UNA MUCHACHA ÁRABE RECOGE EN LA ARENA LAS PERLAS DE SU COLLAR DESPARRAMADAS Y OTROS POEMAS. Jesús Sepúlveda

UNA MUCHACHA ÁRABE RECOGE EN LA ARENA LAS PERLAS DE SU

COLLAR DESPARRAMADAS

El océano se menea en los ojos

Hablo

Paul dijo que esto sería como ir a la Biblia

 

Ahora llegamos a Fez Marraquech Essaouira

Fumo

Desde el balcón miramos lo que ocurre en el zoco

 

Una muchacha recoge sus perlas

Escribo

Criaturas en la lengua del desierto

 

El universo pulsa y resuena

Tambaleo

Los ojos miran para recordar

 

EL BÚHO Y LA ALONDRA

 

A Janine, la alondra

 

 

El búho lee a William Carlos Williams en castellano

La alondra un artículo sobre Pinochet en inglés

 

El búho y la alondra duermen juntos todas las noches del año

Preparan cuidadosamente la cena

 

Bailan tango / Toman café

Jamás se emborrachan ni fuman demasiado

 

Corren cuatro o cinco veces por semana

Él dejó el cigarrillo ella el estrés

 

El búho se emociona cuando escucha a Gardel

Ni que fuera argentino o cafiche de barrio

 

La alondra baila como loca

cuando suena en el estéreo Ani di Franco (su último CD)

Mueve los brazos

Canta

 

El búho se viste de negro

La alondra se lustra los zapatos

Hay mañanas muy heladas cuando corren con sus guantes

 

Nadie sabe matemáticas

¿Cuántos kilómetros son 6 millas?

¿Y cuántos pares son tres moscas?

 

En este poema el búho sale primero

 

La alondra corre al baño

Todas las mañanas caen manzanas

En la luna no hay manzanas

 

La alondra llama por teléfono

Corre al supermercado / Compara los precios

El búho limpia

 

Y trabajan / sí que trabajan

Duro todo el año

Duermen de la noche a la mañana

Luego trabajan

 

Comen pan / Beben vino

Con la cena se alimentan

 

El general hace artesanía con la muerte

Williams enmudece

 

El búho y la alondra duermen

Corren

 

Se protegen del frío

y de la inquietud

 

El búho y la alondra

A veces hay días que duele despertar

 

EL PUENTE

 

Habitas tu cuerpo

como puente extendido en medio de la nada

 

Sin noche ni esperanza

el cuerpo es el puente que cuelga de extremo a otro

 

Los extremos nunca se alcanzan

pero se adivinan

 

No hay vértigo ni miedo

sino puro espanto

 

Se cruza el puente a tientas

nada que hacer

 

Tarde o temprano se divisa una humareda

o el puente se desanuda

 

No hay noche ni vacío

y tampoco otros puentes tendidos que te sirvan de consuelo

 

Y no hay caso querer volver

sobre tus pasos

 

El puente se está desanudando

siente su textura bajo tus pies

 

Y esto no es una metáfora

el cuerpo se está desanudando

 

© All rights reserved Jesús Sepúlveda

 

Jesus SepulvedaJesús Sepúlveda nació en Santiago de Chile en 1967. Su primer libro Lugar de origen (1987) es uno de los textos emblemáticos de la generación bárbara de fines de la década del 80. En la década del 90 dirigió la mítica revista Piel de Leopardo y coeditó el periódico bilingüe Helicóptero. Su tercer poemario Hotel Marconi (1998) fue reeditado en 2006 y 2012 en edición bilingüe castellano-inglés y llevado al cine por Pulso Films en 2009. Correo negro (Argentina, 2001) recibió el Primer Premio de Poesía de la revista argentina Perro Negro y fue reeditado en Chile en 2008. Su manifiesto ecolibertario El jardín de las peculiaridades (Buenos Aires, 2002) ha sido traducido al inglés, francés, italiano y portugués, contando con ediciones en Estados Unidos, Canadá, Italia, Brasil, Chile y Francia. Ha vivido en Holanda y México, donde publicó Escrivania (2003). En 2013 publicó el largo poema filosófico Antiegótico y la compilación de su poesía selecta Poemas de un bárbaro. Ha sido además colaborador de las revistas Green Anarchy, SurySur y La Época de Bolivia y coeditor de la antología de ensayos Rebeldes y terrestres (2008). Fue becario de la Fundación Pablo Neruda y del Fondo del Libro y la Lectura. Es doctor en Lenguas Romances y académico de la Universidad de Oregón. Radica en Eugene, noroeste de Estados Unidos.

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