienzan a colapsar, y el mantenimiento de la economía del lugar generando empleo a sus habitantes.

 

Según el GMCVB, Great Miami Convention &Visitor Bureau,

en el 2014 se produjeron cerca de 20.7 millones de llegadas al MIA, Miami International Airport .15 millones de turistas visitaron Miami y las playas de Miami Beach, incrementando en un millón de visitantes más que en el 2014, con un impacto económico de 25.1 mil millones de dólares. Los “spring break” de los estudiantes del país, el turismo de las bodas en la playa y las lunas de miel, los congresos nacionales e internacionales, los festivales de música electrónica, las ferias internacionales de arte, los eventos deportivos, hacen que Miami continúe siendo un destino  que atrae a las marcas globales, las compañías aéreas y los minoristas . Miami es el quinto destino de los EEUU con mayor ocupación hotelera del país después de N.York, Oahu Island, San Francisco o los Ángeles.

 

El presidente de GMCVB Bruce Orosz calcula que se invertirán más de 5 mil millones en nuevos proyectos de desarrollo e inversión para traer a Miami y a sus playas en los próximos tres años, más eventos de producción, culturales y deportivos de todo el mundo.

 

Los actuales booms  turístico e  inmobiliario de lujo, los mayores de la historia de la ciudad, coexisten con los problemas de sostenibilidad de las infraestructuras, así como con el aumento del nivel del mar sobre la “Ciudad Mágica”. Los habitantes del Beach hace tiempo que contemplan como las mareas de la luna llena y las tormentas inundan la zona convirtiendo en una nueva Venecia a sus calles.

En un último informe sobre el calentamiento global del National Climate Assesment, Miami aparece como una de las ciudades más vulnerables, no sólo por las fuertes tormentas de la zona ( la temporada ciclónica, temporada de altas precipitaciones en Florida, va de Junio a Noviembre y el riesgo de impacto de huracán es elevado ), si no ante el evidente y constante aumento del nivel del mar.

La ciudad está construida sobre una capa de piedra porosa, “limestone” , sustrato de oolito, que hace que el agua se filtre por la misma y suba hasta la superficie. Esta superficie de sustrato poroso, está soportando desde hace tiempo la sobrecarga de las imparables construcciones del desarrollo inmobiliario de Miami. Los expertos vienen advirtiendo sobre la carga y fragilidad  a la que  continuamente se somete la topografía de la zona.

Las autoridades del “City Hall”, del ayuntamiento de la ciudad, responden elevando ciertas partes de la misma, y colocando estaciones de bombeo de agua pluvial, con la esperanza de paliar los cada vez mas evidentes desastres que se producen tras una copiosa tormenta; soluciones que los residentes deben costear con constantes aumentos de impuestos tanto directos como indirectos. El alcalde de la ciudad ,Philipe Lavine, un inversor inmobiliario con múltiples intereses en la ciudad, justifica estas medidas, asegurando que se debe atacar el problema como en la II Guerra Mundial se atacó Pearl Harbor”si no se quiere  residir en la nueva Atlántida    (Miami New Times, Under the Sea)

Algunos geocientíficos de la FIUGCIC,  Florida International University’s Geographic Center Information Service , como Peter Harlem , sostienen que en el 2159 , el 97% de la ciudad de  Miami estará sumergida bajo el agua.

El futuro de la ciudad parece ser el de una nueva “Atlántida Americana” del próximo siglo. Harold Wanless Chairman de la FIU, Universidad “Internacional  de Florida “ asegura: ”It’s not a question of if. It’s a question of when “.

 

Valvanera Yerga

 

1 Es Baluard (Palma) Museo de Arte Contemporáneo de Mallorca, Arts Santa Mònica (Barcelona) y el IED – Istituto Europeo di• Design (Venecia) organizan un proyecto en torno al turismo.  Su principal visibilidad será en mayo en Venecia, durante la Bienal de Arte, y en ambas sedes con propuestas artísticas exprofeso.  Los trabajos producidos en 2016 pertenecen a: Left Hand Rotation, Miguel Trillo,• Neus Marroig, Marina Planas y Archivo Planas, Ángel Marcos, Ana Ochoa, Marc Morell, Juan Aizpitarte, Ángela Bonadies, Domènec e Idensitat.

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