TÚ NO ERES COMO OTRAS MADRES. Angelika Schrobsdorff. Editorial Periferica & Errata Naturae. Traducción de Richard Gross

Tú no eres como otras madres,

no tienes las manos frías,

no canoso el cabello,

y no me envuelves en

grávidos cuidados

(Primera estrofa de un poema de Peter Schwiefert a su madre)

Cita de la autora

 

Un novelón.

Calificativo que utilizo cuando la lectura de una novela me conmueve de tal manera que soy incapaz de abandonarla. Tú no eres como otras madres, es un manjar literario apto para paladares exquisitos.

Una historia narrada con una sensibilidad fuera de lo común. Angelika Schrobsdorff  relata la biografía de su madre desde el respeto y también desde la decepción.

La madre de la autora era una mujer libre que padeció las consecuencias de ser libre y judía en la Alemania  nazi.

Las 589 páginas que componen este libro se leen de un tirón. Angelika narra las vivencias de su madre, Else Kirschnner, desde su juventud hasta su muerte. A través de ella nos presenta a los familiares, amantes y amigos que la acompañaron a lo largo de su existencia.

Else practicó el poliamor sin saberlo. Convivió en la misma casa con el marido y el amante. Amó a sus tres hijos de padres distintos sin establecer diferencias.

La liberalidad natural de la madre de Angelika se desarrolla en Berlín en tres periodos diferenciados que corresponden al ascenso, poder y declive de Hitler. La autora narra los sucesos familiares enmarcados en la evolución política de Alemania.

Los padres de Angelika, un ario y una judía, permanecen ajenos al avance del nazismo en Alemania. La consciencia de la amenaza inminente solo se despierta antes las primeras matanzas de personas judías. El padre envía a su mujer e hijos a Bulgaria durante el gobierno de Hitler. Allí permanecerán hasta el final de la guerra.

Angelika, admira a su madre en la infancia y la detesta en su adolescencia. Sin embargo no hay ni una sola crítica a su comportamiento amoroso. La mayor acusación que le hace es a su carácter melancólico  y el hecho de no saber reponerse ante el infortunio.

Léanla. No voy a darle más pistas sobre los personajes o la historia porque mataría la sorpresa que merecen.

Desde que leí la novela, he pensado mucho en Else, la protagonista. Su capacidad para mantener juntos a los hombres que ama, sus hijos y su ansia de vivir libremente… me parecen envidiables. Else actúa movida por sus deseos íntimos. No fundamenta la práctica del amor libre en una ideología.

Me atrevería a decir que Angelika Schrobsorff envidia a su madre por ser ella misma.

Da la impresión de que la novela sea un ajuste de cuentas con su progenitora. Un intento de reconciliar el recuerdo de su madre con el presente de la hija.

La relación materno-filial nunca es fácil y la novela provoca  un encuentro con nuestra madre; la mujer que nos parió y a quien le debemos la vida. Personaje central en nuestra infancia que se transmuta en bruja durante la adolescencia. ¿Por qué? Angelika Schobsorff nos da la clave: hay que “matar a la madre” en la adolescencia para reafirmar nuestra personalidad.

A veces no “la matamos” y un día descubrimos al mirarla…que las arrugas de su rostro son el camino por el cual transitamos sin darnos cuenta.

 

Ángels Martínez.

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