ECO Y OTROS MICRORRELATOS. Mauro Mercadante

ECO Eco, me dijo Umberto, y escuché aquella musicalidad literaria. Las notas tácitas que llevan las palabras con sumo sigilo, y sus sílabas tónicas en las oraciones, cuentos, novelas. Tonalidad de naturaleza del lenguaje por un lado, y tonalidad del peso específico del significado, por otro. De vez en cuando sucede que uno se encuentra … Continuar

EL HUECO. Lidia Elena Caraballo

“Hurgar en el vacío es mejor que ignorar el vacío” Luis Manuel Pérez Boitel   —Y tú, ¿eres feliz? —¿Feliz…? —Sí, feliz. —Oh… pues… ¡qué sé yo! sé que no soy completamente feliz pero     tampoco infeliz; de eso estoy seguro. —Pero ¿eres feliz? —¿Qué es ser feliz? —Pues estar pleno, sentirse… completo. —Ah… pues pensándolo … Continuar

MATEMÁTICAS. Lis Monsibaez

  Llevaba tres días visitando la dirección de la escuela. Ni la maestra, ni mucho menos la directora, entendían que saber matemáticas no resolvería mis problemas.   Sonó el timbre, todos salieron del aula corriendo al patio, yo los veía por la ventana jugando fútbol con mi mochila… uno…dos…tres… las maestras entretenidas, seguramente hablaban de … Continuar

LENTE Y OTROS MICRORRELATOS. Kathy Fish. (Traducción de Toshiya Kamei)

Lente Prue era un espantapájaros de mujer, delgada y dura con una boca recta, pero sabía el secreto de cultivar tulipanes. Sus tulipanes eran amarillo brillante y rojo sangre, dieciocho pulgadas de largo al florecer. Sus cabezas giraban en la brisa de Kansas. Prue trabajaba por el condado y vivía sola. Un fotógrafo llegó del … Continuar

EDIPO. Cristian Acevedo

¿Y qué consiguió tu madre, qué conseguí siguiendo los consejos de Delfina y de toda esta gentuza? Tu muerte, Emilio. Eso conseguí. Que te me murieras, tan lleno de vida que estabas. Y no hay peor castigo. Mucho menos para una madre que ahora sufre la soledad, que sufre la culpa. Mi único hijo, mi … Continuar

NEFERTITI Y LOS ZOMBIS. Dolors Fernández

“Preveo la desaparición del canibalismo. El hombre está asqueado del hombre.” (Stanislaw Jerzy Lec)   La puerta de la iglesia de Santa Engracia de los Mártires era de una madera adusta y rojiza. La poderosa aldaba que la presidía le pareció  a Nef el ojo del Gran Hermano. La invitaba a llamar, pero se contuvo. … Continuar