UÑAS DE ENIGMA. Silvio Ambrogi Román

hundido en las ruinas de olvido

edifiqué la soledad costrosa de los templos

levanté la mirada del viento que anima tu silencio

escombro de angustia tejían sus huecos de saudades

deshojados relojes vencidos en el sueño

lamían cicatrices gastadas en campos desnudos de batallas

manantiales de lunas caían suavemente empujando

la escarcha sucesiva de días pintados de aluminio

sobre el mutilado velo de las oscuridades

comía mariposas en cuevas verdes babeadas por las sombras

los  gusanos del alba despedazados de luz

atravesaban la oblicua calavera del tedio surcando la inutilidad del día

nadaba su lamento en el cadáver hermoso de una tarde

doblaba con los huellas dactilares la espuma violentada del mar

sin que los dedos del sol rompieran su oro de llamas inauditas

enternecidos de sirenas ciegas aturdía los gritos invencibles

de  gaviotas hambrientas de lejanías

abría con su boca el cuerpo marchito de rosas deshechas

tocaba el antiguo homenaje de la niebla

donde giraban magnolias frías languidecidas de jardines ausentes

garfio helado de lluvia colgaba de tejados musgosos

escarbaban la antigua estación de los bostezos

subía a los trapecios suspendidos del pinar el búho ciego

escondían las voces martilladas de los grillos ausentes

que redoblaban por las tardes los peregrinos chillidos del estío

no era él aún que brindaba su silueta en el umbral

la dudosa voz que desollaba mi piel hasta el delirio

eran girones de astros que pulsaban su antiguo misterio

invadiendo  intempestivamente mi cuerpo hasta los huesos

entrando sin permiso poco a poco hasta incrustarse en el  DNA

el timbre despacioso de sus pasos sobre las hojas de otoño

el paso del aire repentino del alma partida en mil pedazos

ronca en el fondo del corazón arañando tu pecho

y el latido enredado de la sangre fluye en tus nervios

en la corriente estrepitosa del fracaso de la angustia que bombea

la ecuación mortal de los asombros

azul debí sembrar el agua en los surcos del éter

y el cristal rebotar en las alturas rompiendo las alas de la duda

la piedra clava en el espíritu sereno la carne irremediable

el deseo ahuecado que ensordece los muros de la nada

la estación fértil de incertidumbres coronaba entonces la locura

en la roca vespertina del cielo colgaban alfileres luminosos

y enterraban despaciosos las negras uñas del enigma.

Silvio AmbrogiSilvio Ambrogi Román, Nicaragüense- Americano Nacido en Jinotepe Carazo Nicaragua Ciudadano naturalizado Americano, es Poeta, escritor ,crítico y Abogado de su país Natal . Su Obra ha parecido en sin números de revistas periódicos y 8 antologías tanto en Nicaragua como en Miami, ha publicado dos Poemarios: “Oscilaciones” Poemas 1988 Editorial penga de la Trova y “ La Saga del Jazmín”2010, ha participado en un centenar de recitales en Festivales de poesías y ferias del Libro. 

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