TIPOGRAFÍA HUMANA Y OTROS POEMAS. Ihosvany Hernández González

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TIPOGRAFÍA HUMANA

 

Si algo pasa,  si algo llega a suceder,  escritas quedarán las luces como un ángel vestido de oscuro con la verdad bajo sus brazos / papel e imprenta en un suburbio  / para qué – di para qué  / esperar por el poniente / un tren de palabras en descomposición / igual a mayo – igual a junio – igual a incienso quemándose en la emboscada del sueño a partes iguales / partes iguales, la igualdad del hermano / la igualdad del amigo / del miedo en una casa que se cierra a medianoche  / cifras en una tipografía a medo hacer / vestimentas que se rasgan en el resplandor del deseo / tener testigos para aprobar la legitimidad de un verso / trasnochar en el prepucio de un corazón mutilándose en su deshonra / amor a partes iguales / amor en el equilibrio perenne de las cosas / el mundo girando en su eje / equilibrio / si– se–sostiene–en–el–aire–es–porque  razones tendrá para…  no dejarse provocar por el peso de su sistema / equilibrio / peces y pájaros danzando en el surco de la inocencia / equilibrio para continuar por ese trecho / siglo por siglo / con carácter lineal.

 

EL EQUILIBRIO DE LAS COSAS

 

(fragmento)

 

Buscar. Decir, hacia dónde vamos en este pensamiento prosaico. Decir del verso algo sinuoso como decir del fuego algo leal. Escribir en un eslabón hallado, en una plaza democrática donde advertir del hombre escribiendo en la arena – decir si acaso de él que es un poeta y sueña un país cuando se habla de mundos. / Decir de la perfección es un asunto favorito entre las cosas comunes, rehacer la vida si se puede desde otra óptica. / Amor es el tren que marcha leve sobre los hierros de antaño. Amor recorriendo a ultranza el equilibrio de las cosas. Aunque a ratos se balancean en su estupor – en los equilibrios adversos / a barricadas – dirigir la mirada al frente, alzar el pecho y los hombros y mirar bien adentro, mirar bien adentro y en derredor: lo que se halla / bosque o ciénaga / lo que se halla / pedir permiso expreso al entrar / caminos directos – equilibrio sí equilibrio como una justicia a lo elegido para nacer diariamente bajo o ante un sol que luego se pone y nos vemos escribiendo simples hechos, y nos vemos describiendo tanta miseria en ese bosque o en esa ciénaga hallada con anterioridad. / Buscar el equilibrio. Decir de todo este juego de pasos, mover las fijas en ese mapa humano / contradicciones /  persistir a ultranza / hemos cavado un pazo y aún no brota el agua. Persistir a ultranza sobre la cuerda – buscar el equilibrio mientras se atraviesa / lado a lado / de extremo a extremo / abajo se expande el precipicio y saltar sería ridículo. Saltar a esta hora sería funesto. Buscar entonces otro dilema para completar esta provocación con la vida. Saltar a esta hora no valdría la pena. El equilibrio se observa en la mirada inquieta del perseguidor. Paso a paso sobre el tren en marcha. Amor a ultranza en los confines del perdón.

 

EL EQUILIBRIO DE LAS COSAS

 

Del libro  “EL EQUILIBRIO DE LAS COSAS

 

Piensa. / Deja que la noche llegue frente a los muros de tu voluntad más pertinaz. Estadísticas faltan para conocer de la prominencia del hombre en su tarea de fecundar lo que sería materno. Dios mediante. Como un ciervo, como un sueño. Animal rumiante en el pórtico éste. Equilibrio en la plaza de ayer. Injertar aquí flechas para un romance futuro. He visto el sol nacer de tu boca. He visto el sol dormir en tu rencor y tu piedad. Cerrar los ojos para no protestar / cerrar los ojos para no cansarse de tanto ver los hilos colgando de un cielo que cae, un cielo que cae en pedazos hechos agua. Todo el dolor que hubo tiene sentido. Aprendimos a ganarnos un nuevo espacio. Sol en tu boca. Sol en tu hombro. En todo su esplendor. Sol. Piensa. Llevo horas rumiando una nueva posibilidad de vida, una orientación mucho más probable. Hay que apagar los cielos antes de ver caer toda el agua sobre una cabeza de mirlo / sobre una cabeza de arlequín / sobre una cabeza hecha piedras en los bolsillos del viajero. Todo ha sido vengado. Corrupto el ángel (piensa) el demonio tendrá chance de encarar su felonía. Tiempo de nudos en el pecho. Tiempo de signos en el agua. Piensa. La capacidad de mentir se pierde con los años. Piensa. Los esquemas, hermanos, los esquemas, han sido borrados a la hora en que ululabas en plena fornicación.

 

© All rights reserved Ihosvany Hernández González

 

Ihosvany HernandezIhosvany Hernández González (Ciudad de la Habana, 1974). Escritor y poeta. Desde el 2004 reside en Montreal, Canadá. Recientemente ha publicado su segundo cuaderno de poesía El Equilibrio de las Cosas (Entre Líneas, Miami, 2014). En el 2011 publica su primer poemario Verdades que el Tiempo Ignora (editorial Linden Lane Press – Estados Unidos). Es ganador de algunos premios literarios, entre los que destaca el Primer Premio del concurso de cuentos “Nuestra Palabra” (Canadá, 2010),  Reseña Literaria Azafrán y Cinabrio ediciones (México, 2008), y Segundo Premio de cuento, Tendiendo Puentes, Universidad de Toronto (Canadá, 2005). Por un tiempo se dedicó a realizar entrevistas a escritores cubanos para Diario de Cuba, OtroLunes, entre otras publicaciones digitales. Algunos de sus trabajos aparecen en revistas literarias de Estados Unidos y Canadá.

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